lunes, 10 de febrero de 2025

DOÑA FRANCISCA PIZARRO, UNA ILSTRE MESTIZA ( III ) La actitud de las mujeres indígenas

 

Imagen de Inés Huaylas Yupanqui en el emblema del Palacio de la Conquista, Trujillo, España.

DOÑA FRANCISCA PIZARRO, UNA ILSTRE MESTIZA 

María Roswtworowski de Díaz Canero

IEP, Instituto de Estudios Peruano, 1ª edición, Perú, 1989, Serie Historia andina 14, resultado del proyecto “Subordinación y complementariedad: Relación de hombres y mujeres en los Andes”, financiado por la Fundación Ford


Quinpe Sisa o Inés Huaylas Yopanqui, o madre de Francisca y Gonzalo Pizarro Haylas Yupanqui.   

Las princesas incas

La actitud de las mujeres indígenas.

La atención a la conquista desde el sentimiento femenino, a pesar de que la autora evite un juicio de valor, presenta, a nuestro juicio, un panorama negativo para las mujeres. Aunque sea otro el contexto, separado por cinco siglos, pensamos que hubo  una utilización por los españoles de las mujeres indígenas propia de las guerras de conquista.  Recupera este estudio nombres de las principales, ñuscas, o princesas incas, con las que se cruzaron los conquistadores, pero a los españoles tomar por esposa, o por compañera, a una princesa inca les aportaba prestigio ante los indígenas incas. Creemos que el trato no siempre bueno   a las mujeres principales sería extensible al resto de mujeres indígenas no principales. La historiadora no condena, pero si interroga o plantea dudas:

“¿Qué sentimientos surgirían entre las mujeres andinas ante el invasor? ¿Se conjugarían en ellas las cambiantes circunstancias habidas entre amor y odio?

En algunos casos se casaban con españoles, pero, por lo general, de rasgo inferior al de su propia alcurnia (P.14) “Lo real es que Atahualpa la entregó por compañera a Pizarro, sin preguntarle seguramente su opinión” (pág17

El cruce racial resultaría negativo, no para los mestizos, pero si para las madres de los mestizos. Si bien podría ser comparables a las princesas europeas, ambas piezas de juego en los intereses políticos, e incluso era habitual en las costumbres incas, en el caso de las princesas incas  emparejadas con españoles no pudieron apoyarse en los principales de su raza, sometidos o muertos por los conquistadores..

 En segundo lugar, entendemos, que a las princesas andinas emparejadas con los conquistadores se les privó de sus hijos, ya que fueron alejados de sus madres indígenas para ser educados a la manera española. En la mayor parte de los casos, los españoles quisieron que sus hijos mestizos tuvieran una enseñanza superior a la que pudieran darles las madres naturales. Ese fue el caso de los hijos de Inés Haylas Yupanqui y Francisco Pizarro. Francisco Pizarro en su testamento dictó cómo deberían educarse sus hijos, y mandó que su hijo Gonzalo, su sucesor, aprendiese latín. El conquistador, abandonado por su padre Gonzalo el largo por ser hijo bastando, quería para sus hijos lo que él no había tenido, era analfabeto.              

Las Princesas incas

María Rostworowski aporta el nombra a varias princesas incas. Por ser un tema  interesante para mi, por lo desconocido, he tomado sus nombres y en algún caso mi curiosidad ha añadido algún dato a sus biografías de fuentes fiables.

Contarhuacho,

Madre de Quipe Sisa y aliada de los españoles

Fue una de las esposas secundarias de Huayna Cápac, emperador del Tuhunatinsuyu. Hija del curaca de Huaylas. tras un aguerra, el vencedor, el emperador inca, obligó a los vencidos a sus a que sus hijas fueran trasladadas a Cusco. El inca se enamoró de ella y la hizo una de sus esposas secundarias. Tuvo con el emperador un niño que murió y poco después dio a luz a una niña que llamaron Quispe Sisa. El inca concedió a su esposa los señoríos de Tocas y Huaylas, con título de curaca o cacica, que era el título de jefe con mando político, administrativo y militar andino. A la muerte de Huayna Cápac, Contarhuhacho se retiró con su hija, Quispe Sisa, al señorío de Tocas.  Mujer poderosa, ayudaría a las tropas de Pizarro, entonces compañero de su hija y padre de sus nietos, en el Cerco de Lima, en 1536.  Estuvo al frente de un millar de soldados. María Rostworowski [2] recoge que su ayuda fue decisiva para tomar la plaza. Su historia demuestra que una mujer indígena podía tener poder y ejercerlo, es opinión mía.

 

Quispe Sisa, Inés Huaylas Yupanqui

Primera compañera de Francisco Pizarro, madre de Francisca y Gonzalo Pizarro

 Princesa inca, Inés Huaylas, nacida como Quispe Sisa, fue una ñusca, o princesa inca, hija del Huayna Cápac, emperador inca de Tahuantinsuyo. Debió de nacer alrededor de 1515. Como hija del emperador inca, se educó en Cusco en la escuela donde se educaban los hijos de la nobleza inca, allí vivió los últimos años del incanato. Conoció la guerra civil entre los dos sucesores de Huayna Cápac, sus hermanastros, Atahualpa y Huáscar.  El vencedor, Atahualpa, mató a su hermano un poco antes de la llegada de los españoles. Cuando estos llegan a Cajamarca en 1532, Pizarro con engaño, hace prisionero a Atahualpa y, para congraciarse el inca con Pizarro, llamó a su hermanastra Quispe Sisa, recién llegada del Cusco, y se la entregó por esposa. Aunque algunos autores hablan de que se casaron por el rito inca, Rostworowski la llama compañera. Quispe Sisa fue bautizada y tomó el nombre de Inés   

En 1532 Pizarro, que había nacido en Trujillo en 1478, tenía cincuenta y cuatro años, Inés Huaylas Yupanqui alrededor de dieciséis o diecisiete. Fue la compañera de Pizarro desde 1532 hasta 1536. Posiblemente, Inés Huaylas fue querida y agasajada inicialmente, parece que Pizarro la estimaba y la llamaba “pizpita”, por lo graciosa; hablaba castellano, pero no sabía escribir.  En Jaula tuvo Inés con Pizarro dos hijos. Celebraron con júbilo el nacimiento de sus hijos , Francisca[3] (1534) y al año siguiente Gonzalo (1535) legitimados por el rey Carlos V . A raíz de la sublevación de Manco Inca en 1536, noticias ajenas a este estudio mantienen que Inés fue acusada de espiar a los españoles a favor de Manco II y de querer huir con el botín de oro y plata de la ciudad llevándose a sus dos hijos. Dice la historiadora que un paje de Pizarro que vivía en la misma casa, de nombre Francisco Ampuero, se   enamoró de ella e Inés se casó cristianamente con Ampuero. Pizarro le quitó a los hijos y confió la educación de Francisca y Gonzalo a su hermano de madre. Francisco Martín de Alcántara y su mujer, Inés Muñoz Francisco Pizarro no mostró enfado y otorgó a su paje la encomienda de Chaclla. La generosidad de Pizarro está matizada por algo que dice la historiadora. 

“Quizá el marqués no sintió enfado contra Inés por gustarle una nusca llamada Cuxirimay Ocllo, joven destinada a ser la mujer principal   de Atahualpa y por lo tanto digna del ibérico conquistador “(p.18)

Inés Huaylas tuvo con Francisco Ampuero tres hijo, Martín Alonso, Francisco e Mariana Isabel; Isabel acompañaría a su hermana de madre, Francisca Pizarro Yupanqui, en su viaje a España. Todas las investigaciones sobre el segundo matrimonio de Inés Huaylas afirman que Ampuero era codicioso e infringió a su esposa malos tratos y no guardó el respeto que merecía como princesa inca.

Pizarro no incluyó  a Inés Huaylas en su testamento.

Cuxirimay Ocllo o Doña Angelina Yupanqui,la nueva compañera de Pizarro

 Bautizada tomó el nombre de doña Angelina Yupanqui, era princesa inca que había sido esposa principal de Atahualpa y coronada como Coya-reina-, pero no llegó a ejercer porque fue hecha prisionera por los españoles con Atahualpa. Compartía con Atahualpa los abuelos paternos. Casada con el rito inca con Atahualpa tuvo seis hijos Compañera segunda de Pizarro, su nobleza de estirpe le confería la dignidad que merecía el conquistador ya que le ayudó a cimentar la dominación de Pizarro con los indígenas, dado su conocimiento de la lengua quechua. Daría a Pizarro nueva descendencia, aunque no legitimada, de la que tenemos noticas  de Francisco, nacido en Cuzco, ) que años más tarde, acompañaría a su hermanastra, Francisca Pizarro Yupanqui en su viaje a España. Francisco no fue citado en el testamento de Pizarro de 1537, los historiadores afirman que nació con posterioridad. En 1540 tuvo un nuevo hijo, Juan del que no se habla en este trabajo y que hemos encontrado en internet . Noticias de internet informan de otro hijo, Juan Pizarro Yupanqui. Posteriormente a la muerte de Pizarro (1541), Doña Angelina casaría con Juan de Betanzos y tendría una hija, María Díez de Betanzos . Juan de Betanzos fue  cronista oficial, uno de los únicos españoles que, conocían el idioma quechua ; pudo, tal vez,  ayudar a su esposo  a escribir  Suma y narración de los incas, que constituye una de las primeras narraciones del imperio inca . A él se debe un diccionario elemental de quechua.

Kura Occllo, mujer de Manco II. 

María Rostworowski la llama la manceba del inca. Imaginamos casada por el rito inca, tuvo con él una hija y dos hijos. Quizá por ser un acontecimiento cruel, la historiadora  trasmite la historia, pero no da el nombre de la ñusca. Huja de Huayna Cápac. Ante la rebelión de Manco II en 1536 contra los españoles poniendo sitio a Cusco, Gonzalo Pizarro mandó emisarios a Manco con una jaca y presentes para congraciarse, pero Manco y sus guerreros se apoderaron de la jaca y el negro que la conducía y los mataron.  Kura Ocllo, muy querida del inca, había sido hecha prisionera por los españoles en Vilcalbamba . En venganza   Gonzalo Pizarro mandó atar a la prisionera, a un poste y que unos canaris le arrojaran flechas hasta matarla, sin que en ningún momento se quejara ni profiriera voz alguna, admirándose los españoles de la valentía de la mujer. Informaciones ajenas al texto afirman que era medio hermana, además de esposa, de Manco II  y que en el cautiverio de su marido dirigió la operación de acoso contra los españoles.   

Azarpay compañera de Tupa Hualpa, 

Hija de Huaina Capác y de su mujer principal y hermanastra de Inés Yupanqui Era la compañera y hermana de Tupa Hualpa, nombrado por Pizarro nuevo inca tras el asesinato de Atahualpa. Argaray ,  tras la muerte Túpa Hualpa, posiblemente envenenado, huyó de Jauja y por miedo a caer en manos de los españoles se dirigió a Cajamarca, pero fue apresada por Melchor Verdugo, un personaje sin escrúpulos y enviada a Lima. Azarapy era hija del emperador inca  Huayna Cápac y de su mujer principal, por tanto su alcurnia era mayor que la de Inés Yupanqui. Los celos de Inés Yupanque, la historiadora dice que quizá por su mayor rango, hizo que la acusara de conspirar contra los españoles. Sin otro juicio, Azarapy sufrió garrote.

                                                                        ***

La memoria  de Inés Huaylas, princesa inca.  está fijado por su hija Francisca Pizarro con orgullo de su origen en el emblema de Palacio de la Conquista de Trujillo, España.

La memoria de Kura Occlo, princesa inca, por su valentía  está esculpida con orgullo de su raza en Ollaytantambo, Peru

                                    

                                                      .***

 

Motivaciones. Me he demorado dando extensión a unas pocas páginas del texto . Quizá por ser mujer y apuntalar sus nombres.  Quizá sean mis viajes a  Perú, el conocimiento del terreno,  la fascinación que me produce Cuzco , ombligo del mundo donde lo inca y lo español siguen presentes, o su cercano cielo azul casi a tiro de mano.  O quizá sea mi gusto por Lima, ciudad de los Reyes, la monumentalidad de su Plaza de Armas, el color amarillo de sus soportales, las Iglesias. Quizá sea que el cruce de razas, el mestizaje de mis nietos y su acento español matizado por el color y la dulzura.




[1]  Sobre Quispe Sisa, la novela de Roberto Rosario Vidal, Inés Huaylas Yupanqui, una estrella entre dos mundos, Universo de Letras, 2022.

[2] Archivo Nacional de Madrid, titulada Genealogía de don Melchor Carlos Inga

Cunéo Vuidal, Los hijos americanos de la conquista

[3] 27marxo, 1536

[4] 27,marzo, 1536, Francisca. Real cedula, hecha en Monzón 10 octubre, 1537Gonzalo

  Sobre cuxirimay Ocllo    http://peruantiguo.wordpress.com i

miércoles, 5 de febrero de 2025

DOÑA FRANCISCA PIZARRO, UNA ILUSTRE MESTIZA 1534-1598 ( II ) Apuntes

 

 


DOÑA FRANCISCA PIZARRO, UNA ILSTRE MESTIZA ( II )

María Roswtworowski de Díaz Canero

IEP, Instituto de Estudios Peruano, 1ª edición, Perú, 1989, Serie Historia andina 14, resultado del proyecto “Subordinación y complementariedad: Relación de hombres y mujeres en los Andes”, financiado por la Fundación Ford

Apuntes sobre el marco político y social

En la primera entrada a este blog, hablábamos de la autora como la inicial investigadora de Francisca Pizarro y del papel de la mujer en la conquista, no estudiada hasta entonces. Ajustado el estudio al personaje, presta atención a las mujeres que la acompañaron en su trayectoria vital, da sus nombres y algunos apuntes sobre su función en la vida de Francisca Pizarro, también la del conquistador y sus hermanos. Al ser un trabajo de un tiempo acotado, 1532, cuando Pizarro se encuentra con Atahualpa, da por hecho que conocemos las circunstancias previas a la conquista de Perú y la trayectoria anterior de Francisco Pizarro.  Inicia el estudio con la llagada a Cajamarca y el encuentro con Atahualpa y Quispe Sisa, hermana de padre de Atahualpa, ofrecida por éste a Pizarro para que fuera su esposa. Las ñuscas o princesas incas, educadas con boato en Cusco, solían ser entregadas a generales o principales para trazar lazos de parentesco y alianzas. Las mujeres nobles se distinguían las plebeyas por su esmerada educación en Cusco, el cuidado en su persona y esmero en el vestir y estaban acostumbradas a una situación de ostentación y privilegio. Quispe Sisa era hija del soberano de Tahuantinsuyo, máxima autoridad inca, debió nacer hacia 1516 o 1517, Pizarro tenía 60 años. 

La autora, que evita en la publicación opiniones negativas, no habla del final de Atahualpa. 

Buscamos entender el tipo de relación que se establece entre indígenas y conquistadores fuera de ese texto: Aunque supeditados aquellos a los españoles, encontramos que ya los Reyes Católicos en 1501 reconocían que los indígenas de las tierras conquistadas eran libres y súbditos de la Corona, con derecho a protección por parte de esta. La misión de los conquistadores debía ser la evangelización. Si los hombres indígenas estaban obligados a luchar con sus conquistadores, como en todas las guerras eran las mujeres nativas botín de conquista. No aporta la autora ningún nombre de mujer española que en esta primera incursión acompañara a Pizarro a Cajamarca[1], no debió haberlas, por lo que las mujeres indígenas incas, o de otras etnias de las que provenían, por su convivencia con los españoles en calidad de amantes, mancebas, concubinas, prostitutas, compañeras o esposas, servían de conexión entre ambos grupos. Esa afirmación de Rostworowski, opina la crítica y cuya opinión compartimos,  es significativas, original en su planteamiento y aporta una nueva visión de la conquista.

La Corona española quiso dignificar las relaciones de españoles con mujeres indígenas. El 14 de enero de 1514, Fernando el Católico legalizó el matrimonio de españoles e indígenas por Real Orden.  La Corona actuó para evitar los excesos contra los indios. En 1542 Carlos V promulgó, a propuesta de Bartolomé de las Casas, las Leyes Nuevas que protegían a los indios y limitaban los abusos de los encomenderos, lo que provocó un conflicto armado entre la Corona contra los españoles encomenderos rebeldes a aceptarlas, uno de cuyos líderes fue Gonzalo Pizarro. Penalizó igualmente la lucha por el poder entre los conquistadores españoles. El rey mandaba emisarios que mediaran en los enfrentamientos e informara, si bien la distancia entre Perú y España dificultaba la pronta solución del conflicto, era penalizado el culpable, ajusticiado, hecho prisionero o desposeído de sus encomiendas. Igualmente, Carlos V quiso evitar que se arrogaran los conquistadores poderes que correspondían a la monarquía, le preocupaba que se creara una nueva aristocracia inca española al margen de la Corona. Todo ello condicionó la vida de la primera mujer mestiza, cruce  de conquistadores y aristocracia inca, pues fue sobrina de Atahualpa, Huascar, Tupac Hualpa y Manco Capa II, nieta  del soberano de Tahuantinsuyo Huayna Cápac e hija Inés Haylas Yupanqui y y de Francisca Pizarro, conquistador del Perú..

Inés Haylas Yupanqui y Pizarro tuvieron dos hijos, Francisca, nacida en Jauja en ; 1534 y Gonzalo, nacido en Jauja  en 1535, aunque falleció de enfermedad a los once años.  Ambos fueron reconocidos por Pizarro y por el rey Carlos V mediante Real Cédula en Monzón, Huesca, el 12 octubre de 1537. El documento se encuentra en el Archivo General de Indias, Patronato 90 A. N.9,R.9 El fallecimiento  de Gonzalo, hizo a Francisca la única heredera de su padre, ya que los hijos habidos con la segunda unión de Pizarro con la princesa inca, Cuxirimay Ocello, no fueron legitimados. Aunque algunos autores posteriores a este estudio hablan de su primer casamiento por el rito inca, Rostworowski siempre habla de compañera

En  Francisca Pizarro Yupanqui, y en este texto, se puede constatar que fue real el mestizaje; que fueron los hijos mestizos de los conquistadores valorados en mucho; que, aunque existieron las concubinas, las prostitutas forzadas y los abusos, igualmente españoles solteros se casaron por la iglesia y formaron una familia reconocida,  que aunque Pizarro pudiera  casarse por el rito inca, sus hijos primeros fueron legitimados[2]; que bautizaron por lo cristiano a sus mujeres y sus hijos, que estos accedieron a la herencia de sus progenitores, que los conquistadores educaron a sus hijos a la manera española, y que sus títulos fueron reconocidos por la Corona

Francisca Pizarro, como el inca Garcilaso de la Vega, da testimonio de la historia de los mestizos hijos de los conquistadores españoles con  la aristocracia incas, aunque en este caso no sea por lo escrito de su puño y letra, los documentos como anexo que aporta pueden darnos un testimonio de quien era Francisca Pizarro y una semblanza de su personalidad.

ANEXO I TESTAMENTO DE DOÑA FRANCISCA PIZARRO

Testó a los 17 años, antes de la salida de Perú hacia España, 12 marzo, 1551, ampliado en 1606[3]

ANEXO II DOCUMENTOS SOBRE LOS GASTOS EFECTUADOS DURANTE EL VIAJE AESPAÑA en 1551 DE LOS HUJOS DE FRANCISCO PIZARRO[4]

Pleito entre Francisco de Ampuero y doña Francisca Pizarro por los gastos del viaje

: “Cuenta que se hizo entre la señora doña Francisca Pizarro y Hernando Pizarro, y en su nombre Francisco Ampuero, Madrid, 17 julio, 1592

Archivo General de Indias-Sevilla, Justicia1054- 1552-23 f

 

ANEXO III CUADRO GENEALÓGICO DE LA FAMILIA DE PIZARRO[5]

Abarca hasta el VI Marqués de la Conquista Fernando María y Pizarro y Torres y Monroy

                                          * * *

 No figura como anexo, creemos imprescindible incluir como documento en piedra el emblema que mandó construir Francisca Pizarro, inicialmente con su marido , Hernando Pizarro, en el palacio de la Conquista de Trujillo. Entendemos que es una reivindicación de sus orígenes tanto españoles como incas, porque en él quiso dejar orgullosa constancia de quien era.[6]

Reivindicada por autores posteriores como mujer , objetivamente tratada por este texto que nada especula sobre su carácter, no podría acercarme y hacer un juicio de su personalidad, que siempre sería, entiendo, más  aproximativo que rigurosos. Necesitaría conocer el último testamento que no he leído y cuyo sentido  no acabo de entender, pues pienso que no se corresponde con los intereses de los Pizarro que habían procurado tanto Francisca como Hernando Pizarro, su primer marido, legado de  su descendencia.

 Tampoco conozco  documentos que pueden haber aparecido desde la primera obra de María  Rostworowshi, escrita en 1989. Posteriores a esta publicación, han prestado atención a la figura de Francisca Pizarro tres escritores cuyas obras no le leído[7], alguna de las cuales incluye documentos. Dos de ellas están escritas por escritores peruanos, Álvaro Vargas Llosa, escritor y periodista,  Alonso Cueto, académico de la Lengua Peruana de la Lengua y  Carmen Sánchez Risco,  novelista e historiadora española de Trujillo.  Me atendrá solo en mis comentarios sobre el estudio de María Rostworowski.



[1] En el segundo viaje llega a Perú Inés Muñoz, esposa de hermano de madre de Francisco Pizarro, Francisco Manuel Alcántara, esencial en la vida de Francisca..

[2] En la presentación en el Instituto Cervantes,, el  17, 6, 2024 , de la obra  La Primera mestiza de la historiadora y novelista Carmen Sánchez Risco, bajo la responsabilidad del Círculo Orellana, la actual marquesa de la Conquista, María Pérez de Herrasti,  sugirió  que el interés de Pizarro en la legalización de sus dos hijos, podía entenderse como la intención de evitar lo que él había padecido, al ser hijo ilegítimo de su padre, el hidalgo extremeño Gonzalo Pizarro el largo.

[3] Archivo arzobispal de Lima. Sección papeles importantes

[4] Archivo General de Indias- Sevilla, Justicia 1054-1552-23f

[5] Tomado de John Hemming: La  Conquista de los incas, ,FCE. México 1982

[6] Es aportación de María Pérez de Errasti , marquesa de la Conquista que recojo, pues me parece esencial 

[7] VARGAS LLOSA., A., La Mestiza de Pizarro, una mestiza entre dos mundos, Aguilar, Madrid, 2003 novela con vocación histórica

CUETO, A., Francisca, princesa del Perú ed. Penguin Random House, 2023

SÁNCHEZ RICO C., , La Primera  mestiza, Harper Collins, 2023

 

sábado, 1 de febrero de 2025

DOÑA FRANCISCA PIZARRO , UNA ILUSTRE MESTIZA 1534-1598. ( I ) MARÍA ROSTWORWSKI

 


 

Doña Francisca Pizarro, una ilustre mestiza 1534-1598.  María Rostworowski. (I)

Es publicación del Instituto de estudios Peruanos, Lima, 1989

 La autora

María Rostworowskii: Lima, 1915 - 2016

Fue una historiador e investigadora reconocida como una autoridad en el mundo inca prehispánico. Autora de extensa bibliografía, es considerada por sus importantes y extensas investigaciones, expuestas en publicaciones y artículos en revistas científicas y divulgativas, es una figura central de la historiografía peruana, que definió el pasado del Perú y le dio nuevas perspectivas.

De origen polaco, educada en colegios de Polonia, Francia, Bruselas e Inglaterra, alumna libre de la Universidad Nacional de San Marcos de Lima, inició las investigaciones sobre el Perú prehispánico con la publicación de Pachacutec Inca Yupanqui en 1953, un estudio sobre el noveno gobernante del Estado inca, quien logró su expansión desde un estado regional hasta convertirlo en un imperio.  Tahuantinsuyo, nombre quechua de imperio inca, fue el imperio geográfico más extenso de la América del Sur precolombino, se extendía desde el Titi-caca hasta Chile  incorporando numerosas etnias bajo el poder inca.  Rostworcwski en 1961 publicó Curacas y sucesiones: costa norte, sobre los caciques y curacas, jefes políticos y administrativos del mundo andino y en 1963 Los ascendientes de Tumacahua, militar indígena chinchero al servicio del virreinato del Perú en el siglo XVIII.

En los años 1964-68 pudo la autora investigar la historia del Perú hispánico desde el terreno, manejar documentos y frecuentar los espacios de donde salieron los conquistadores españoles, ya que fue agregada cultural de la Embajada de Perú en España.

Desde 1977 sus textos se sucederán ininterrumpidamente, Entre sus intereses de investigación, los Incas, su organización y estructura, la relación de los incas con los conquistadores, la historia del Perú prehispánico, la permanencia y cristianización de los cultos precolombinos, y los estudios de género. De ese año 1977 es Etnia y sociedad:  costa peruana prehispánica, reeditada en 1998. En 1983 publica la obra que ella juzga mayor: Estructuras andinas de Poder, ideología religiosa y política, en la que ya apunta el papel de lo femenino en la relación con la conquista, tema novedoso, no contemplado hasta entonces. En 1988 da a la luz Historia de Tahuantinsuyo, tratado que ha conocido numerosas reediciones, la última en 2015. Se consideró el libro de ciencias sociales más difundido en el Perú. La autora analiza el surgimiento y el apogeo del Estado inca y las estructuras organizativas, sociales y económicas que les permitieron el ejercicio del poder.

La atención a los estudios de género como tema central se inició con la publicación en 1986 de La mujer en la época prehispánica. De esa recuperación de las figuras femeninas incáicas y su interrelación con los conquistadores es el texto que comentaremos, Doña Francisca Pizarro, una ilustre mestiza 1534-1598, publicado en 1989.  La mujer en el Perú Prehispánico, otra publicación de María Rostworwski, en 1995 amplia los nombres de personajes femeninos y su papel en el Perú prehispánico. En 2004, por sus estudios de género, el Estado de Perú le otorgó la Orden al Mérito de la Mujer, máxima distinción que otorga Perú, a través del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, para premiar a las mujeres que destacan en la defensa y promoción de la población femenina y la igualdad de género.

En el currículum profesional de María Rostworowski  el de haber sido una de los fundadores del Instituto de Estudios Peruanos (1964)  académica numeraria de la Academia de la Historia de Perú de la que llegó a ser vicepresidenta (1978)  académica De la Academia de la Historia (Argentina) académica correspondiente de la Real Academia de la Historia (España) presidenta de la Fundación Peruana de Etnohistoria,(1979)  directora del Museo Nacional de Historia, miembro  del Institute of Andean Satudies, en Berkeley, California y Comendadora  de la Orden del Sol en 2015 que concede el Estado Peruano a los ciudadanos destacados que han contribuido. Entre otros muchos méritos. Fue doctora honoris causa por la Universidad Católica del Perú, Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, Universidad Nacional de Trujillo, Universidad del Sagrado Corazón, Universidad nacional Mayor de San Marcos y Universidad de Varsovia.

Es el primer libro que cae en mis manos de Rostworwski. Este artículo es producto de mi búsqueda de datos para situarla.  Si mi blog pretende visibilizar a las mujeres que aportan, nada mejor que dar cabida a quien lo mereció  interesándose por aquellas mujeres pretéritas, indígenas, mestizas o españolas, ocultas por una historia que las postergó. La historiadora las rescató y les puso nombre.

El amor a los orígenes peruanos y su historia hace a María Rostworowski, sacar de la hornacina del Palacio de la Conquista en Trujillo el rostro de Francisca, una ilustre mestiza inca, y su orgullo mestizo reflejado en el emblema de su palacio español.  Conoceremos a Doña Francisca Pizarro Yupanqui y junto a ella sabremos de Quisque Sisa o Inés Huaylas Yupanqui, Inés Muñoz, Cixirimay Ocllo o Dña. Angelina. Y a otras mujeres españolas, incas o mestizas como, Beatriz Clara Coya o Marí a Manrique, Coya Arzapay, María de Chavez, Catalina Cueva, Luisa Ampuero, Isabel Mercado. Lo que entendemos por reivindicación de la historiadora no lo es tanto por otorgar méritos que hoy llamaríamos “feministas”, pues quizá, condicionadas por su siglo y sus circunstancias, no todas los tuvieron. La reivindicación es nombrarlas y otorgarles su sitio, no siempre preferente, en la historia. La autora ha rescatado en este trabajo una figura histórica, Francisca Pizarro Yupanqui.

Posteriormente Francisca Pizarro ha llamado la atención de la historiadora y novelista de Trujillo, Carmen Sánchez Risco, autora de una novela histórica La Primera Mestiza, publicada en 2023 y presentada por el Círculo Orellana en el Instituto Cervantes de Madrid, con la asistencia de la actual marquesa de la Conquista, María Pérez de Errasti.

Doña Francisca fue mestiza y poderosa, hija legitimada y heredera del conquistador Francisco Pizarro. Heredó los títulos y encomiendas de su padre y su derecho al marquesado. El documento del reconocimiento de su legitimidad por Carlos V está custodiado en el archivo de la Casa de Alba.

 La historiadora peruana investigó desde otra orilla del océano que no es la nuestra. No es novela histórica, es un escueto texto de investigación basado en fuentes documentales, alguna de las cuales aporta. Para situar la figura de Francisca en su contexto global hay que buscar en los libros de historia de América y del Perú, pues nada dice que no sea esencial para tratar a su personaje.  Con una sensibilidad diferente, se aleja del ditirambo y de la crítica, lo que nos hace atender con interés este texto, ya que nuestra visión española hoy   podría, por nuestra, prestarse a la glorificación o a lo contrario. 

Francisca, nació en 1534, fue la primera ilustre mestiza y en ella se cumple el entronque de los conquistadores españoles y los reyes incas. Nació cuatro años antes que el inca Garcilaso de la Vega, cuya cita encabeza este estudio:

“A los hijos de español y de india o de indio y española nos llaman mestizos, por decir que somos mezclados de ambas nasciones; fue impuesto por los primeros españoles que tuvieron hijos en Indias, y por ser nombre impuesto por nuestros padres y por su significación, me llamo yo a boca llena, y me honro con él”

Garcilaso de la Vega, Comentarios Reales de los Incas, libro nono, capítulo XXXI

 

 

 

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viernes, 24 de enero de 2025

LA RELACIÓN DIRECTA DE LUISA ARNEDO ESCRIVA DE ROMANI, DE CASCANTE, A LOS HOHENLOHE - LANGENBURG Y LOS HUARTE

 LA RELACIÓN DIRECTA DE LUISA ARNEDO ESCRIVA DE ROMANI,CASCANTINA, A LOS HOHENLOHE - LANGENBURG Y LOS HUARTE


Motivaciones:
Suelo subir a mi blog investigaciones de acercamiento a personajes de Cascante o relacionados con la ciudad de Cascante. Me gusta fijar los personajes en su contexto y ser rigurosa en los datos consultando archivos, aunque no siempre puedo terminar las fichas pues de algunos queda muy poca cosa. Fichas abiertas para que el tiempo las termine sin que se pierdan, echando a las nubes los datos aportados Una de las muchas tardes de invierno en que dos tías mías, Isabel Fuentes y Mercedes Dale , en Cascante, pasaban revista al Hola, que siempre traía a cas para compartir lectura una amiga suya. Cristina de San Cristóbal, y que ojeaban divertidas, salió en algún fotografía el nombre de María Hohenlohe y se habló de su filiación. Quizá fue precisamente la intriga de saber la relación genealógica de su rama con Luisa Arnedo Escrivá de Romaní la que abrió mi curiosidad de buscar los orígenes y la descendencia de los Arnedo Escrivá de Romaní . La boda reciente de Adriana Marín Huarte, de origen navarro, me hizo retomar el tema del origen.
Así es :


Manuel Arnedo Ximénez de Cascante & Antonia Escrivá de Romaní Taberner
1 Luisa Arnedo y Escrivá de Romaní & y Joaquín Escrivá de Romaní Dusay
2 Luisa Escrivá de Romaní y Arnedo & Emilio de la Cuadra Albiol.
3 Ildefonso De la Cuadra Escrivá de Romaní & Carmen Medina y López Quesada.
4 Carmen De la Cuadra y Medina, & Cristian de Hohenlohe - Langenburg
5 María de Hohenlohe-Langenburg De la Cuadra & Alfonso Martínez de Irujo Fitz James Stuart, duque de Hijar
6 Luis Martínez de Irujo Hohenlohe -Langenburg, duque de Aliaga & Adriana Marín Huarte.

Luis a María del Carmen Juana Arnedo y Escrivá de Romaní

Aunque inicialmente incluí la biografía de Luisa en un apartado general sobre tres hermanos, Eduardo, Luisa y Rafaela, incluyo nuevamente los datos a fin de continuar con su descendencia, sin perder la referencia del origen
Fue la primera chica. Nace el 29 de agosto de 1824 a la una y cuarto de la noche, fue bautizada el 31 por D Manuel Ormazabal, párroco de la Iglesia de la Asunción de Cascante. Se le imponen los nombres de Luisa, María del Carmen, Juana. Fue su madrina Doña Francisca Veráiz de Castejón, natural de Tudela y residente en Cascante. Figura como hija legítima de D Manuel María Arnedo, Capitán retirado del Real Cuerpo de Artillería, natural de Zamboanga, Filipinas y doña Antonia Escrivá, natural de Valencia. Abuelos paternos Francisco Arnedo y Ximénez de Antillón, natural del Villar de Arnedo, Rioja y vecino aquel de Tudela y de y Paula Ximénez de Cascante y Castillo, natural de Tudela, ya difunta. Maternos D Luis María Escrivá y Camprodón, Barón de Beniparrel, Paullans, Argelina, ya difunto, y Doña Josefa Taberner González de la Cámara, natural de Barcelona.[1]
Di por hecho que Luisa en régimen de internado estudió en el colegio de la Compañía de María de Bergara, hoy lo pongo en duda (no hay peor cosa que citar de memoria sin consultar documentos) resultó que la carta de su primo Mauricio Bobadilla con señas a la compañía de María de Bergara estaba dirigida a Pilar, pero no a Luisa. Consultado el archivo que lo ratifica, me asalta la duda ya que Mercedes Dale Martín[2] aseguraba que las dos hermanas mayores habían estado internas en Francia, colegio sufragado por los abuelos de Valencia
Acabada la etapa educativa, Luisa y su hermana Rafaela acudieron a Valencia. La relación con los primos fue siempre buena ya que éstos iban frecuentemente a visitarlas a Cascante, pero no conocían a la abuela. Acabado el colegio las dos mayores, Luisa y Rafaela acudieron a Valencia para presentarse.
Luisa se desposaría con su primo carnal Joaquín Escrivá de Romaní Dusay en Roma por poderes, representada por la esposa de su hermano Eduardo, Juana Francisca Asensi, el día 6, 5, 1857. Necesitaron dispensa papal por el grado de consanguineidad, dado que el padre del novio, Joaquín Escrivá de Romaní Taberner, y la madre de la novia, Antonia Escrivá de Romaní Taberner, eran hermanos. Joaquín había nacido en Barcelona en 1828, ignoramos su profesión. Los casó el por el delegado del Excelentísimo Cardenal Vicario General del Papa con la representación del Consul de España, González Arnao, en la la Iglesia de San Agustín, sede de los Agustinos Recoletos, en el altar de Santo Tomás de Villanueva, santo, canonizado en 1658, que había sido obispo de Valencia. La boda está igualmente ratificada en el libro de Matrimonios del Archivo Diocesano Parroquia de la Asunción de Cascante, Se ratificó en la Iglesia de San Pedro, propiedad la familia, el 27, mayo, 1857.[3] Los nuevos esposos residieron en Valencia. Aunque he encontrado en Cascante escasa documentación de Luisa a partir de su boda Tenemos constancia de, al menos, tres hijos D. Guillermo, D. Rafael y Dña. Luisa
Guillermo fue militar de Artillería, alcanzando el grado de coronel. No podemos consultar archivos sobre su fecha de nacimiento ni hemos encontrado en internet otros datos sobre su biografía. El periódico “La Correspondencia de Valencia” figura su necrológica el 19, abril de 1819. Por el periódico valenciano sabemos que Guillermo murió siendo coronel de Artillería. En su necrológica no figura el nombre de su esposa e hijos. El duelo fue presidido por el general Donet, D Emilio de la Cuadra, D Rafael Escrivá de Romaní y Arnedo, conde de Montornés y D Manuel de Arendo.[4] 1919
Rafael, nació en Valencia e 1 abril en 1865,[5] Fue ingeniero de Montes. Ingresó en el cuerpo de Ingenieros de Montes a finales de 1890. Su primer destino fue el distrito Forestal de Zaragoza. En 1901 pasó a la Tercera División Hidrológica Forestal. Figura como uno de los ingenieros responsables de la repoblación de los montes de Tauste[6] bajo las órdenes de Faustino Bellido y Bona, jefe del Distrito Forestal de Zaragoza, respaldando la defensa de la propiedad pública de los montes[7] frente a la desamortización de Madoz y la venta a particulares. De Zaragoza pasó a Lérida y a Huesca en 1908. En 1911 fue técnico de la Junta Central de Colonización y Repoblación Interior. En 1927 fue destinado a Pontevedra como Jefe del Distrito forestal, donde se jubila en 1927 [8]. Por el recordatorio de su muerte del archivo familiar de Mercedes Dale Martín sabemos que murió en Madrid, el 20 de diciembre de 1927. Estaba casado con Ángeles de Veraza, El matrimonio tuvo tres hijos, D Cesar, Doña Ángeles y doña Pilar Escrivá de Romaní Veraza

Luisa En algún lugar de este blog he argumentado que la vida de las mujeres se atenía al ámbito privado y solo podía constatarse su existencia por su partida de nacimiento y bautismo, por su matrimonio, por su testamento y por su descendencia. Así ocurre con Luisa, a la que conocemos por su matrimonio y descendencia y por la esquela de su hermano Rafael que encontramos en el archivo de Mercedes Dale en Cascante, donde consta. Desconocemos la fecha de su nacimiento ya que figurará inscrita en los libros parroquiales de Valencia. Sabemos que murió con posterioridad a 1927, porque figuraba en la esquela de Rafael, su hermano.
Nos preguntamos cual fue la actividad, más o menos pública, además de la familiar, de esas damas, Luisa Arnedo y Luisa Escrivá de Romaní, tan magníficamente preparadas ¿La beneficencia, como lo fue la de Concepción Ximénez de Cascante, su prima y tía? En el funeral de Guillermo, figuraban en la comitiva asilados de las Hermanitas de los Pobres y del Colegio Imperial.
Luisa se desposó con Emilio de la Cuadra Albiol, nacido en Sueca, Valencia, [9]en 1859. Numerosas fuentes sobre De la Cuadra atestiguan su biografía[10] De la Cuadra fue milita de Artillería. Ingresó en la Academia de Artillería de Segovia. La preparación científica del arma de Artillería, por el nivel de conocimientos, se consideraba equiparada a la de Ingeniero Industrial desde 1875. Siguió De la Cuadra sus destinos en el ejército en Barcelona, Tarragona y Lérida. Interesado profesionalmente por la electricidad, construyó una central eléctrica en Lérida para dotar de iluminación a la población, algo que no tenía precedentes. Su mayor prestigio y su fama se deben a que fue el creador de la primera industria automovilística española. Cuando en 1889 visitó la Exposición universal de París, quedó fascinado por los motores de combustión e ideó con al ingeniero suizo Marc Birkigt un diseño de automóviles propios. Creó en Barcelona en 1898 la primera marca española de coches, la Compañía General de Coches. E De la Cuadra, utilizando como fuente de energía la electricidad, lo que le convierte en el primer creador de coches eléctricos. Produjo automóviles eléctricos e híbridos[11]con motores de gasolina y electricidad, presentando sus coches a la Exposición Universal de París de 1900, donde ganó un premio por su tecnología automotriz. Aunque la Compañía General de Coches E de la Cuadra no tuvo una existencia prolongada, por dificultades de financiación., fue pionera en la industria automovilística. Emilio de la Cuadra Albiol abandonó, tras la quiebra, la carrera empresarial, reincorporándose al ejército. Siguió sus varios destinos militares en Mallorca, Ceuta, Hospitalet, jubilándose como general de brigada en Valencia. Murió en Valencia en 1930.
Marc Birkigt y otros ingenieros continuarían, creando Comandita Constructor Hispano Suiza de Automóviles. De la Cuadra, promotor de la idea y de la empresa, fue quien inició y contribuyó al desarrollo de la industria y marcó un hito. Representa un capítulo importante de la historia del automovilismo en España
La historia de Luisa y de las mujeres de esta época, sin otros datos a los que podamos acceder que nos hablen de sus actividades o aficiones, está imbricada en la historia de sus maridos. Luisa debió participar en los intereses y relaciones de la intensa vida de su esposo y acompañarle en sus distintos desplazamientos.
Por fuentes ajenas a la investigación hemos encontrado hijos del matrimonio: Ildefonso, Carlos, Luis, Josefina, María Concepción, Mercedes, Antonio, Guillermo, Ignacio, Juan y Joaquín De la Cuadra Escrivá de Romaní Albiol Arnedo, con ellos se continúa la tercera generación.
El primogénito, Hildefonso, inició la directa relación que se prolongará con la casa de Hohenlohe de la que hoy hemos escrito incluyéndola en el blog

viernes, 25 de octubre de 2024

JESUS MAULEON EN MEMORIA :"MADRE DOLOROSA

 



Recuerdo a Jes
ús Mauleón con respeto y afecto Creo que es uno de los mejores poetas navarros de su generación. No quiero dejar pasar su muerte sin rendirle homenaje con uno de los primeros poema que leí hace de él  hace ya muchos, muchos años. 

 

Seguramente "Madre Dolorosa" no será el poema más representativo del hoy de Jesús Mauleón, pero es uno de los primeros poemas que leí suyo cuando mis relaciones con Río Arga eran buenas, y yo vivía en Madrid y llevaba la revista que me mandaban de Pamplona porque quería difundirla en todas las tertulias para que que conocieran la poesía navarra todos mis amigos poetas. Jesús, director entonces de la revista después de Ángel Urrutia, ni se daba importancia ni necesitaba aplausos Sacerdote creyente y esperanzado, tenía el don de la escritura y una gran dominio de la técnica literaria. Gran parte de los poemas de Jesús Mauleón son religiosos, hablan de Dios y con Dios y de la fe y de la esperanza como cristiano. Los metaliterarios se refieren a la poesía como un don poseído y salvador.

 

El poema que traigo,” Madre Dolorosa”, me conmovió allí por el 82, época de la que hablo, y me pareció representativo de la poesía que Leopoldo de Luis, uno de mis contertulios, llamaba social religiosa, y Florencio Martínez Ruiz, entonces crítico en ABC, Mester de Clerecía. Jesucristo era representado por los poetas como el obrero o el hombre sufriente.  Río Arga, en estos años introdujo una poesía en Navarra que hasta y entonces no había tenido cabida en la revista literaria que hasta entonces se ofrecía a la venta en Pamplona. Así lo publiqué en mi estudio sobre Río Arga y así lo afirmé al hablar de la poesía de Jesús Mauleón

 

Pasó de moda la poesía social, quizá por exceso de mal uso, o bien porque el lenguaje de los políticos devaluó las palabras al utilizar los mismos términos de denuncia. Mauleón no renunció a la crítica social; se fue distanciando de la crítica directa, utilizando tonos distendidamente irónicos que siguieron siendo buena poesía.

 

Una tarde que le visité conocí a su madre en la casa de Plaza de los Castaños. Carlos Mata ha publicado en su blog el soneto magistral que le dedicó Jesús y también va de madres este poema que debió escribir tras los sucesos de Montejurra, un poema, entiendo, que trasciende la circunstancia y puede referirse a cualquier madre con un hijo muerto en brazos, vilmente asesinado   por la violencia y la guerra, una de esas guerras que siguen asolando el mundo.

 


MADRE DOLOROSA

 

 

 

Estás ahí con toda la belleza
desmayada en los brazos, con toda la injusticia
levantada en el monte, con su cabeza hermosa
caída como un trueno, con tu dolor abierto
por agudos relámpagos, con tu regazo lleno
de abrazada tiniebla.
Estás ahí. Llamas a tu hijo muerto,
le llaman tus entrañas como a un calor que es suyo,
le bramas al oído, le sacudes
los hombros, sin rendirte le abrazas,
le aprietas a tu sangre con la fuerza del tigre,
te agarras a su cuerpo que cae en el abismo.
Vais a caer los dos. Y tú te haces de súbito
un altísimo, claro,
firme andamio de llanto
para quedarte en pie sobre tus lágrimas, detener
la caída de soles y colgar en la lluvia
las luces del incierto firmamento.

Lloras y acusas. Baja por tus mejillas
un río atroz de cruces y fusiles
(clavos que desembocan en tu mar de ternura,
balas que se te alojan en tu cauce profundo).
Por tus mejillas baja
un río atroz de millares de madres
que lloran, gritan, son, acusan,
que levantan la sangre y piden solamente
que salga el sol, que piden
un pan de libertad que llevarse a la boca,
un vaso transparente de justicia
para su mesa
y un camino de luz

Para sus hijos vivos

 

Localización: Río Arga, 3º trimestre, 1977, p.28

l Ciervo: revista mensual de pensamiento y cultura, ISSN 0045-6896, Nº. 308, 1977, pág. 23