domingo, 13 de febrero de 2022

CARMEN DE BURGOS, Colombina, MIS MEJORES CUENTOS ( I )

 


CARMEN DE BURGOS (Colombine) MIS MEJORES CUENTOS, Editorial Consejería de cultura de la Junta de Andalucía y Editoriales Andaluzas, 1986. Es responsable del estudio previo Ana   Martínez Marín, Licenciada en Historia Contemporánea por la Universidad Autónoma de Madrid.

Datos biográficos.

Se sorprende en el prólogo Ana Martínez Marín de la falta hoy del reconocimiento de Carmen de Burgos, una mujer que tuvo una gran presencia pública por sus actividades, publicaciones y conferencias en la España previa a la II República y el primer año de ella, pues muere en 1932. Y es cierto que su currículum es sorprendente.

 Nacida en Almería en 1867 Carmen de Burgos, fue pionera en casi todo. Fue defensora del feminismo y de la lucha por la emancipación femenina, defendió el divorcio, el librepensamiento, el voto de la mujer y el sufragio, el trabajo y la educación y la abolición de la pena de muerte. Denunció la situación femenina en artículos en prensa, conferencias, ensayo, novelas y cuentos. Fue escritora, traductora, conferenciante, maestra, activista, pacifista, miembro activo de la masonería, Llegó a ser dueña de “un cuarto propio”. Se ganó el sustento como maestra y como periodista profesional, escribiendo colaboraciones en El globo, Diario Universal, La Revista Universal, La Correspondencia del Español, ABC, Tribuna Pedagógica y La Educación El Heraldo y Nuevo Mundo de Madrid. Fue la primera periodista que formó parte de la Redacción fija de un periódico, y la primera mujer Corresponsal de guerra. Ejerció una carrera periodística con profesionalidad hasta el final de sus días.

De familia burguesa, hija del vicecónsul de Portugal en Almería José de Burgos Cañizares y de Nicasia Seguí Nieto, nace Carmen de Burgos en Almería en 1867. Poseía su familia una lujosa casa en la ciudad y un gran cortijo en Rodalquilar donde pasó su infancia. En contra de la voluntad de sus padres se casó a los 16 años con Arturo Álvarez Bustos, un periodista con fama de calavera. y aprendió el oficio de la edición en la imprenta de su suegro, pues trabajaba en ella como cajista y publicó sus primeros artículos en una de las revistas que editaban, Almería Bufa. Sufría malos tratos y vejaciones de su marido que tenía una amante. Dio a luz cuatro hijos seguidos, de los que perdió tres. El matrimonio fracasó y abandonó a su marido llevando con ella a, María, la hija que le quedaba, refugiándose con la niña en la casa paterna. Había iniciado durante su matrimonio la carrera de Magisterio y la acabó en Granada en 1895. Hizo la reválida de Magisterio en 1900, ejerciendo primero en Granada con niñas pobres y publica su primer libro Ensayos Literarios. En 1901 gana las oposiciones de Magisterio y destinada a Guadalajara. Dejó atrás la familia, las convenciones sociales y la doctrina cristiana y se marchó con su hija y su hermana Catalina a Madrid.

 El enfrentamiento social de que una mujer rompiera su matrimonio y causara un escándalo hubiera sido imposible en las escritoras románticas del siglo XIX, sus predecesoras. Antes que Carmen se había separado Emilia Pardo Bazán, quince años mayor, pero fue más cauta; se separó, pero privadamente, lo hizo ante notario, y cuidó su fama. Carmen de Burgos, desafío las normas sociales y la doctrina cristiana. Se fue sin más, sin miedo de la ruptura de las normas y las convenciones. Cuando estableció relaciones sentimentales con Ramón Gómez de la Serna fue una unión libre.  Posteriormente que Carmen rompieron el matrimonio dos escritoras de la Edad de Plata a las que pasaba años, María Teresa León, veintiún años más joven y Constancia de la Mora, treinta y tres años menor que Carmen.  A las tres les supuso un enfrentamiento con la Iglesia católica, ante la que se mostraron críticas, y lucharon por la legalización del divorcio. Carmen de Burgos fue la primera.

Marchó de Almería a su destino, Guadalajara donde residirá hasta 1907. Pasó primero una temporada en Madrid, pero no consiguió el éxito literario con el que soñaba, escribió algún artículo en La correspondencia en España en 1202 y un libro de poemas, Notas el alma y empezó a colaborar con el periódico El Globo- De ideas krausistas ejerció la docencia en Guadalajara en la Escuela de Letras, no obstante, desde Guadalajara hacía frecuentes viajes a Madrid. En 1903 consiguió tener una sección en el Diario Universal que, a sugerencia del director, Augusto Figueroa, firma con el seudónimo de “Colombina”. El diario la contrató como redactora, para salir a la calle, hacer entrevistas como sus compañeros de redacción. A su cargo tenía una sección para tratar sobre temas femeninos, “Lecturas para la mujer”, pero en ella además de temas femeninos como cocina o belleza , habló a las lectoras de temas reivindicativos como el trabajo de la mujer y abrió el debate sobre el divorcio con resultado a favor de los divorcistas. Lo avivó recogiendo las opiniones de Vicente Blasco Ibáñez, Pío Baroja y Unamuno y las suyas propias y publicó El Divorcio en España (1904). Los temas tratados levantaron polémicas y ataques de los medios más conservadores, como El Siglo Futuro.

En estas mismas fechas hace un curso de Pedagogía en el Colegio Nacional de Sordomudos y Ciegos. También en esta época inicia las traducciones de Escritores extranjeros como Oscar Wilde o Colette.  En 1905 le es otorgada una beca de la Escuela Normal y viaja por Francia, Italia, Suiza e Inglaterra y da una conferencia en la Asociación de la Prensa italiana de Roma con el tema “La mujer en España”. Aprovecha sus viajes al extranjero para conocer a las sufragistas con las que se relaciona. Su feminismo fue evolucionando, vacilante en ciertos temas primero, activista después, en 1906 empezó a escribir una columna:” El voto de la mujer”. De pluma incisiva y vigorosa, sus ideas prendieron en la sociedad más progresista. Si el hombre analfabeto y sin talento tiene derecho al voto ¿Por qué una mujer profesora no? Los medios conservadores la temían. Producto de aquellos viajes fueron una nueva publicación Por Europa (1906) y posteriormente nuevos temas relacionados con los libros de viajes, pues viajó becada  como profesora de la Normal por Hispanoamérica y Europa y escribirá dos nuevos libros de viajes en 1917 y 1918. De esa época, aunque no lo he visto documentado, parece ser su inicio en la masonería en Buenos Aires, aunque hay otras fuentes, también sin documentar que hablan de Portugal..

Como castigo, el Gobierno Conservador en el Gobierno en 1907 intentó alejarla de Madrid y la destinó como maestra a Toledo. El carácter luchador y contestatario de Carmen de Burgos en su nuevo destino se hizo notar al escribir sobre el expolio de patrimonio español, acusando a la Iglesia de la venta de dos cuadros del Greco, acusación que dirigía al Gobierno por descuidar y no valorar el patrimonio. Consiguió paralizar la venta.

En 1907 empieza a colaborar en el Cuento Semanal. Creado a iniciativa de Eduardo Zamacois, era la primera colección de narraciones cortas escritas por afamados escritores. Su éxito hizo que surgieran otras colecciones como Los Contemporáneos, La Novela Corta, La novela Semanal o La Novela de hoy, La Novela Mundial. Estas publicaciones son consideradas uno de los géneros más característicos de la época y son numerosos los escritores consagrados que publican; escribirán Carmen de Burgos, Pardo Bazán, Jacinto Benavente, Ramón del Valle Inclán, Blanca de los Ríos y un largo etcétera. Las colecciones estaban ilustradas por afamados dibujantes de la época. Carmen de Burgos publica en estas colecciones unos cuarenta cuentos y novelas cortas.

En 1908 consigue el traslado a Madrid. En Madrid da clases de Geografía, Historia, Ética, Derecho y Legislación escolar. Mantiene una tertulia modernista. Conoce allí a un adolescente Ramón Gómez de la Serna, se enamoraron, se volvieron inseparables e iniciaron al poco una pareja sentimental que duraría 20 años. Carmen de Burgos le pasaba a Ramón 20 años, lo no fue obstáculo para una relación estable, aunque no se casaron. En 1908 Fundó la Revista Literaria, Crítica. En ella se muestra defensora de la comunidad sefardita internacional y de las comunidades de judíos esparcidas por el mundo. De Burgos impulsó la primera campaña a favor de la cultura sefardí en la revista y tuvo éxito internacional en Turquía, Alemania, Inglaterra tuvo y prendió en España y en el extranjero la idea de una alianza Hispan-Israelita, hubo judíos que volvieron del exilio.  Dedicó un monográfico en la revista a la Asociación hispano israelita y preconizaba amor y fraternidad entre los hispanos y sefardíes de toda nacionalidad.  Apoyó la creación de una Asociación Hispano Israelí.

Uno año más tarde, es enviada por el periódico Heraldo como corresponsal a Melilla para cubrir la guerra de África. Mandaba sus colaboraciones donde contaba las conversaciones que tenía con los soldados, sus veladas fuera de las barricadas con guitarras y las añoranzas de sus casas y sus novias. Eran de contenido humano. A raíz de su experiencia en la guerra se convierte en declarada pacifista y se convierte en objetora de conciencia y escribe un artículo que titula “Guerra a la guerra”. Lo recoje en el relato En la Guerra( Episodios de Melilla) publivado en el Cuento Semanal.(nª. 148,29,  1929)

Carmen de Burgos y Ramón Gómez de la Serna se apoyan mutuamente en sus publicaciones, Carmen escribirá en la revista Prometeo de Ramón, viajan, se establecen en Portugal e intentan sortear el rechazo de la familia Gómez de la Serna a la situación de la pareja. De vuelta a España y muerto el padre de Ramón, asiste a las tertulias del Café de Sevilla con otros literatos y publica sus artículos en la revista de Gómez de la Serna Prometeo, cuyo lema es: FUERZA, ORIGINALIDAD Y LIBERALISMO. Continúa la labor que ha emprendido en la revista Crítica a favor de los judíos, publica entrevistas con actrices españolas y extranjeras. La revista era vanguardista y le sirvió de trampolín. En 1911 publica la biografía de Giacomo Leopardi y en 1919 publica la biografía de Larra, su escritor mítico. Ya en su venida a Madrid había ido al cementerio a conocer su tumba. Sigue su lucha feminista por cambiar el artículo del Código artículo 438 Que exculpaba al marido si mataba a una mujer si la pillaba en el acto, lo denunció en los foros políticos y judiciales y escribió una novela con ese título. En 1921 organizó la primera manifestación feminista que se plantó ante el parlamento con un documento que pedía la igualdad y el derecho al voto de la mujer, lo hizo como presidenta de Cruzada de Mujeres Españolas y se sumaron a la protesta varias organizaciones feministas. La protesta feminista salió en todos los periódicos el Heraldo publicó que era el amanecer de un serio movimiento feminista. De 1927 es su ensayo La Mujer Moderna, que se considera antecedente del Segundo Sexo de Simone de Beauvoir. Fue presidenta de la Liga Internacional de mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas

En 1929 Es un año triste para la escritora porque Ramón Gómez de la Serna y su hija María establecen una relación amorosa fugaz, pero suficientemente dolorosa como para romper definitivamente la pareja, aunque nunca Carmen le guardó enemistad. Ramón se va a París y luego a Buenos Aires donde se casa con Luisa Sofovich.

Comprometida con la República, asiste activamente en los actos y conferencias organizadas por los grupos políticos y sociales y celebra la llegada de ésta, pertenecía al partido Radical Socialista, como Victoria Kent, pero contrariamente si es partidaria del voto de la mujer con Clara Campoamor. En 1931 crea la logia masónica y en 1931 fundadora de la logia Amor de la que fue Gran Maestre. Muere en 1932, con un ataque al corazón mientras impertía una conferencia en el Centro Radical Socialista de Madrid sobre Cultura sexual. Está enterrada en el cementerio civil de Madrid

Obras de ~: Ensayos literarios, Almería, 1900; Notas del alma, Madrid, Fernando Fé, 1901; El divorcio en España, Madrid, Viuda de Rodríguez Serra, 1904; H. Keller, Historia de mi vida, trad. de ~, Madrid, Imprenta Felipe Marqués, 1904; L. Tolstoi, La guerra ruso-japonesa, trad. de ~, Valencia, Sempere, 1904; P. J. Moebius, La inferioridad mental de la mujer, trad. de ~, Valencia, Sempere, 1904; E. Renan, La iglesia cristiana, trad. de ~, Valencia, Sempere, 1905; Cuentos de Colombine, Valencia, F. Sempere y Compañía Editores, 1908; La voz de los Muertos, Valencia, F. Sempere y Cia, 191-? (reed. Madrid, Torremozas, 2018); Giacomo Leopardi. Su vida y sus obras, Valencia, F. Sempere y Compañía Editores, 1911, 2 vols.; E. Salgari, Los últimos filibusteros, trad. de ~, Barcelona, Maucci, 1912; Al balcón, Valencia, F. Sempere y Compañía Editores, 1913; J. Ruskin, Las siete lámparas de la arquitectura. El sacrificio. La verdad. La fuerza. La Belleza. El recuerdo. La obediencia, trad. de ~, Valencia, Sempere, 1913; Mis viajes por Europa, Madrid, V. H. de Sanz Calleja, 1917, 2 vols.; Confidencias de artistas, Madrid, Juan Pueyo, [1917]; Cartas sin destinatario: Bélgica-Holanda-Luxemburgo (Impresiones de viaje), Valencia, F. Sempere y Compañía Editores, 1918; En la guerra, Valencia, F. Sempere y Compañía Editores, 1918; Fígaro. Revelaciones. Ella descubierta. Epistolario inédito, Madrid, Librería Beltrán, 1919; La flor de la playa, Madrid, La Novela Corta, 1920; La emperatriz Eugenia. Su vida, Madrid, 1920; El artículo 438, Madrid, Prensa Gráfica, 1921; La malcasada, Valencia, Editorial Sampere, 1923; La mujer moderna y sus derechos, Valencia, El Adelantado de Segovia, 1927; Hablando con sus descendientes, Madrid, 1929; Gloriosa vida y desdichada muerte de don Rafael de Riego (Un crimen de los Borbones), Madrid, Biblioteca Nueva, 1931; Puñal de claveles, Madrid, Atlántida, 1931.

Mi estudio ha utilizado los datos de la ficha de Carmen de Burgos en la Real Academia de Historia y los aportados por la publicación Carmen de Burgos, Mis Mejores cuentos, el libro que traigo hoy que incluye en el prólogo una interesante cronología. La bibliografía de Carmen de Burgos, Colombine es muy extensa. Una tesis doctoral de Concepción Gómez Ruiz: Carmen de Burgos, Colombina en la Edad de Plata de la Literatura Española, mereció el premio Antonio Domínguez Ortiz de biografías. A ellas y a las numerosas entradas en internet remito. Hablaremos de los cuentos en mi siguiente entrada.

 

 

 

 

 

jueves, 13 de enero de 2022

(II ) CONCHA MENDEZ: POEMAS (1926-1986)

James Valender, Madrid,  Hiperión, 1995 (  II entrada)


La Guerra Civil debió causarles una crisis personal y el exilio ser doloroso para ambos porque, pese a que ellos habían tomado partido por la República, dos hermanos de Altolaguirre fueron asesinados por los anarquistas, también José María Hinojosa, compañero de la aventura de Altolaguirre en Litoral. Concha Méndez, fiel a la República, había colaborado desde fuera de España con algún poema en las revistas republicanas en colaboraciones no especialmente combativas, como la publicada en Hora de España (n.º. XI, noviembre de 1937) y que incluye esta antología; pero su visión de la guerra fue negativa, es la visión de una generación dolorida que quiere dar paso a otra.

 

“Ellos serán tan solo los que cojan el fruto

de un mañana sin sangre

hombres ya de otra hora más fácil que la nuestra. (p 178)

 

Será para Concha Méndez una etapa caracterizada por las sombras, término que había iniciado con su poemario Niño y Sombras y que, en palabras de Catherin G. Bellver en la citada publicación de la Residencia de estudiantes en 2001, “anuncian el papel central de las sombras como vehículo poético en esta época clave. La sombra funciona como un importante hilo unitivo para entrelazar diferentes tipos de exilio con consistente intensidad. (Una mujer moderna. Concha Méndez en su Mundo p. 194).  A aquella primera pérdida del hijo, va a seguir la nueva sombra de la pérdida de la patria. El exilio  va a hacerse cada vez más sombra con las nuevas circunstancias adversas-la pérdida de la madre, la pérdida de su marido y el fin de su matrimonio. Son circunstancias que quedan por vivir, pese a su dinamismo personal de no abandonarse nunca.

Iniciado el exilio de España en 1939 con Altolaguirre y con su hija Paloma, consiguieron trasladarse a París, donde fueron acogidos en la casa de Paul Eluard. Apoyados por los amigos emprendieron después el rumbo en barco con destino a Méjico, pero la enfermedad de la niña les hizo interrumpir el viaje y aposentarse en la Habana, donde van a residir cuatro años. Fue una etapa relativamente fecunda en lo literario, pues el matrimonio emprendió nuevamente su profesión editorial, gracias a la ayuda de la galerista y mecenas  María Luisa Gómez, Mena una de las mujeres más ricas de Cuba , propietaria de la Galería del Prado ( ver José Ramón Alonso  Lorea: “María Luisa Gómez Mena, al Rescate de una Imagen Cultural”, Revista Hispano-cubana, nº.34, Primavera- Verano, Madrid, mayo-septiembre 2009:141-154)  La galerista,  les ayudó a conseguir una casa cerca de la suya y les hizo un donativo de 500 dólares, con el que Méndez y Altolaguirre instalaron la imprenta La Verónica y prosiguieron su labor editorial, llegando a  publicar 180 obras de escritores cubanos y españoles, entre otros de María Zambrano. Méndez publicó en La Verónica el poemario Lluvias entrelazadas, en noviembre de1939, y en él incluyó poemas ya publicados en anteriores poemarios, junto con otros nuevos que esta antología recoge. La poesía de Méndez continúa el giro ya iniciado anteriormente hacia la humanización poética; es autobiográfica y refleja su sentimiento de desilusión y desengaño. El antólogo compara los poemas de Méndez con la poesía de Calderón y de Góngora, al que Méndez cita; a mí, me parece más próxima formalmente la poesía de Bécquer por el sentimiento de desengaño melancólico y de hastío, ya que, aunque es común también en los citados poemas barrocos de Góngora, no hay en éstos de Méndez barroquismo ni retórica, ni juego verbal, sino depuración. Formalmente sus versos no son clásicos, ni hay estrofas clásicas de la Edad de Oro, no hay sonetos ni liras, son despojados y muestran ligereza, tal vez por la fluidez de las rimas asonantes y por el cambio de rimas en cada estrofa.

 

Me levanté hasta el sueño. En busca iba

De no sentir la herida que abrasaba.

Las duras flechas del dolor hicieron

Brotar en mi el clavel de nueva llaga.

 

Corriendo al par carrera con el viento

Y perseguido por su amante llama

La vida es ciervo herido sin remedio,

Que las flechas le dan veneno y alas (p.115)

 

Puede rastrearse la influencia igualmente, entiendo, de Antonio Machado, por la interacción entre lo íntimo subjetivo y la realidad exterior. En estos poemas que recoge la Antología, utiliza versos de arte mayor normalmente endecasílabos y alejandrinos con cesura y sigue manteniendo en algún poema el aire de la copla de Alberti o Lorca que tanto utilizo en sus primeros poemarios. A mi juicio,  son de gran altura. En esta etapa, no existe el arte por el arte sino la expresión íntima de sus sentimientos, con lo que hay, entiendo, abandono de la vanguardia. Incluye la antología 12 poemas “Vine”, posiblemente, uno de los más significativos poemas del libro que muestra el desaliento extremo: “Entre turbias lagunas bogar veo la vida/ deja estelas de fango, al pasar, cada cosa (p.113) No están todos fechados en Cuba, los hay anteriores, sin embargo, ya está ahí la sensación de exilio y extrañeza, la mirada al pasado, la ausencia “al ancho río de tu patria”, la tristeza a la que apela: “Ven, tristeza, mi hermana” p.118.

Al ser la poesía de Méndez autobiográfica, difícilmente puedo renunciar a entenderla sin conocer sus circunstancias, que conoce bien James Valender, no solo por académico inglés radicado en Méjico y ser especialista en la Literatura del exilio mejicano, sino porque se casó con Paloma Altolaguirre, fue yerno, por tanto, de Altolaguirre y Méndez y su información resulta de primera mano. Fijan las biografías sus definitivas publicaciones sobre Altolaguirre y Méndez, (Manuel Altolaguirre Concha Méndez. Edición Residencia de estudiantes, Madrid, 2001; Manuel Altolaguirre, Album, ediciones de la Residencia de Estudiantes, Madrid, 2012) En 1943 el matrimonio se trasladó de Cuba a Méjico, parece que a causa de que el entendimiento primero del matrimonio con María Luis Gómez Mena se había ido trasformando en amoroso y Manuel Altolaguirre pretendió escapar de Cuba para no romper su matrimonio, aunque sigan escribiéndose a escondidas. Gómez Mena se trasladará a Méjico en 1944 y puso una nueva imprenta Verónica a Manuel Altolaguirre, con el que inicia la convivencia. Pese a que la crítica da como fecha de la ruptura matrimonial en 1944, hasta 1948 no se consolida, ya que Altolaguirre sigue atendiendo a Concha y a Paloma, pese a la disconformidad de María Luisa, que ha roto su matrimonio y exige a Altolaguirre que haga lo mismo y se divorcie.

En Méjico, Concha Méndez hizo amistad con un grupo de escritoras que publicaban la revista Rueca y en 1944 publicó dos poemarios, Poemas. Sombras y sueños y Villancicos de Navidad.

Se incluyen en esta Antología de Hiperión veintiocho poemas de Sombras y sueños y tres villancicos.Valender considera Sombras y sueños la etapa más conseguida de su poesía. Hay evocación de lo perdido, poemas puramente del exilio y la pérdida dedicados a amigos como García Lorca (p.130-131) al Guadarrama (p. 149) o al Manzanares (p.132: "Tiempos de las romerías/ de San Isidro y San Juan. Alegrías de tus aguas/ahora que lejos están". Muy interesante es el poema a Rosalía de Castro, figura femenina, con la que se compara en el destierro:”Tu en tu tierra desterrada/ y yo en destierro mayor”(p.128-129). Especialmente, a mi juicio, todos son importante. Interesantes y originales de trato son los poemas dedicados a la muerte de su madre y muy dignos de tenerse en cuenta en esa tradición de la poesía femenina, pues también los poemas a la madre eran habituales entre las mujeres poetas del siglo XIX. Son cuatro poemas de altura. El primer poema se inicia con un terceto y se continúa con cinco perfectos cuartetos para hablar del sentimiento de desamparo que causa la desaparición materna. El segundo poema, además de la esperanza de otra vida, habla de un sentimiento que muchas mujeres escritoras hemos sentido, es el cambio de roles, cuando la madre se hace una niña y la hija es la madre protectora de la madre. Son poemas que merecen leerse con atención ya que inciden en esa visión “ginocéntrica” de la escritura de mujer. Tampoco olvida Méndez como madre a otro muerto querido, su hijo: Dime, madre, lo hallaste en tu morada/ y pudiste mirar su niña frente (p.5). Una nueva pérdida, la ruptura con Altolaguirre – su inicio- está expresada en dos poemas breves, con aires de autoafirmación propia, de intento de ser fuerte, y por otra parte de protesta: Los brazos que te han llevado/ no te dejan escapar/ para volver a mi lado (p.144). Presididos por las sombras, las pérdidas, la desilusión, la melancolía, el exilio y la resistencia, estos poemas muy logrados, son inconformistas y rebeldes y al mismo tiempo que Méndez busca la afirmación propia, introduce en ellos la visión generacional, palabras para su hija a la protege y consuela por la pérdida del padre y afirma la esperanza, que nunca pierde, de volver a recobrar lo amado. Formalmente abundan los versos de arte mayor, también los octosílabos arromanzados.

La publicación de sus Villancicos, 1944, aparecida en Méjico por la editorial Rueca, tuvo mucho éxito y conoció numerosas reediciones. En España, fueron editados en 1967,  por Librería El Guadalhorce. Hay solamente en esta muestra tres villancicos, que personalmente encuentro muy logrados y sencillos. En ellos se recuperan los ritmos iniciales de las coplas, pero no hay mimetismo ya ni de Alberti ni de Lorca, sino frescura y originalidad:

 

“Que se enciendan las naranjas

Los naranjales en flor

¡Que al mundo vino un amor!

 

En la ramita más alta

Cante el pájaro cantor:

¡Que al mundo vino un amor!

 

Y los prados, que se vistan

Con su manto de verdor

¿Que al mundo vino un amor! (p. 189)

 

A partir de 1944 la producción poética de Méndez se resiente. Si aventuro una interpretación mía- por otra parte poco académica- pienso que tuvo que ser difícil superar la ruptura- el abandono- de Altolaguirre.  Los trabajos de imprenta La Verónica ya no fueron los suyos, fueron los de Manuel Altolaguirre y María Luisa Gómez Mena. E incluso la cinematografía, que había iniciado en sus años de soltera, tampoco fueron ya nunca su iniciativa, si la de su exmarido y su nueva pareja.  ¿aumentaría su desolación? María Luisa Mena,  más joven- ella le pasaba siete años a Altolaguirre-  era atractiva, tenía éxito entre los intelectuales cubanos y españoles, contactos internacionales, entendía de pintura moderna como galerista – con lo que compartiría gustos con Manuel Altolaguirre - y era también inmensamente rica, rica como para facilitar a Altolaguirre lo que quisiera, una nueva imprenta o la posibilidad de hacer cine. No voy a culpar a Altolaguirre de dejarse querer, pese a que se resistiera a abandonar a Concha, iba a ser demasiado lo que perdía. Naturalmente son mis consideraciones personales, al margen de lo académico y de esta Antología, es mi interpretación de la dramática ruptura que supuso y que condicionaría su poesía. Porque su poesía es su biografía. En 1948 Concha Méndez tenía  cincuenta años. Nunca dejó de amarlo. En 1959 cuando Manuel Altolaguirre y María Luisa Gómez Mena vuelven del Festival de Cine de San Sebastián, donde se ha proyectado su película El Cantar de los Cantares y se matan en un accidente de coche, vuelve Méndez a escribir poemas de altura, siete poemas que publicó ( I y V  Revista Caracola, Málaga, n 90 y 94, abril, agosto 1960) y VI y VII en un nuevo poemario Entre el soñar y el vivir (1981) Esta publicación recoge los siete poemas. Hay en ellos una visión casi maternal de su marido.

Valender informa de que en 1970 publica un poema en Papeles de Son Armadans (CLXXI, junio, 1970) y que en 1979, en plena recuperación de la Literatura del exilio, publica en Madrid Vida a Vida en Caballo Griego para la Poesía. Aunque vuelve a España,  nunca regresó definitivamente.

Un nuevo poemario apareció en 1981 Entre el soñar y el vivir, publicado en la Universidad Autónoma Nacional de México, México 1981 Considera James Valender que los poemas bajan de calidad con respecto al corpus de su obra anterior. Recoge tres poemas de Vida a vida, tres de Entre el soñar y el vivir y tres del que quedó inédito, Con el alma en vilo, 1986. Quizá sea como el antólogo dice,  si lo juzgamos desde el punto de vista literario. O quizá, si nos guiamos por la curiosidad de interpretar la obra y la vida de una mujer que fue rupturista y vanguardista, nos quede el sabor agridulce de una obra con poemas magníficos escritos, que nacen con la luz y que se llenan de sombra como la propia vida cuando llega el ocaso:

 NO VENGAS

 

“No vengas, muerte, todavía

Que aún tengo que tejer la larga escala

Que ha de subirme allá donde deseo;

Debo cumplir mi kharma

Hacer, hacer, hacer las cosas que aquí debo.

 

Porque tengo una deuda

Para conmigo misma.

Vine para algo más que pasar como sombra.

Dentro de mi una luz quiere salir afuera.

No vengas todavía. Dale tiempo a mi tiempo. (p.212)

(Entre el soñar y el vivir, 1981)

 

Concha Méndez murió en Ciudad de México en Diciembre de 1986.


Biliografía

  • Inquietudes (Imprenta de Juan Pueyo, Madrid, 1926)
  • Surtidor (Imprenta Argis, Madrid, 1928)
  • Canciones de mar y tierra (Talleres Gráficos Argentinos, Buenos Aires, 1930 )
  • Vida a vida (La Tentativa Poética, Madrid, 1932)
  • El carbón y la rosa(1935)
  • Niño y sombras (Ediciones Héroe, Madrid, 1936)
  • Lluvias enlazadas (La Habana, El Ciervo Herido, 1939)
  • Sombras y sueños (México, Rueca, 1944)
  • Villancicos de Navidad, México, Rueca, (1944); 2.ª edición aumentada, Málaga, Librería El Guadalhorce, (1967)
  • Entre el soñar y el vivir (1985)
  • Paloma Ulacia Altolaguirre, Concha Méndez. Memorias habladas, memorias armadas, Madrid, Mondadori, 1990. (Sobre su vida)

jueves, 9 de diciembre de 2021

Concha Méndez, Poemas (1926-1986) ( I )

 

Concha Méndez, Poemas, 1926-86 Hiperión


 

La Antología de Concha Méndez, publicada por Hiperión, aparece en 1995, casi un siglo después del nacimiento de la autora (1898). Mi blog quiere ser un testimonio de las voces de mujer aparecidas en la España democrática, y este es un texto representativo de una de ellas, Concha Méndez. Según el responsable de esta publicación, James Valender, historiador y académico inglés afincado en Méjico y especialista en la Generación del 27,  es Méndez la mujer más olvidada de su generación.  Su recuperación en la España de la Transición, y aún antes, fue muy temprana, pues publicó en Málaga la segunda edición de Villancicos de Navidad en 1967. Poemas de Concha Méndez fueron recogidos en 1970 por Camilo José Cela en 1970 en Papeles de Son Armadans. En 1970 Méndez y Altolaguirre seguían representando la continuidad de ese espíritu vanguardista de la generación de la Edad de Plata que Cela quería recuperar.

Suele ocurrirme con las antologías que me exigen más, pues no consigo en poemas dispersos satisfacer mi curiosidad sobre el autor. En este caso me ha pasado lo mismo. Mi recomendación sería leer los poemas en este muy interesante estudio de James Valenter que publica Hiperión; y acudir para ampliar la visión a la publicación Una Mujer Moderna, Concha Méndez en su mundo (1898-1986.) Madrid, Publicaciones de la Residencia de Estudiantes, 2001, que recoge las actas del Seminario Internacional que se celebró en la Residencia de Estudiantes con motivo del centenario de la autora. Aporta de las hemerotecas los artículos publicados por Concha Méndez y sus declaraciones, las entrevistas que le hicieron los medio; y aporta igualmente las opiniones sobre Méndez de María Zambrano, Ernestina de Champourcín, y Consuelo Berges; y los estudios de Roberta Quance, Alfonso Sánchez Rodríguez, Juan Pérez de Ayala, James Valender, Pilar Nieva de la Paz, Emilio Miró, Catherine G. Bellvery Jhon C. Wilcox sobre su actividad intelectual y su obra

Concha Méndez nace en Madrid en 1898. Su nombre va siempre va unido al de Manuel Altolaguirre, pese a su separación posterior en el exilio de Cuba. Altolaguirre era editor. Málaga, representaba a la ciudad que, gracias a Manuel Altolaguirre, Emilio Prados y José María Hinojosa consagró en la revista Litoral a la Generación del 27.  Se conocieron en Madrid cuando Méndez regresa a España de Argentina en 1931 y juntos prosiguieron el trabajo editorial exquisito en una pequeña imprenta que compraron con dinero de Méndez al poco tiempo de conocerse. Juntos editaron la revista “Héroe” (1931-32) y su coleccion poética que publicó obra de de JJ Jiménez, Pedro Salinas, Rosa Chacel, Ernestina de Champourcin, Vicente Aleixandre y otros, entre ellos uno de Méndez: Niño y sombras. En 1932 se casaron y en 1934 fueron a Inglaterra con una beca de la JAE, para especializarse en el arte de la edición. Allí editan la revista bilingüe 1616. De vuelta a España será también editada por la pareja desde la primavera de 1935 a la de 1936, la revista Caballo verde para la poesía, que dirigió Pablo Neruda-

 Su especialización como coeditora de bellísimas revistas y ediciones quizá hizo que la crítica se olvidara de la creación propia de Concha Méndez. Si cuando se publicó la primera Antología de Gerardo Diego en 1831 no figuraba ninguna mujer  en ella, si figuraban en la segunda de 1934, Antología de Poesía Española Contemporánea, Ernestina de Champourcín y Josefina de la Torre, pero Concha Méndez no estaba representada. La exclusión, entiendo yo, pudo ser negativa en su carrera literaria, pues la crítica considera las dos antologías, tanto la publicada en 1931 como la de 1934, la consolidación de la generación del 27. El por qué se figura o no se figura en una antología poética depende del gusto del antólogo y también de las presiones al uso, en mi criterio.

Sin embargo, para esas fechas tenía Méndez publicados cuatro poemarios: Inquietudes en 1926, Surtidor, en 1928, Canciones de Mar y Tierra en 1930 editado en Argentina; y el ensayo  sobre poesía española y Vida a vida en 1933. Esta última tenía prólogo de Juan Ramón Jiménez, maestro de la joven generación Lo cierto es que, si se leen poemas de Méndez de estos tres primeros  poemarios, encontramos el molde de canción popular rimada muy influidas por Alberti y Lorca desde el punto de vista formal, pero tiene tambiñen  una estética innovadora modernista y temas novedosos e interesantes:  Los deportes, las radios, las bocinas de los coches, el té, el cigarro, el tranvía, el fox-trot, el yazz son temas urbanos suficientemente modernos para, a mi juicio,  ser incluida. Es igualmente nueva la escritura de poemas descriptivos urbanos escritos por una mujer que tienen a una mujer como protagonista, sean bañistas o bailarinas. También los poemas, en su sencillez, obedecen a las reglas del arte por el arte, sin más compromiso, como preconizaba José Ortega y Gasset

 

JAZZ BAND

 

Ritmo cortado

Luces brillantes

Campanas histéricas

Astros fulminantes.

 

Erotismos

Licores rebosantes

Juegos de niños

Acordes delirantes

Jazz ban. Rascacielos.

Diáfanos cristales

Exóticos murmullos

Quejido de metales (p. 126)

(De Inquietudes, 1926)

 

PAISAJE

 

Mi frente

Junto al cristal del tranvía

Tarde de azogue.

Domingo.

-Cruza un húsar de Pavía.

Las plazoletas de plata

Las modernas avenidas.

Suplantaciones de sombra

Por la sombra de ese día.

Paisaje urbano.

Mi frente

Frente al cristal del tranvía (p.165)

(de Surtidor 1928)

 

 

En cuarto poemario rompía con lo anterior.. La poeta excluida de la Antología protestó ante Gerardo Diego diciéndole que ella llevaba los pantalones por debajo de las faldas. Pese al alto nivel familiar, Méndez, la mayor de 10 hermanos de una familia de posición económica alta, buscó siempre la emancipación personal, independiente y lejos de su familia:

Alas quisiera tener

y recorrer los espacios

 viviendo la libertad

Deliciosa de los pájaros (de Inquietudes)

A espaldas de su familia estudió español para poder viajar con el dinero obtenido por dar clases. Y a espaldas de su familia en 1929 se había embarcado aventureramente en un viaje a Londres con idea de llegar a Nueva York, pero después de cuatro meses de estancia en Londres, viajó a Argentina donde se quedó hasta 1931 que regresó a España al advenimiento de la República.

En 1934, Concha Méndez tenía un currículum intelectual notable. Si ahora su preocupación prioritaria era la editorial, su curiosidad intelectual la había hecho interesarse por el cine, habiendo montado Historia de un taxi, en 1927, guion cinematográfico para una película del cine mudo rodada en Sevilla, que no llegó a estrenarse. diversos artículos suyos habían aparecido en La Gaceta Literaria. Teníía escritos, además de los cuatro poemarios, dos obras de teatro, El Personaje presentido y el Ángel cartero (1931), esta última representada en el Lyceum club del que era socia; y dos obras de teatro para niños, El pez engañadoy Comedia infantil en un acto (1931). Conocedora de varios idiomas, traducjo a Stendal e impartió conferencias en Londres y en Argentina sobre cultura y poesía española contemporánea. En Argentina había pertenecido a un círculo de intelectuales prestigiosos, Alfonso Reyes, Guillermo de la Torre, Consuelo Berges, Alfonsina Storni, Norah Borges, con los que tenía lazos de amistad. Publicó allí poemas en la revista Síntesis y en el periódico La Nació y su poemario Canciones de Mar y Tierra, que muestra gran influencia del Alberti de Marinero en Tierra.

Antes de su escapada a Londes y Argentina, conoció a Luis Buñuel con el que tuvo un noviazgo de seis años, Entonces Buñuel no pensaba en el cine sino en la entomología, pero nunca Buñuel en Madrid le presentó a sus amigos, eran dos mundos independientes el de los hombres y el de las mujeres, nada extraño pues al propio Buñuel su padre no le consentía que jugara con sus hermanas.  Si Méndez los conoció fue por su propia iniciativa, ya que se presentó a sí misma en un recital de Federico García Lorca. Se hizo amiga de Lorca y de Alberti cuya influencia acusa en los primeros poemarios. Asistió a tertulias y recitales, se interesó por Freud y, en opinión de Valender, el responsable de esta antología, se identificaba con los valores vanguardistas de la época que conjugaba la poesía con los deportes. Concha había sido campeona de natación en San Sebastián donde veraneaba con su familia, era gimnasta, conducía su coche y frecuentaba el casino y los bailes modernos. Era una mujer independiente.

Concha Méndez, Consuelo Bergés, Margarita Necken, Concha de Albornoz, Margarita Xirgú, Ernestina de Champourcín, Maruja Mallo, eran mujeres libres y emancipadas. Las mujeres mantuvieron lazos fuertes de solidaridad femenina. Méndez es la ciclista que figura en la pintura de Maruja Mallo con la que recorre Madrid y mutuamente se inspiran, las verbenas de Mallo están en los poemas de Méndez. La pintura de Maruja Mallo VERBENA tiene igual título en el poemario Surtidor a los que pertenecen estos versos:

 

…Danzas de juegos y ritmos.

Los carruseles giróvagos

Entre los aires dormidos

Marcando circunferencias

Sin compases

                            Los tiovivos

Y la fiesta de colores

Vibrantes y estremecidos

Estremeciendo la noche

Rutilante de caminos.

 

-         Para ir a las verbenas

Nos prestan su alma los niños.

 

También puede ser la nadadora de las pinturas de Mallo que recrea en sus poemas de marineras y después del tiempo con nostalgia:

“Ese incansable mar

Que bate mis orillas

Qué nostalgias me grita

En su batir eterno” (p.60)

(Vida a vida, 1933)

 

En 1931 a su vuelta a España desde Argentina, Méndez abandonó la poesía vanguardista y optó por una poesía más humanizada, que su antólogo, James Valender, considera su producción de más altura y que reflejaba sus vivencias.  Formalmente abandona la canción neopopularista y es más libre en las rimas, escribe en metros de arte mayor, heptasílabos   o alejandrinos algunos poemas. El libro de amor Vida a vida, publicado en 1933 está dedicado a su marido Manuel Altolaguirre. Pese a ser un poemario amoroso, hay una tensión esencial entre el yo y el tú amoroso, una dificultad de integración del tú en el yo que impide el amor pleno. Así lo afirma el antólogo (p.19) y lo comparto.  Encuentro en el poemario no solo amor, que sí, sino rasgos de angustia.

RECUERDO DE SOMBRAS

Sobre la blanca almohada

más allá del deseo,

sobre la blanca noche,

sobre el blanco silencio,

sobre nosotros mismos,

las almas en su encuentro.

 

Sobre mi frente erguido

el exacto momento

dices que en una sombra

vives en mi recuerdo.

 

Síntesis de las horas.

Tú y yo en movimiento

Luchando vida a vida,

Gozando cuerpo a cuerpo.

 

Dices que en esas sombras

vives en mi recuerdo,

y son las mismas sombras

que están en mí viviendo. (p. 59)

(Vida a vida, 1933)

 

La muerte al nacer de su primer hijo incide en una angustia existencial, es el tema de su Niño en sombras, publicado en 1936, sí en el poema recuerdo del que son estos versos:

Ibas a nacer, yo sola

iba contigo a buscarte

(La madre va siempre sola

quien quiera que la acompañe

el mundo es como un desierto

y el hijo en él un oasis ( p.83)

 

En marzo de 1935 nace su hija Paloma, central en la vida de Méndez.

De primavera de 1935 a primavera de 1936, sale a la luz bajo la iniciativa de Méndez y Altolaguirre la revista extraordinariamente hermosa “Caballo verde para la poesía de la que son editores, responsabilizándose de la edición Pablo Neruda, con ilustraciones de José Caballero y donde, además de los poetas consagrados del 27 se dieron a conocer a escritores más jóvenes como Miguel Hernández y Leopoldo Panero. Es el giro hacia una poesía más humanizada.

En Julio de 1836 al principio de la guerra Concha Méndez, para proteger a su hija parte de España al extranjero, mientras Altolaguirre se queda en España defendiendo la República. Méndez reparte el tiempo entre Inglaterra, Bélgica y España, vuelve en dos ocasiones a Barcelona para ver a su marido. Publica un par de colaboraciones en Hora de España.

Los poemas de Concha Méndez trazan su propia biografía, el ansia de ser ella misma y de ser libre, el juego social, la dificultad de compenetrarse alma y cuerpo en el amor, el ansia de maternidad, el dolor ante el borto” Es la muerte sin muerte de otro cuerpo en mi cuerpo (p.102).  Muy interesante me parece la afirmación del profesor John C. Wilcox en la publicación citada de la Residencia de estudiantes (p.217) que considera que Méndez tiene una visión ginocéntrica, frente la androcéntrica, una cosmovisión femenina. En su obra subvierte y revisa el canon poético masculino y aporta su cosmovisión femenina feminista. Esta cosmovisión no trascendente la acompañará en la aventura del exilio y en su posterior alejamiento primero de su patria y posteriormente de Altolaguirre. Todo ello cabe en una antología, que ha sido publicada por Hiperión y que hace justicia para recuperar la escritura de una mujer "sinsombrero"moderna y feminista.

jueves, 11 de noviembre de 2021

CONSTANCIA DE LA MORA DOBLE ESPLENDOR ( II )

 

Tercera parte Despertar de España 1931-1836

Declara en Doble esplendor Constancia de la Mora que despertó a los problemas de España al mismo tiempo que España hacía lo mismo. La biografía de Constanza de la Mora se va a convertir en un ensayo que intenta explicar la política española desde un punto de vista marcadamente de izquierdas en el que incluye su propia vida. El pensamiento de Connie tiñe de política todos sus juicios, incluso previamente a esa República, al enjuiciar la Dictadura de Primo de Rivera, el Mussolini del Rey (p 152) o al propio Rey.  La posición política que mantiene, poco acorde con su clase social, hace que pierda todos los amigos aristócratas y se le vayan cerrando las puertas por las que antes entraba, así la Marquesa de Ariluce, con cuya hija había tenido casi una relación de hermana. Por el contrario, en el trabajo tanto Zenobia como Inés Muñoz deseaban con esperanza que llegara la República. Tampoco sus padres aprueban su conducta, ni que viva independientemente de su familia con su hija Luli, ni que trabaje para mantenerse. aunque su padre siga pasándole mensualmente una cantidad como dote. Cierto que no todos los Mauras eran monárquicos y Miguel Maura, hermano de la madre, que había formado parte del Pacto de San Sebastián, ahora estaba en la cárcel e iba a ser juzgado por conjura contra el Rey, juicio al que Connie asiste como espectadora en un claro desafío familiar y social. En otro extremo, su tío, el duque de Maura, era ministro de Trabajo e intentaba salvar la Monarquía. Esa pluralidad política afectaba a la paz familiar de los padres de Connie y sus parientes. El Comité Republicano del Pacto de San Sebastian había iniciado en agosto una fallida sublevación, secundada por la aviación de Cuatro Vientos, y entre los aviadores Ramón Franco y Ignacio Hidalgo de Cisneros.  Conocerá más adelante a Ignacio Hidalgo de Cisneros, que será su segundo marido cuando la República legisle la Ley de Divorcio. Pero la evolución, pienso, de Constancia de la Mora hacia posiciones republicanas y de izquierda fue antes de conocer a Ignacio y no una consecuencia de haberlo conocido. Desde mi punto de vista, aunque mis argumentos escapen claramente de una crítica al uso y sean una interpretación mía, por tanto, subjetiva, el desarrollo de su crisis matrimonial agudiza su enfrentamiento social por la falta de salidas a los problemas derivados de una ruptura que desembocará en una abierta oposición al sistema que sustenta a esa sociedad controladora, llámese Iglesia, Monarquía o clase económica dominante. Es similar al que sufrieron Carmen de Burgos o María Teresa León.

La República (1931) Como es sabido, las elecciones municipales del 14 de abril confirmaron la victoria de la coalición Republicano Socialista, la renuncia del Gobierno y la”huída”, dice Constancia, del Rey, fue recibida por euforia por Connie y sus nuevas amigas. Connie no dudó en llegar a Rafael Sánchez Guerra, secretario del presidente Alcalá Zamora, a quien conocía por la relación con su familia y consiguió por su recomendación un trabajo en el Patronato Nacional de Turismo. Algo incoherente nos parecen sus comentarios, porque se desilusiona de que sus compañeros de trabajo no tuvieran interés en hacer nada:” junto con los empleados administrativos, llevados allí por la dictadura, también a base de recomendaciones y favoritismo y que habían permanecido casi en su totalidad, después del cambio de régimen, su única ambición consistía en percibir buenos sueldos y hacer el menor trabajo posible “(p.174)

No podemos acusar a Connie de no tener entusiasmo ante los trabajos que emprende, pero sí pensamos que consiguió el trabajo gracias a una recomendación, lo mismo que achaca a sus compañeros. Connie comulga con todas las ideas de la República de una manera más extrema, así juzga negativos que los puestos de trabajo de la Administración del Estado sigan a cargo de la misma gente que había servido a la Monarquía, que el espíritu de la República no penetre en á Administración del Estado y que se respete demasiado la legalidad, por lo que acusa de estupidez a los primeros gobernantes republicanos. También acusa a la Iglesia de estar abiertamente al lado de la Monarquía y de la reacción (p.175) y a los sacerdotes de incitar desde el púlpito a los fieles en contra de la coalición Republicano-Socialista amenazándolos con la condenación eterna (p.177) Juicio muy adverso también contra los monárquicos a los que acusa de no haber perdido ningún poder, de seguir siendo los dueños de la prensa, de estar en connivencia con la Compañía de Jesús y de oponerse a las reformas.Los culpa de arrogancia y justifica la quema de ABC por el pueblo:” A quemar el ABC, pero ya habían acudido allí numerosas parejas de la Guardia Civil, habituada a su misión de proteger la propiedad de los ricos” (p. 181) Justifica también la quema de la Iglesia de los jesuitas en la calle de la Flor. Tampoco es favorable su opinión sobre los profesores e intelectuales “elegidos para cargos y puestos que difícilmente podrían desempeñar”. Acusa a Azaña, ministro de la Guerra de temblar ante la oposición que algunas medidas necesarias provocarían entre la “casta “militar A lo largo de la obra, muestra más de una vez su desprecio por Besteiro” y considera a sus partidarios intelectuales demoledores y soberbios. Esta dureza radical parece estar presente en todos sus juicios, sea la Reforma Agraria, la política religiosa o la cuestión del Ejército. Su postura muy de izquierdas va a determinar perdidas de amistades posteriormente con algunos de sus amigos republicanos como Indalecio Prieto o Zenobia Camprubí.

Pero no traigo en el blog a Constancia de la Mora por su postura política, ni tan siquiera con este Doble Esplendor que no sabemos si escribió íntegramente, sino por sus hechos de avance como mujer, aunque esos hechos no hubieran sido tales si no fuera por las ideas que la movían a la acción, estemos o no de acuerdo con ellas.

En esta biografía o autobiografía, es la de una mujer de izquierdas, entiendo, que hace una reflexión sobre sí misma y es al mismo tiempo una justificación de la política republicana. Su reivindicación es la forma de pedir la ayuda de las democracias y de -Estados Unidos para los ya exiliados españoles perdedores de la contienda.

Segunda boda (1932) El Fervor político republicano de Constancia de la Mora va a encontrar respaldo en Ignacio Hidalgo de Cisneros y López Montenegro, aristócrata de Vitoria, de familia tradicionalista noble, prestigiosa coronel de Aviación que se exilió a Portugal por la acción antimonárquica de Cuatro Vientos y que había vuelto a España con la República. Ignacio era muy popular, un hombre alto, elegante y guapo, amigo de Ramón Franco. Poseía formas amables y pensamiento crítico, conocía bien a todo el estamento militar, era liberal y progresista. Se enamoraron y pretendieron casarse por lo civil, por lo que esperaban la Ley de Divorcio prometida por la República para poder hacerlo, rechazando Connie conseguir la nulidad eclesiástica. Ante la oposición de su marido Bolín a concederle la separación y a declarar nulo el documento previo firmado accediendo a que viviera en régimen de separación con la custodia de Luli, Constancia actuó aconsejada por “una abogado mujer” (tal vez Victoria Kent amiga de Zenobia en el Lyceum club,) y consiguió, tras el proceso judicial, la custodia de Luli y el divorcio de Bolín.  Ignacio y Constancia se casaron por lo civil en Alcalá de Henares, teniendo como testigos a los ministros Indalencio Prieto y Marcelino Domingo. Fue el primer divorcio y casamiento civil tras la Ley del Divorcio de la República (1932). Muchos de sus amigos antiguos consideraron que vivía en pecado. Pese a la disconformidad paterna con este nuevo matrimonio, nunca se interrumpieron las relaciones padres e hija, sí con sus hermnos. El dinero que le siguen enviando sus padres es integrado en una cuenta abierta para Luli. Costea el matrimonio sus gastos con el sueldo de coronel de Aviación de Ignacio y de lo que ella aporta con su trabajo. Los padres no conocen al nuevo marido ni han asistido a la boda y resultaba incómoda para Connie esa falta de relación, pues creaba preguntas en su hija Luli difíciles de contestar, por lo que deciden poner distancia y marchar fuera de España.

Roma (1933) Hidalgo de Cisneros mostró a Marcelino Domingo el deseo de salir de España y el Gobierno creó para él la plaza de agregado aeronáutico en Roma y Berlín, con la misión de emprender relaciones e informar de la situación de las fuerzas aéreas de ambos países. El matrimonio se estableció con Luli en Roma. El compromiso político en común se avivó, era la Italia del régimen fascista de Musolini que rechazaban. No les gustaba la sociedad bajo el fascismo ni los camisas negras; también desconfiaban del cuerpo diplomático español con el que no comulgaban, ya que hubieran preferido que fueran leales republicanos puestos por el gobierno mejor que diplomáticos de carrera. Tampoco les gustó el nazismo de Berlín, aunque Hidalgo de Cisneros se asombre ante su poder aeronáutica. Saben también que los monárquicos conspiran en Roma con Alfonso XIII. Querrían volver a España, pero el triunfo en las elecciones de la coalición de la CEDA y Lerroux lo dificultaba, pensaban que era el triunfo de la reacción porque iba a paralizar las tímidas reformas iniciadas por la República. Cuando el quince de octubre en España se declara la huelga general obrera, de la que formaba parte La Revolución de Asturias contra el Gobierno, instigada entre otros por Largo Caballero e Indalencio Prieto, fracasa , sabiendo que el Gobierno busca a los cabecillas de la sublevación, Hidalgo de Cisneros vuela de  incógnito a Madrid en auxilio de Indalecio Prieto y le conduce metido en el maletero hasta la frontera francesa, desde donde un nuevo chofer le conduce a Francia.

Mientras, Constancia en Roma atiende con Valle Inclán a Alberti y María Teresa León que vuelven de Rusia. No parece que en esta etapa Constancia de la Mora trabaje en otra cosa que no sea acompañar a su marido, utiliza siempre el plural: Ignacio y yo.

España 1935 Cuando Hidalgo al fin consigue regresar, su destino es Sevilla, Constancia prefiere residir con Luli en Madrid y matricularla en el Colegio Estudio. Se reincorporó a la tienda de Zenobia Camprubí. En 1935 Nuñez de Prado el nuevo director general de Aeronaútica lleva a Hidalgo de Cisneros destinado a Madrid.

En 1936 las elecciones dieron la victoria al Frente Popular, opción preferida por Contancia y su marido. Esa toma de postura la aleja de Zenobia Camprubí que prefiere no votar. E l triunfo alegra a Constancia, pero no la tranquiliza, pues opina que Azaña, presidente ahora de República, no toma en consideración el peligro que supone un más que probable alzamiento militar, por dar culto a la legalidad (p.266) demasiado legalista y débil. La desconfianza que Constancia e Hidalgo de Cisneros sentían ante la situación y un más que probable alzamiento militar se hizo realidad el 17 de julio de 1936. Desde el primer momento hasta el último ambos mantienen la lealtad a la República.

Inicio de la  Guerra civil  1936 A pesar del interés de los datos que aporta este texto, creo que juzgar la Guerra Civil excede a lo propuesto en mi blog, pues quiero limitarme a la aportación personal de Constancia de la Mora en ella. No obstante, su valiosa información ha sido citada por historiadores tan prestigiosos como Hugh Thomas

La defensa de la República mueve a la acción política de esta mujer en plenitud de sus treinta años, dispuesta a dar todo lo que pudiera para ser útil y combatir el “fascismo”. Tras un primer intento ofreciéndose al Hospital General de Carabanchel, desestimado porque no era enfermera, y un segundo intento acudiendo con Isabel de Palencia, conocida militante socialista, a la Casa del Pueblo, pero que  aceptan a Isabel y no a Constancia argumentando que ésta no pertenecía a ningún sindicato, decidió en un tercer intento agruparse con otras cuatro mujeres conocidas, entre ellas Concha, la hija mayor de Indalecio Prieto; se pusieron a disposición de la Junta de Proteción de Menores, dependiente del Ministerio de Justicia y consiguieron que las responsabilizaran de atender un colegio en la travesía del Júcar. Iniciaron el trabajo con 50 niñas La labor efectuada fue decidida, muy positiva; señoras que siempre habrían tenido “domésticas” y no debían estar acostumbradas a hacerlo, se pusieron a fregar cacharros y suelos, tirar basuras, despiojar a las niñas y bañarlas, buscar maestros y médicos que las atendieran, conseguir comida y enseñarles a comer. Tan implicada estaba que hasta llevó a su hija a vivir al hospicio. En otoño de 1936 se afilia al Partido Comunista.

No puedo yo obviar por injusta su crítica a las Hermanas de la Caridad que cuidaban anteriormente a esas niñas porque, independientemente de que las instituciones de caridad funcionaran mal y poco profesionalmente (también lo había denunciado Clara Campoamor y Matilde Huici) las acusaba de haber abandonado a las niñas, pero nada dice de la persecución religiosa que sufrían las religiosas a causa de la cual tuvieron que marcharse (p.312 -316). Connie no va a hablar de la persecución religiosa y cuando habla de la quema de iglesias lo justifica porque podía haber armas en ellas.

Levante 1937 . En noviembre de 1936 el Gobierno se había trasladado a Valencia Cuando situación en Madrid se complicó, Constancia de la Mora expuso en el Consejo Superior de Menores la necesidad de evacuar a los niños a Levante o Cataluña. L. a Junta le responsabiliza de trasladar y acomodar a trescientos o cuatrocientos niños a Alicante. Asumió la responsabilidad y se trasladó con un médico y los niños a Alicante buscando instalarlos en casas con jardines. Encontró entre los vecinos generosidad y ayuda. Todo ello, entiendo, demostró la capacidad de organización de Constancia de la Mora que no regresó a Madrid, pues la Junta decidió evacuar a todos los niños de Madrid a Levante. Con ellos llega Luli y Concha Prieto. Al principio los víveres no escasean, pero cuando la guerra está perdiéndose, el alimento empieza a escasear, la Unión Soviética envió un cargamento de comida y Constancia elogia a Rusia y se avergüenza de que Inglaterra no ayude a España.  Ante la situación peligrosa, Indalecio Prieto obliga su hija a marcharse. También Zenobia y Juan Ramón se han marchado de España causando decepción en Constancia. Constancia decide mandar a Luli a Rusia.  Cuando ya la situación de los niños está organizada, por sugerencia de Hidalgo de Cisneros instala y organiza un hospital para heridos convalecientes de Aviación.

A sugerencia de la mujer del ministro de Estado, Julio Álvarez de Vayo, y también de Rafael Alberti y el corresponsal norteamericano Jay Allen, acudió en Valencia a la Oficina de Prensa Extranjera, dependiente del Ministerio de Estado bajo la presidencia de Largo Caballero. Era muy útil el dominio de idiomas para hablar con los corresponsales extranjeros en su lengua, controlar que las informaciones que mandaban a su país fueran las adecuadas, no hubiera noticias que pudieran afectar al prestigio de la República ni se mandasen datos en clave  que sirvieran de información al enemigo. y Constancia dominaba el francés, inglés y alemán. Se la destinó a la oficina de Censura, tenía entre sus colaboradores a Arturo Barea. Se inició corrigiendo los artículos escritos por los corresponsales, tachando lo no conveniente y confrontando los textos que los corresponsales mandaban a su país por teléfono con al texto escrito. Dirigía la oficina Luis Rubio Hidalgo, las relaciones con los corresponsales y la dirección eran, cuando llegó, inexistentes. Constancia de la Mora trasformó la oficina; las relaciones con los corresponsales no se limitaron a censurar sus escritos, sino que consideraba que del buen trato y la veracidad dependería la información que escribieran y se publicaran en sus países- Londres, Parí, Zurich o Nueva York. Que la mejor manera de contrarrestar la propaganda derechista era “dar a los corresponsales todos las oportunidades posibles para que conozcan la verdad y procurarles todos los medios disponibles para que la puedan escribir y mandar fuera de España.” Les procuraba entrevistas con los políticos, y ministros del Gobierno visitas a las fuentes la noticia, alojamientos, trasporte, combustible, salvoconductos, incluso los acompañaba al frente de guerra. El trato fue muy valorado por los corresponsales que la apreciaban porque conocía su mentalidad y por su tacto, amabilidad y eficacia. Despertó los recelos de su jefe, pero en muy poco tiempo fue nombrada directora de la Oficina de Prensa y Propaganda en Valencia. Su intento fue demostrar la participación de Italia y Alemania en la contienda. Conoció a periodistas de todo el mundo, manteniendo unas relaciones excelentes con los corresponsales de prensa extranjera. Ganó gran prestigio internacional. Se daba la circunstancia de que su ex cuñado Luis Botín, que había sido responsable del alquiler del Dragón Rapide con el que Franco se había trasladado en 1936 desde Canarias a Marruecos para iniciar la Guerra civil, era responsable de la Oficina de Prensa y Propaganda nacional.

Entre las declaraciones de Constancia de la Mora quiero detenerme en su extraña declaración sobre Barcelona, pues opinaba que no ayudaba al resto de España y, lo que es más sorprendente que las organizaciones anarquistas pertenecían a la Quinta columna de Franco:

Pero los agentes de Franco que actuaban en España bajo el disfraz de organizaciones políticas tales como el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) o escudándose en la FAI, consiguieron infiltrarse en puestos importantes del Gobierno, del Ejército y del Orden Público en Barcelona (p.407-409)

Las declaraciones me parecen inquietantes, ya que apoyan lo que la crítica histórica posterior ha documentado como la persecución y muerte de los anarquistas a manos de los comunistas. En esa época Constancia viaja con la prensa por los diversos frentes en Levante, Andalucía y Barcelona y cuenta los triunfos y las derrotas del ejército republicano, imaginamos que, aunque seguía estando al frente de la Oficina de Prensa controlaría los artículos desde el mismo lugar en el que se encontraba con los corresponsales

En otoño de 1937, se trasladó el Gobierno a Barcelona, Constancia siguió llevando la dirección de la Oficina de Prensa Extranjera, pero tuvo que compartir las oficinas con el departamento de Propaganda, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores. Presidía la oficina de Censura el yerno de Unamuno José María Quiroga. En diciembre de 1937 Constancia acompaña a su marido enfermo a La Unión Soviética para reponerse. Su opinión es totalmente positiva e idílica, pinta un paraíso socialista de una sociedad sin clases, con atención médica inmejorable, gente feliz y bien vestida y donde los niños eran el centro de la atención y los niños españoles, y entre ellos Luli, eran tratados con generosidad y con una calidad de vida inmejorable. Se sintieron agasajados y satisfechos. En febrero de 1938 regresaron a Barcelona. La situación había cambiado a peor. Teruel se ha vuelto a perder El gobierno francés controlaba las fronteras y no permitía que entrasen las ametralladoras compradas por la República a la Unión Soviética. Se plantea negociar con el enemigo, pero no todos están dispuestos a capitular y confían en poder revertir la situación. Hay una manifestación a la que cunde Constancia pidiendo que la República no se rinda ante el fascismo. Los bombardeos a la ciudad son continuos.

Álvarez del Vayo, en mayo 1938 pide a Constancia que le acompañe a Ginebra para encargarse de la prensa en la Sociedad de Naciones donde va a presentar la cuestión de la intervención extranjera, pero asegura Constancia, que a pesar que les asiste la justicia, y que era sabido la intervención de Musolini mandaba tropas a España, la votación resultó negativa, pues estados Unidos e Inglaterra, Francia, Polonia y Rumanía votaron en contra. Solo Rusia y España votaron a favor, hubo seis abstenciones. Se rehusó levantar el embargo de arma a la república española. Connie escribe entre la indignación y la ironía sobre la democracia del representante en la Sociedad de las Naciones inglés. En Barcelona los bombardeos se suceden sin tregua, la guerra sigue perdiéndose. La oficina de Prensa se llena de periodistas. Constancia dirige a cincuenta y cuatro personas, con todo el entusiasmo de ganar la guerra. Nunca perdió su entusiasmo y su fe en la victoria, aunque todo indicaba que la guerra estaba perdida.

En enero de 1939 dan orden de empezar a destruir archivos, empaquetar material sensible y prepararse para evacuar Barcelona, De la Mora organiza la salida de trescientos funcionarios y material, archivos y ficheros, cine y fotografías en tren. Constancia se trasladará en coche a Gerona y más tarde a Francia pero todavía piensa que se puede luchar, incluso ya en Francia intenta que la gente vuelva a España y luche, ella lo hace y reencuentra a Ignacio. Pero todo está a punto de perderse. Ignacio se queda combatiendo y ella va a emprender rumbo a Estados Unidos, intentando en un último esfuerzo que ayude a España.

Epílogo

Cuando llega allí todo ha acabado y Franco ha ganado la guerra. Describe las últimas actuaciones de la República, traicionada, piensa, por el presidente del consejo Julián Besteiro y el coronel Casado, jefe del ejército del Centro, mientras el pueblo seguía luchando contra el “fascismo”. Afirma “Después de la primera impresión de la entrega de Madrid, volví a mi trabajo en Estados Unidos” (p. 549)

Imagino que volvería a su labor informativa con los periodistas de Estados Unidos que ha conocido en España. Podría referirse, quizá, a la redacción de el texto que hoy traemos y que va a publicar, posiblemente con colaboración y ayuda de periodistas afines en Estados Unidos porque volvió su trabajo ¿qué trabajo? No puede ser otro que el de la información, en este caso hablar de la Guerra de España en Estados Unidos. Quizá el apelativo de “impostor” que di a quien afirma escribir lo que no ha escrito debería  matizarlo. Puede que, si lo hizo, debió ser pro de la eficacia, porque el relato fuera más convincente y moviera a la acción en defensa de todos los españoles republicanos presos en campos de concentración.

Acaba el texto con una exclamación: ¡VIVA LA REPÚBLICA! (p.551)

Doble esplendor, está muy bien estructurado, escrito con una escritura rica y clara. Dentro de la visión de izquierdas, es valiente, sincero y creíble. Como dije al inicio del blog, habla de lo que quiere y oculta lo que quiere, que es lo que suelen hacer las personas fuertemente politizadas. O mejor, ven lo que quieren ver y no ven lo que no les gusta. Es coherente con su ideología. Sorprende la claridad de ideas, la continuidad del relato y la capacidad de reflexión mostrada y puede considerarse uno de los textos más tempranos escritos sobre la Guerra civil. Está fechado en Julio de 1939

Constancia de la Mora rompe los esquemas y no juega al rol al que estaba destinada como mujer. Desde una posición de privilegio, que a pesar de todo no la hace feliz, busca una salida vital, rompe con lo que piensa que le impide crecer, busca nuevamente un compañero acorde al que admira, se gana el sustento, se compromete con unos valores en los que cree y da con generosidad lo mejor de sí por la República como ideal. Era patriota y amaba a España. Su pensamiento era de muy de izquierdas, una opción que hay que tener en cuenta al leerla. Empleó su capacidad organizativa inicialmente en responsabilidades  consideradas femeninas, como es el cuidado de niños y enfermos, pero dio un paso de gigante al ser capaz de llevar a cabo una labor profesional al mando de la Oficina de Prensa de la República, consiguiendo el respeto de los corresponsales de prensa, porque fue, además de amfble, eficaz.

Murió en Guatemala en 1955. Está enterrada en el cementerio de Acapatzingo, Méjico

 

 Bibliografía

 In place of Splendor: the autobiography of a Spanish woman, New York, Harcourt, Brace and Co., 1939 (London, Michael Joseph, 1940; 

1.ª Doble esplendorAutobiografía de una mujer española, México, Atlante, 1944

 [Cuba, Venceremos, 1966; 

Barcelona, Crítica, 1977; 

Madrid, Gadir, 2004

 pról. de J. Semprún, Madrid, Marcial Pons, 2017]); 

con A. Seghers, Tell the story of the Joint Anti-fascist Refugee Committee, New York, Alba (Archivos de la Brigada Abraham Lincoln); Mexico is theirs (iné