El viaje del Papa a España nos vuelve otra vez a la altura de la doctrina de la Iglesia católica, la dignidad del ser humano desde el nacimiento a la muerte, dicha por el cristiano de altura, el Papa La doctrina se enfrenta los modos del mundo moderno, pero la verdad, la bondad y la belleza están en la postura Iglesia que el Papa nos recuerda, aunque la vida nos lleve políticamente o personalmente por otros derroteros, porque una cosa es la verdad y otra la dificultad de seguirla.
La
grandeza de la vida humana ya estaba presente en la postura de la Reina
Católica, con respecto a los indios del mundo descubierto por Coló, hijos de
dios a los que no se podía es esclavizar ni maltratar lo mismo que declaró la
Escuela de Salamanca. La Historia de España ha declarado siempre la dignidad
del ser humano, algo que tuvo presente en su alocución el Papa. Otra cosa
distinta era lo que pudo pasar que siempre era castigado por la Corona. Y la
postura social, viene a ser una continuación de aquella, acoger al desvalido,
dar comer al hambriento
Es verdad
que eso es lo óptimo a tener en cuenta, aunque las circunstancias necesiten
matices. Y qué diremos de la oportunidad de las palabras del Papa los que hemos
sufrido una campaña de descrédito que no hemos merecido por gentes que presumen
de cristianos:
“Pidamos a María, Reina de la paz, que nos enseñe
a renunciar a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a la murmuración y a
las calumnias. Y que aprendamos a custodiar y a cultivar el amor en la familia,
entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates
políticos y en las comunidades cristianas, de modo que el odio ceda paso a la
esperanza y la paz”».
No es de cristiano denigrar y mentir para alzarse,
no son cristianas las mentiras para anular al que nos molesta porque creemos
que brilla más que nosotros, o parece estar mejor situado, no es cristiano romper
su familia para aislarlo, ni triangular, ni hacer luz de gas para confundir.
Supongo que esos que levantan falsos testimonios no tendrán en cuenta lo que
dice el Papa. No es cristiano odiar y intentar destrozar al otro para ponernos
en su lugar, y si lo haces no vengas a dar lecciones ni vayas de estupendo. Creo
que a todos nos afecta la palabra del Papaa, porque esa es la bondad, esa es una
verdad difícil, quizá imposible de seguir, pero ese es el camino a la bondad y
la misericordia. Pero no soy yo la persona adecuada quizá para hablar, no soy
hipócrita para presumir de lo que no soy, aunque sepa que lo que dice este Papa
ese es el camino de la bondad y tengo presente la doctrina
León XIV me
cae bien, sé que no es forma de referirse a un Papa. No es falta de respeto eso
de “me cae bien”, pero es lo que me parece más exacto de lo que pienso. Me cae
bien porque es agustino, la orden del amor, la de Fray Luis de León y Fray
Pedro Malón de Chaise, mi paisano, los defensores de la lengua vernácula, los
que hablaba a Dios en castellano.
Me cae bien
porque es misionero y los misioneros son la vanguardia de la Iglesia, lo más
entregado, los más edificantes;
Porque es peruano
por elección, además de norteamericano por nacimiento, y renunciar a ser solo
de primera potencia y querer ser de tercera división le honra
Porque estuvo en el colegio de mis nietos en Iquitos
de visita y todos los que le conocen le quien y hablan maravillas
Porque es
sencillo y comparte vida con los que poco tienen,
Porque es
tímido y no arrogante
Porque trasmite fe y paz.
Quizá en el viejo mundo no sepamos la
diferencia que hay de vivir aquí o de vivir en un país donde las condiciones de
vida son duras, sobre todo en la montaña, pero también en la selva. Aunque Dios
sea el mismo, la palabra para encontrarlo tiene distintas resonancias.
Empezaré
por lo superficial, para mí escenarios, no lo más importante pero muy
importante: La Belleza: bellísimo, porque bellísimos estaban los escenarios, la
armonía de las casullas blancas, las flores blancas y amarillas. Es amarillo el
color de la luz y parecía que brillaba la luz en momentos de sombras.
En la religión cristiana hay muchos caminos de
llegar a Dios, el Papa habló de la mística, de san Juan de la Cruz, de santa
Teresa, es el camino del amor, pero también del total despojamiento, apto solo
para gentes sublimes.
Otro camino
es el de dolor, que es el que menos me gusta, no me gusta sufrir ni ver sufrir,
aunque a tocos nos toque con su espada.
En cambio,
me gusta el camino del Arte, esa sublimación que el hombre ha hecho para dar a
Dios lo mejor de lo que sabe hacer, las imágenes, los retablos, las catedrales,
la música, la poesía. Los códices ¿Qué sería de la Religión cristiana sin
belleza? La belleza nos lleva a la emoción y la emoción al sentimiento ¿Y qué
es la fe sin sentimiento? A los que
poseen por gracia el don de la fe a lo mejor todo. Para otros, como yo,
necesitamos sentimiento, el sentimiento es vida. Perdemos la fe cuando no la
sentimos, cuando nada nos dice a palo seco.
El
recibimiento ha sido magnífico y yo me alegro. El Papa ha hablado habla del
valor del ser humano del nacimiento a la muerte, de los valores a punto de
perderse ¡qué difícil nos lo pone, no están las cosas fáciles. Todavía más
difícil el entendimiento con los otros, los distintos. El mundo se está
complicando demasiado. La caridad, la fraternidad nos falla cuando el de
enfrente nos agrede. El Evangelio de Jesús resulta lejano, Papa León, titán
pacífico. Pero oír nuevamente dicho por usted, el mensaje consuela y
reconforta.
Escribo esto,
antes de ver la acogida del Papa en Barcelona, que, leo, ha sido
extraordinaria. Seguro que Gaudí ha ayudado desde las alturas.
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