jueves, 11 de noviembre de 2021

CONSTANCIA DE LA MORA DOBLE ESPLENDOR ( II )

 

Tercera parte Despertar de España 1931-1836

Declara en Doble esplendor Constancia de la Mora que despertó a los problemas de España al mismo tiempo que España hacía lo mismo. La biografía de Constanza de la Mora se va a convertir en un ensayo que intenta explicar la política española desde un punto de vista marcadamente de izquierdas en el que incluye su propia vida. El pensamiento de Connie tiñe de política todos sus juicios, incluso previamente a esa República, al enjuiciar la Dictadura de Primo de Rivera, el Mussolini del Rey (p 152) o al propio Rey.  La posición política que mantiene, poco acorde con su clase social, hace que pierda todos los amigos aristócratas y se le vayan cerrando las puertas por las que antes entraba, así la Marquesa de Ariluce, con cuya hija había tenido casi una relación de hermana. Por el contrario, en el trabajo tanto Zenobia como Inés Muñoz deseaban con esperanza que llegara la República. Tampoco sus padres aprueban su conducta, ni que viva independientemente de su familia con su hija Luli, ni que trabaje para mantenerse. aunque su padre siga pasándole mensualmente una cantidad como dote. Cierto que no todos los Mauras eran monárquicos y Miguel Maura, hermano de la madre, que había formado parte del Pacto de San Sebastián, ahora estaba en la cárcel e iba a ser juzgado por conjura contra el Rey, juicio al que Connie asiste como espectadora en un claro desafío familiar y social. En otro extremo, su tío, el duque de Maura, era ministro de Trabajo e intentaba salvar la Monarquía. Esa pluralidad política afectaba a la paz familiar de los padres de Connie y sus parientes. El Comité Republicano del Pacto de San Sebastian había iniciado en agosto una fallida sublevación, secundada por la aviación de Cuatro Vientos, y entre los aviadores Ramón Franco y Ignacio Hidalgo de Cisneros.  Conocerá más adelante a Ignacio Hidalgo de Cisneros, que será su segundo marido cuando la República legisle la Ley de Divorcio. Pero la evolución, pienso, de Constancia de la Mora hacia posiciones republicanas y de izquierda fue antes de conocer a Ignacio y no una consecuencia de haberlo conocido. Desde mi punto de vista, aunque mis argumentos escapen claramente de una crítica al uso y sean una interpretación mía, por tanto, subjetiva, el desarrollo de su crisis matrimonial agudiza su enfrentamiento social por la falta de salidas a los problemas derivados de una ruptura que desembocará en una abierta oposición al sistema que sustenta a esa sociedad controladora, llámese Iglesia, Monarquía o clase económica dominante. Es similar al que sufrieron Carmen de Burgos o María Teresa León.

La República (1931) Como es sabido, las elecciones municipales del 14 de abril confirmaron la victoria de la coalición Republicano Socialista, la renuncia del Gobierno y la”huída”, dice Constancia, del Rey, fue recibida por euforia por Connie y sus nuevas amigas. Connie no dudó en llegar a Rafael Sánchez Guerra, secretario del presidente Alcalá Zamora, a quien conocía por la relación con su familia y consiguió por su recomendación un trabajo en el Patronato Nacional de Turismo. Algo incoherente nos parecen sus comentarios, porque se desilusiona de que sus compañeros de trabajo no tuvieran interés en hacer nada:” junto con los empleados administrativos, llevados allí por la dictadura, también a base de recomendaciones y favoritismo y que habían permanecido casi en su totalidad, después del cambio de régimen, su única ambición consistía en percibir buenos sueldos y hacer el menor trabajo posible “(p.174)

No podemos acusar a Connie de no tener entusiasmo ante los trabajos que emprende, pero sí pensamos que consiguió el trabajo gracias a una recomendación, lo mismo que achaca a sus compañeros. Connie comulga con todas las ideas de la República de una manera más extrema, así juzga negativos que los puestos de trabajo de la Administración del Estado sigan a cargo de la misma gente que había servido a la Monarquía, que el espíritu de la República no penetre en á Administración del Estado y que se respete demasiado la legalidad, por lo que acusa de estupidez a los primeros gobernantes republicanos. También acusa a la Iglesia de estar abiertamente al lado de la Monarquía y de la reacción (p.175) y a los sacerdotes de incitar desde el púlpito a los fieles en contra de la coalición Republicano-Socialista amenazándolos con la condenación eterna (p.177) Juicio muy adverso también contra los monárquicos a los que acusa de no haber perdido ningún poder, de seguir siendo los dueños de la prensa, de estar en connivencia con la Compañía de Jesús y de oponerse a las reformas.Los culpa de arrogancia y justifica la quema de ABC por el pueblo:” A quemar el ABC, pero ya habían acudido allí numerosas parejas de la Guardia Civil, habituada a su misión de proteger la propiedad de los ricos” (p. 181) Justifica también la quema de la Iglesia de los jesuitas en la calle de la Flor. Tampoco es favorable su opinión sobre los profesores e intelectuales “elegidos para cargos y puestos que difícilmente podrían desempeñar”. Acusa a Azaña, ministro de la Guerra de temblar ante la oposición que algunas medidas necesarias provocarían entre la “casta “militar A lo largo de la obra, muestra más de una vez su desprecio por Besteiro” y considera a sus partidarios intelectuales demoledores y soberbios. Esta dureza radical parece estar presente en todos sus juicios, sea la Reforma Agraria, la política religiosa o la cuestión del Ejército. Su postura muy de izquierdas va a determinar perdidas de amistades posteriormente con algunos de sus amigos republicanos como Indalecio Prieto o Zenobia Camprubí.

Pero no traigo en el blog a Constancia de la Mora por su postura política, ni tan siquiera con este Doble Esplendor que no sabemos si escribió íntegramente, sino por sus hechos de avance como mujer, aunque esos hechos no hubieran sido tales si no fuera por las ideas que la movían a la acción, estemos o no de acuerdo con ellas.

En esta biografía o autobiografía, es la de una mujer de izquierdas, entiendo, que hace una reflexión sobre sí misma y es al mismo tiempo una justificación de la política republicana. Su reivindicación es la forma de pedir la ayuda de las democracias y de -Estados Unidos para los ya exiliados españoles perdedores de la contienda.

Segunda boda (1932) El Fervor político republicano de Constancia de la Mora va a encontrar respaldo en Ignacio Hidalgo de Cisneros y López Montenegro, aristócrata de Vitoria, de familia tradicionalista noble, prestigiosa coronel de Aviación que se exilió a Portugal por la acción antimonárquica de Cuatro Vientos y que había vuelto a España con la República. Ignacio era muy popular, un hombre alto, elegante y guapo, amigo de Ramón Franco. Poseía formas amables y pensamiento crítico, conocía bien a todo el estamento militar, era liberal y progresista. Se enamoraron y pretendieron casarse por lo civil, por lo que esperaban la Ley de Divorcio prometida por la República para poder hacerlo, rechazando Connie conseguir la nulidad eclesiástica. Ante la oposición de su marido Bolín a concederle la separación y a declarar nulo el documento previo firmado accediendo a que viviera en régimen de separación con la custodia de Luli, Constancia actuó aconsejada por “una abogado mujer” (tal vez Victoria Kent amiga de Zenobia en el Lyceum club,) y consiguió, tras el proceso judicial, la custodia de Luli y el divorcio de Bolín.  Ignacio y Constancia se casaron por lo civil en Alcalá de Henares, teniendo como testigos a los ministros Indalencio Prieto y Marcelino Domingo. Fue el primer divorcio y casamiento civil tras la Ley del Divorcio de la República (1932). Muchos de sus amigos antiguos consideraron que vivía en pecado. Pese a la disconformidad paterna con este nuevo matrimonio, nunca se interrumpieron las relaciones padres e hija, sí con sus hermnos. El dinero que le siguen enviando sus padres es integrado en una cuenta abierta para Luli. Costea el matrimonio sus gastos con el sueldo de coronel de Aviación de Ignacio y de lo que ella aporta con su trabajo. Los padres no conocen al nuevo marido ni han asistido a la boda y resultaba incómoda para Connie esa falta de relación, pues creaba preguntas en su hija Luli difíciles de contestar, por lo que deciden poner distancia y marchar fuera de España.

Roma (1933) Hidalgo de Cisneros mostró a Marcelino Domingo el deseo de salir de España y el Gobierno creó para él la plaza de agregado aeronáutico en Roma y Berlín, con la misión de emprender relaciones e informar de la situación de las fuerzas aéreas de ambos países. El matrimonio se estableció con Luli en Roma. El compromiso político en común se avivó, era la Italia del régimen fascista de Musolini que rechazaban. No les gustaba la sociedad bajo el fascismo ni los camisas negras; también desconfiaban del cuerpo diplomático español con el que no comulgaban, ya que hubieran preferido que fueran leales republicanos puestos por el gobierno mejor que diplomáticos de carrera. Tampoco les gustó el nazismo de Berlín, aunque Hidalgo de Cisneros se asombre ante su poder aeronáutica. Saben también que los monárquicos conspiran en Roma con Alfonso XIII. Querrían volver a España, pero el triunfo en las elecciones de la coalición de la CEDA y Lerroux lo dificultaba, pensaban que era el triunfo de la reacción porque iba a paralizar las tímidas reformas iniciadas por la República. Cuando el quince de octubre en España se declara la huelga general obrera, de la que formaba parte La Revolución de Asturias contra el Gobierno, instigada entre otros por Largo Caballero e Indalencio Prieto, fracasa , sabiendo que el Gobierno busca a los cabecillas de la sublevación, Hidalgo de Cisneros vuela de  incógnito a Madrid en auxilio de Indalecio Prieto y le conduce metido en el maletero hasta la frontera francesa, desde donde un nuevo chofer le conduce a Francia.

Mientras, Constancia en Roma atiende con Valle Inclán a Alberti y María Teresa León que vuelven de Rusia. No parece que en esta etapa Constancia de la Mora trabaje en otra cosa que no sea acompañar a su marido, utiliza siempre el plural: Ignacio y yo.

España 1935 Cuando Hidalgo al fin consigue regresar, su destino es Sevilla, Constancia prefiere residir con Luli en Madrid y matricularla en el Colegio Estudio. Se reincorporó a la tienda de Zenobia Camprubí. En 1935 Nuñez de Prado el nuevo director general de Aeronaútica lleva a Hidalgo de Cisneros destinado a Madrid.

En 1936 las elecciones dieron la victoria al Frente Popular, opción preferida por Contancia y su marido. Esa toma de postura la aleja de Zenobia Camprubí que prefiere no votar. E l triunfo alegra a Constancia, pero no la tranquiliza, pues opina que Azaña, presidente ahora de República, no toma en consideración el peligro que supone un más que probable alzamiento militar, por dar culto a la legalidad (p.266) demasiado legalista y débil. La desconfianza que Constancia e Hidalgo de Cisneros sentían ante la situación y un más que probable alzamiento militar se hizo realidad el 17 de julio de 1936. Desde el primer momento hasta el último ambos mantienen la lealtad a la República.

Inicio de la  Guerra civil  1936 A pesar del interés de los datos que aporta este texto, creo que juzgar la Guerra Civil excede a lo propuesto en mi blog, pues quiero limitarme a la aportación personal de Constancia de la Mora en ella. No obstante, su valiosa información ha sido citada por historiadores tan prestigiosos como Hugh Thomas

La defensa de la República mueve a la acción política de esta mujer en plenitud de sus treinta años, dispuesta a dar todo lo que pudiera para ser útil y combatir el “fascismo”. Tras un primer intento ofreciéndose al Hospital General de Carabanchel, desestimado porque no era enfermera, y un segundo intento acudiendo con Isabel de Palencia, conocida militante socialista, a la Casa del Pueblo, pero que  aceptan a Isabel y no a Constancia argumentando que ésta no pertenecía a ningún sindicato, decidió en un tercer intento agruparse con otras cuatro mujeres conocidas, entre ellas Concha, la hija mayor de Indalecio Prieto; se pusieron a disposición de la Junta de Proteción de Menores, dependiente del Ministerio de Justicia y consiguieron que las responsabilizaran de atender un colegio en la travesía del Júcar. Iniciaron el trabajo con 50 niñas La labor efectuada fue decidida, muy positiva; señoras que siempre habrían tenido “domésticas” y no debían estar acostumbradas a hacerlo, se pusieron a fregar cacharros y suelos, tirar basuras, despiojar a las niñas y bañarlas, buscar maestros y médicos que las atendieran, conseguir comida y enseñarles a comer. Tan implicada estaba que hasta llevó a su hija a vivir al hospicio. En otoño de 1936 se afilia al Partido Comunista.

No puedo yo obviar por injusta su crítica a las Hermanas de la Caridad que cuidaban anteriormente a esas niñas porque, independientemente de que las instituciones de caridad funcionaran mal y poco profesionalmente (también lo había denunciado Clara Campoamor y Matilde Huici) las acusaba de haber abandonado a las niñas, pero nada dice de la persecución religiosa que sufrían las religiosas a causa de la cual tuvieron que marcharse (p.312 -316). Connie no va a hablar de la persecución religiosa y cuando habla de la quema de iglesias lo justifica porque podía haber armas en ellas.

Levante 1937 . En noviembre de 1936 el Gobierno se había trasladado a Valencia Cuando situación en Madrid se complicó, Constancia de la Mora expuso en el Consejo Superior de Menores la necesidad de evacuar a los niños a Levante o Cataluña. L. a Junta le responsabiliza de trasladar y acomodar a trescientos o cuatrocientos niños a Alicante. Asumió la responsabilidad y se trasladó con un médico y los niños a Alicante buscando instalarlos en casas con jardines. Encontró entre los vecinos generosidad y ayuda. Todo ello, entiendo, demostró la capacidad de organización de Constancia de la Mora que no regresó a Madrid, pues la Junta decidió evacuar a todos los niños de Madrid a Levante. Con ellos llega Luli y Concha Prieto. Al principio los víveres no escasean, pero cuando la guerra está perdiéndose, el alimento empieza a escasear, la Unión Soviética envió un cargamento de comida y Constancia elogia a Rusia y se avergüenza de que Inglaterra no ayude a España.  Ante la situación peligrosa, Indalecio Prieto obliga su hija a marcharse. También Zenobia y Juan Ramón se han marchado de España causando decepción en Constancia. Constancia decide mandar a Luli a Rusia.  Cuando ya la situación de los niños está organizada, por sugerencia de Hidalgo de Cisneros instala y organiza un hospital para heridos convalecientes de Aviación.

A sugerencia de la mujer del ministro de Estado, Julio Álvarez de Vayo, y también de Rafael Alberti y el corresponsal norteamericano Jay Allen, acudió en Valencia a la Oficina de Prensa Extranjera, dependiente del Ministerio de Estado bajo la presidencia de Largo Caballero. Era muy útil el dominio de idiomas para hablar con los corresponsales extranjeros en su lengua, controlar que las informaciones que mandaban a su país fueran las adecuadas, no hubiera noticias que pudieran afectar al prestigio de la República ni se mandasen datos en clave  que sirvieran de información al enemigo. y Constancia dominaba el francés, inglés y alemán. Se la destinó a la oficina de Censura, tenía entre sus colaboradores a Arturo Barea. Se inició corrigiendo los artículos escritos por los corresponsales, tachando lo no conveniente y confrontando los textos que los corresponsales mandaban a su país por teléfono con al texto escrito. Dirigía la oficina Luis Rubio Hidalgo, las relaciones con los corresponsales y la dirección eran, cuando llegó, inexistentes. Constancia de la Mora trasformó la oficina; las relaciones con los corresponsales no se limitaron a censurar sus escritos, sino que consideraba que del buen trato y la veracidad dependería la información que escribieran y se publicaran en sus países- Londres, Parí, Zurich o Nueva York. Que la mejor manera de contrarrestar la propaganda derechista era “dar a los corresponsales todos las oportunidades posibles para que conozcan la verdad y procurarles todos los medios disponibles para que la puedan escribir y mandar fuera de España.” Les procuraba entrevistas con los políticos, y ministros del Gobierno visitas a las fuentes la noticia, alojamientos, trasporte, combustible, salvoconductos, incluso los acompañaba al frente de guerra. El trato fue muy valorado por los corresponsales que la apreciaban porque conocía su mentalidad y por su tacto, amabilidad y eficacia. Despertó los recelos de su jefe, pero en muy poco tiempo fue nombrada directora de la Oficina de Prensa y Propaganda en Valencia. Su intento fue demostrar la participación de Italia y Alemania en la contienda. Conoció a periodistas de todo el mundo, manteniendo unas relaciones excelentes con los corresponsales de prensa extranjera. Ganó gran prestigio internacional. Se daba la circunstancia de que su ex cuñado Luis Botín, que había sido responsable del alquiler del Dragón Rapide con el que Franco se había trasladado en 1936 desde Canarias a Marruecos para iniciar la Guerra civil, era responsable de la Oficina de Prensa y Propaganda nacional.

Entre las declaraciones de Constancia de la Mora quiero detenerme en su extraña declaración sobre Barcelona, pues opinaba que no ayudaba al resto de España y, lo que es más sorprendente que las organizaciones anarquistas pertenecían a la Quinta columna de Franco:

Pero los agentes de Franco que actuaban en España bajo el disfraz de organizaciones políticas tales como el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) o escudándose en la FAI, consiguieron infiltrarse en puestos importantes del Gobierno, del Ejército y del Orden Público en Barcelona (p.407-409)

Las declaraciones me parecen inquietantes, ya que apoyan lo que la crítica histórica posterior ha documentado como la persecución y muerte de los anarquistas a manos de los comunistas. En esa época Constancia viaja con la prensa por los diversos frentes en Levante, Andalucía y Barcelona y cuenta los triunfos y las derrotas del ejército republicano, imaginamos que, aunque seguía estando al frente de la Oficina de Prensa controlaría los artículos desde el mismo lugar en el que se encontraba con los corresponsales

En otoño de 1937, se trasladó el Gobierno a Barcelona, Constancia siguió llevando la dirección de la Oficina de Prensa Extranjera, pero tuvo que compartir las oficinas con el departamento de Propaganda, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores. Presidía la oficina de Censura el yerno de Unamuno José María Quiroga. En diciembre de 1937 Constancia acompaña a su marido enfermo a La Unión Soviética para reponerse. Su opinión es totalmente positiva e idílica, pinta un paraíso socialista de una sociedad sin clases, con atención médica inmejorable, gente feliz y bien vestida y donde los niños eran el centro de la atención y los niños españoles, y entre ellos Luli, eran tratados con generosidad y con una calidad de vida inmejorable. Se sintieron agasajados y satisfechos. En febrero de 1938 regresaron a Barcelona. La situación había cambiado a peor. Teruel se ha vuelto a perder El gobierno francés controlaba las fronteras y no permitía que entrasen las ametralladoras compradas por la República a la Unión Soviética. Se plantea negociar con el enemigo, pero no todos están dispuestos a capitular y confían en poder revertir la situación. Hay una manifestación a la que cunde Constancia pidiendo que la República no se rinda ante el fascismo. Los bombardeos a la ciudad son continuos.

Álvarez del Vayo, en mayo 1938 pide a Constancia que le acompañe a Ginebra para encargarse de la prensa en la Sociedad de Naciones donde va a presentar la cuestión de la intervención extranjera, pero asegura Constancia, que a pesar que les asiste la justicia, y que era sabido la intervención de Musolini mandaba tropas a España, la votación resultó negativa, pues estados Unidos e Inglaterra, Francia, Polonia y Rumanía votaron en contra. Solo Rusia y España votaron a favor, hubo seis abstenciones. Se rehusó levantar el embargo de arma a la república española. Connie escribe entre la indignación y la ironía sobre la democracia del representante en la Sociedad de las Naciones inglés. En Barcelona los bombardeos se suceden sin tregua, la guerra sigue perdiéndose. La oficina de Prensa se llena de periodistas. Constancia dirige a cincuenta y cuatro personas, con todo el entusiasmo de ganar la guerra. Nunca perdió su entusiasmo y su fe en la victoria, aunque todo indicaba que la guerra estaba perdida.

En enero de 1939 dan orden de empezar a destruir archivos, empaquetar material sensible y prepararse para evacuar Barcelona, De la Mora organiza la salida de trescientos funcionarios y material, archivos y ficheros, cine y fotografías en tren. Constancia se trasladará en coche a Gerona y más tarde a Francia pero todavía piensa que se puede luchar, incluso ya en Francia intenta que la gente vuelva a España y luche, ella lo hace y reencuentra a Ignacio. Pero todo está a punto de perderse. Ignacio se queda combatiendo y ella va a emprender rumbo a Estados Unidos, intentando en un último esfuerzo que ayude a España.

Epílogo

Cuando llega allí todo ha acabado y Franco ha ganado la guerra. Describe las últimas actuaciones de la República, traicionada, piensa, por el presidente del consejo Julián Besteiro y el coronel Casado, jefe del ejército del Centro, mientras el pueblo seguía luchando contra el “fascismo”. Afirma “Después de la primera impresión de la entrega de Madrid, volví a mi trabajo en Estados Unidos” (p. 549)

Imagino que volvería a su labor informativa con los periodistas de Estados Unidos que ha conocido en España. Podría referirse, quizá, a la redacción de el texto que hoy traemos y que va a publicar, posiblemente con colaboración y ayuda de periodistas afines en Estados Unidos porque volvió su trabajo ¿qué trabajo? No puede ser otro que el de la información, en este caso hablar de la Guerra de España en Estados Unidos. Quizá el apelativo de “impostor” que di a quien afirma escribir lo que no ha escrito debería  matizarlo. Puede que, si lo hizo, debió ser pro de la eficacia, porque el relato fuera más convincente y moviera a la acción en defensa de todos los españoles republicanos presos en campos de concentración.

Acaba el texto con una exclamación: ¡VIVA LA REPÚBLICA! (p.551)

Doble esplendor, está muy bien estructurado, escrito con una escritura rica y clara. Dentro de la visión de izquierdas, es valiente, sincero y creíble. Como dije al inicio del blog, habla de lo que quiere y oculta lo que quiere, que es lo que suelen hacer las personas fuertemente politizadas. O mejor, ven lo que quieren ver y no ven lo que no les gusta. Es coherente con su ideología. Sorprende la claridad de ideas, la continuidad del relato y la capacidad de reflexión mostrada y puede considerarse uno de los textos más tempranos escritos sobre la Guerra civil. Está fechado en Julio de 1939

Constancia de la Mora rompe los esquemas y no juega al rol al que estaba destinada como mujer. Desde una posición de privilegio, que a pesar de todo no la hace feliz, busca una salida vital, rompe con lo que piensa que le impide crecer, busca nuevamente un compañero acorde al que admira, se gana el sustento, se compromete con unos valores en los que cree y da con generosidad lo mejor de sí por la República como ideal. Era patriota y amaba a España. Su pensamiento era de muy de izquierdas, una opción que hay que tener en cuenta al leerla. Empleó su capacidad organizativa inicialmente en responsabilidades  consideradas femeninas, como es el cuidado de niños y enfermos, pero dio un paso de gigante al ser capaz de llevar a cabo una labor profesional al mando de la Oficina de Prensa de la República, consiguiendo el respeto de los corresponsales de prensa, porque fue, además de amfble, eficaz.

Murió en Guatemala en 1955. Está enterrada en el cementerio de Acapatzingo, Méjico

 

 Bibliografía

 In place of Splendor: the autobiography of a Spanish woman, New York, Harcourt, Brace and Co., 1939 (London, Michael Joseph, 1940; 

1.ª Doble esplendorAutobiografía de una mujer española, México, Atlante, 1944

 [Cuba, Venceremos, 1966; 

Barcelona, Crítica, 1977; 

Madrid, Gadir, 2004

 pról. de J. Semprún, Madrid, Marcial Pons, 2017]); 

con A. Seghers, Tell the story of the Joint Anti-fascist Refugee Committee, New York, Alba (Archivos de la Brigada Abraham Lincoln); Mexico is theirs (iné

 

 

 

martes, 2 de noviembre de 2021

CONSTANCIA DE LA MORA. DOBLE ESPLENDOR. ( I )

 


Constancia de la Mora Maura nace en Madrid, 1906. Perteneciente a la alta sociedad, fue hija de German de la Mora y Abarca y Constancia Maura Gamazo y nieta del político conservador Antonio Maura. Doble esplendor es la historia de su vida; en ella se refleja la España de los últimos años de la monarquía de Alfonso XIII y la dictadura de Primo de Ribera, la Republica con la que se comprometió y el inicio y fin de la Guerra civil en la que desarrolló con eficacia el puesto de directora de la oficina de Prensa Extranjera de la zona republicana.  Su biografía refleja la evolución de niña aristócrata y privilegiada dentro de una familia monárquica, conservadora y religiosa - pese a que también entre los Mauras hubiese disidentes- hasta la conversión en una ciudadana republicana comprometida y extrema. 

Dado que este blog se ocupa de mujeres pioneras que avanzan y sus avances, no voy a juzgar si fue negativo o si acabó en derrota su cambio de rumbo, diré de la fortaleza mostrada al emprender un camino que ajustase sus capacidades e intereses a su pensamiento, pese a todas las rupturas sociales que la condicionaban ya que optó por militar en el Partido Comunista. Oculta en este Doble Esplendor su militancia; sabe que le hubieran cerrado las puertas de las Democracias europeas y, en mayor medida, de Estados Unidos donde la autobiografía fue publicada por primera vez.  Muestra el texto su capacidad de juzgar ordenadamente hechos y políticas con una narración extensa y bien argumentada, y, en mi opinión, su capacidad inteligente para mostrar la realidad que se quiere mostrar y ocultar la que no interesa, dato a tener en cuenta ya que, como responsable de Oficina de Prensa Extranjera, dependiente del Estado de la República, conocía el medio periodístico. Durante la República en el gobirrno de Lerroux-CEDAacompañó a su marido, el aviador Ignacio Hidalgo de Cisneros, en misiones internacionales en Alemania e Italia; durante la Guerra civil se responsabilizó de atender a niños en asilos, trasladarlos a Valencia, gestionar su alimentación, cuidados y enseñanza, y posteriormente, como responsable de Prensa Extranjera de la República, controló la información que mandaban los corresponsales y se ocupó de sus alojamientos y llevarlos a la fuente de la noticia.  Ocupó uno de los puestos de más responsabilidad a cargo de una mujer, de su departamento dependían las informaciones que se publicaban en el extranjero.  Su acceso a las fuentes de información, por el puesto que ejercía y por su segundo matrimonio con Ignacio Hidalgo de Cisneros, jefe de la Fuerza Aérea Republicana, el dominio de los idiomas y también por sus tablas y buenas formas para tratar con los corresponsales de la prensa internacional, la hicieron imprescindible. 

 ¿Fue feminista? Creo que no lo fue en sentido estricto, ya que no participó en movimientos feministas, como si lo hizo su amiga Zenobia Camprubí con la que trabajó, sí lo fue en buscar su propio camino para ser independiente y ganarse el sustento, y en tener claro el papel que quería jugar en la vida y jugarlo.  Se salió claramente del espacio asignado a las mujeres abriéndose a nuevas responsabilidades

Todo lo dicho cabe en su biografía.

Doble esplendor, Editorial Gadir, Madrid, 2004.

Historia Publicada primero en inglés con el título In place of Splendor: the autobiography of a Spanish womane (Harcourt. Brace and Co, 1939) tuvo un gran éxito editorial. Publicado en Estados Unidos con la intención de movilizar a la opinión pública internacional a favor de la España democrática, ya derrotada cuando se publicó en noviembre de 1939. “Conni”, Constanza, triunfó con su biografía, ella era, además, muy conocida por los periodistas corresponsales extranjeros en la Guerra civil y fue apoyada por un grupo de periodistas influyentes e intelectuales de izquierdas como Ernest Hemingway, o George Eliot, y presentada a Elearor Roosevelt, primera dama de Estados Unidos, una de sus fieles lectoras. La obra fue ampliamente traducida y divulgada. - ¿Era realmente su autobiografía? Puede que no lo fuera. Soledad Fox Maura, escritora y catedrática de Literatura española y comparada en Williams College de Masachusetts en la publicación Constancia de la Mora Esplendor y sombra de una vida española del siglo XX. ha demostrado que no está escrita por ella, que es su biografía escrita a su dictado por la periodista norteamericana Ruth Mackenne. Inmaculada de la Fuente en su publicación Las Republicanas Burguesas (p. 26-27) escribe sobre la controversia y compara la publicación inglesa con la española y apunta los cambios efectuados en esta segunda versión, más personal y menos colectiva, opina, dado que ambos textos fueron escritos en circunstancias distintas. Constancia de la Mora, al afirmar la autoría de lo que no ha escrito, aunque así se hubiera pactado previamente, demuestra, en mi opinión, cierta impostura, eso la hace parecer a mis ojos menos espontánea y creíble. No pretendo hacer un juicio sino una advertencia que debería tenerse en cuenta al leerse el texto. Pese a todo, Constancia de la Mora, Connie, resulta un personaje apasionado y atractivo. Fallecida en 1950, Doble esplendor fue publicado por primera vez en España en 1977.  El texto había sido traducido por ella misma del inglés al español desde Méjico, está muy bien escrito y es ameno, pese a su extensión. Se publicó en Méjico en 1944

 Estructura Consta de un `prólogo, cuatro partes y un epílogo. La obra ajusta las cuatro partes en la que se organiza con las fechas políticas coincidentes con las etapas vitales de la biografiada. “Mi infancia en la España tradicional 1906-1923”; “Matrimonio, la meta de la mujer española 1923-1931”. “El despertar de España 1931-1936”. “Es preferible ser viudas que esposas de cobardes 1936-1939”. Epílogo, " Viva la República"

Prólogo Jorge Semprúm, primo de Constancia y autor del breve prólogo, reconoce las voces familiares comunes con la autora, afirma la validez del testimonio histórico del relato, aunque esté deformado por la visión acrítica que muestra del papel de la Unión Soviética jugó en la Guerra Civil. Cita, contradiciéndolo, “Odas Morales”, poema de Gil de Biedma: Esta vez la historia de España va a acabar bien.

Primera parte: Mi infancia en la España tradicional 1906-1923 

Describe su nacimiento en una casa confortable propiedad de la familia De la Mora en la plaza de las Salesas y el posterior traslado con la familia a la calle Lealtad ( hoy Antonio Maura)  la casa de su abuelo Antonio Maura, aunque un piso independiente, estando  Maura de presidente del Consejo de Ministros del  Gobierno, la satisfacción ante lo que considera postura honorable de su abuelo, que nunca hablaba de sus asuntos políticos con la familia; la posición social de su padre, director de la Cooperativa Electra; la de su bella madre de sonoros apellidos, Maura y Gamazo; su educación con mises e institutrices inglesas, sus veraneos en Zarauz o San Juan de Luz. El relato se imbrica con la política española durante la primera guerra mundial, la política de no intervención defendida por Maura y la situación social española, frente a la suya propia y la de su familia. Nos cuenta, libre el relato de presunción, lo que se consideraba propio de una familia aristocrática y adinerada entre las élites, que incluye la enseñanza religiosa en la Esclavas del Sagrado Corazón, estudios de idiomas, su estancia de tres años en un colegio religioso en Cambridge mucho más abierto que el español, sus amigas. Parece mostrar tedio ante esa vida que considera vacía en España, las obras de caridad muy superficiales de las monjas y los muchachos de conversaciones insulsas. En Cambridge encontró más libertad y no quería volver a España. Del relato llama la atención su necesidad de tener una independencia propia y trabajar, siendo por ejemplo vendedora, como su amiga inglesa, cuando afirma que una de las etapas mejores de la vida fue en el internado ingles porque se sentía libre. Entendemos que la educación de Connie fue la exigida a una joven de la élite - muy élite - social - siguiendo las pautas del siglo XIX. La insatisfacción ante el rol pasivo que debería desempeñar la mujer aristócrata o burguesa y la falta de salidas profesionales a su enseñanza- un barniz elegante y poco práctico- ya había sido puesto en cuestión por algunas mujeres avanzadas del siglo anterior. El dominio de las tablas sociales y de los idiomas, propio de su educación privilegiada, le iban a serle muy útiles, las rentabilizaría.

Segunda parte, Matrimonio, la meta de la mujer española.1923-1931

Caracterizada por la lucidez y la dureza de sus opiniones, coincide esta etapa con la Dictadura de Primo de Ribera y el final de la monarquía de Alfonso XIII. De la Mora insinúa la complicidad del Rey con el golpe de Estado del dictador y con los especuladores catalanes y capitalistas extranjeros. Dotada de sensibilidad y capacidad crítica, la rebeldía de esta etapa, dirigida contra su clase, abre por primera vez su conciencia social al escuchar a su amiga inglesa asombrarse de la pobreza con que viven los campesinos de la finca segoviana de la Mata, propiedad de sus padres. Se endurece al hablar de las obras de caridad, tal como la entienden su madre o la iglesia católica. Cuando Connie vuelve a Madrid tiene 17 años, llevaba tres en Inglaterra y se dio por superada la etapa de aprendizaje educativo. Inició entonces el aprendizaje social con bailes, fiestas y deportes, tenis, tardes en la Hípica o cacerías, siempre acompañada de la madre que se supone era la iniciadora de ese rol que la preparará para encontrar novio. Rechazaba lo convencional de esperar como muchacha casadera un buen partido. El partido llegó, aunque no fue un buen partido sino ciertamente un desastre de partido. En toda la narración nunca cita su nombre, sino su apellido, Bolín, un alto muchacho del que se enamoró. Aunque no sea muy explícita, no nos parece que una persona inquieta sólo se enamorase por su buena facha y por su altura, tampoco por desafiar la opinión paterna, aunque así lo afirme, en mi opinión. La familia Bolín era desconocida para los De la Mora Maura. No fue inicialmente bien acogida esa decisión por sus padres, no supieron nunca claramente con que iba a contar el pretendiente de su hija para afrontar la vida de casados, pero al final accedieron. Eran los Bolín una familia de la burguesía malagueña de origen extranjero que residía en Málaga, dedicada al comercio de vinos y el cultivo de la caña de azúcar. Se casaron en los Jerónimos. La novia tenía 19 años. El matrimonio se trasladó a Málaga. Bolín no parecía contar con independencia económica de sus padres, algo que causó las primeras dificultades en la pareja, agudizados por la falta de gustos comunes. El matrimonio tuvo que vivir en la casa paterna sin independencia. Bolín gastaba lo que no ganaba, no se independizó ni tenía asignación fija de su padre, pedía dinero prestado a todas las amistades, era mal trabajador y De la Mora sospechaba que, como toda la familia, pretendía vivir a costa del dinero de su mujer, o sea el suyo. La crítica familiar de los Bolín se extiende a todo el “señorito andaluz”. Aunque el padre de Constancia, como era lo habitual en su clase, seguía mandándole una asignación mensual, no era suficiente, ya que Bolín no aportaba la suya. Al fin, se fueron de la casa familiar y de Málaga se trasladaron a Torremolinos, aunque Bolín siguió sin independencia económica y pidiendo préstamos a los conocidos. Allí nace su hija Luli, Constancia María de Lourdes, recibida con júbilo por la madre. El matrimonio, a instancias de Bolín, se traslada a Madrid, pero el descontento de Constancia aumenta, pues Bolín va desaprovechando todos los trabajos que le consigue la familia de Constancia y sus amistades, la Bolsa, Ceneral Motors, Crysler, empeña joyas, acumula deudas. El matrimonio sigue en pie exclusivamente por el sentido tradicional de abnegación femenina, yendo de mal en peor su situación económica. Constancia decide que será ella la que va a aportar dinero al matrimonio trabajando, pero las leyes españolas no permiten trabajar a una mujer casada, eso le contestaron en Singer a su petición de trabajo. Los De la Mora-Maura están muy descontentos, preferían que ella y Luli vivieran con ellos y consideraban que no debía trabajar ni vivir independiente, sino en su casa paterna.

 En mi opinión, esta situación que cuenta Doble esplendor suele darse con frecuencia en matrimonios de la aristocracia y la burguesía en España, en esa época eran muy habituales los maridos que arruinaban a sus mujeres, ya que ellos eran los tutores y podían manejar los bienes conyugales y los privativos, lo que no era habitual fue la decisión tomada por Constancia de la Mora, porque  pocas mujeres de su clase social se decidían a trabajar, estaba mal visto y desdecía de su clase. Fue una gran decisión que le abrió la puerta a la independencia posterior (y un avance desde el punto de vista feminista). Estar casada no le permitió trabajar en una gran empresa como Singer, pero si hacerlo en la tienda de una mujer, práctica y emprendedora, acostumbrada a la vida americana, además de española, bien relacionada entre las élites culturales y de pertenecer a un grupo de mujeres feministas: Zenobia Camprubí.

Zenobia y su socia Inés Muñoz tenían una tienda de exportación de objetos de artesanía españo la selecta, cerámicas, bordados a Estados Unidos y venta en España. Fue el primer trabajo y el primer dinero ganado que, es opinión mía, le abrió las puertas a otro mundo distinto al de la alta burguesía o aristocracia de los de la Mora- Maura y al de la burguesía comercial andaluza de los Botín, porque Zenobia por amistades e ideas pertenecía a una burguesía ilustrada, era culta y cosmopolita, traductora de Rabindranaz Tagore, socia destacada del Lyceum club y mujer del poeta Juan Ramón Jiménez. Zenobia no preguntó nada, proporcionó trabajo a Constancia y se convirtió en su amiga. Imaginamos que la crisis que estaba atravesando Constancia evolucionaría con las amistades intelectualmente más “progresistas”, ya que, como afín al pensamiento de la ILE, era republicana, burguesa pero republicana.Constancia no era monárquica, le horrorizaba ver al rey en el Tiro haciendo la corte a alguna joven casada y hacer la corte a las coristas, sabía de su enfermedad y pensaba que el Rey confundía la llaneza con la grosería. Las tres mujeres hablaban de temas políticos y culturales y veían con buenos ojos que llegara una nueva forma de Gobierno: La República

Tras nuevos intentos inútiles de recomponer el matrimonio, instalarse Botín en París para buscar trabajo y Constancia en Málaga nuevamente en casa de la familia Botín, definitivamente el matrimonio  se rompió. (Manuel ) Bolín, a instancia de Germán de la Mora, firma un documento ante notario que evitaría el escándalo de una separación legal y la intervención de los tribunales y que  permitía a su mujer vivir en domicilios separados y tener con ella a su hija Luli, su gran amor. Constancia tomó el tren y se volvió a Madrid con Luli. Era marzo de 1931

“Tenía veinticinco años y estaba dispuesta a empezar a vivir.

Al entrar en la estación del Mediodía, me sentí fuerte y segura del porvenir” (p. 143)

 


miércoles, 6 de octubre de 2021

ALFONSO DURÁN Y BARAZÁBAL, MAGISTRADO, DEL CONSEJO REAL DE CASTILLA

 




Alfonso Durán y Barazába Cascante (Navarra), 1750 c. 1809. Magistrado, consejero del Consejo Real de Castilla.

 

Hijo de Andrés Durán y Gómez de Aráuz y Águeda de Barazábal Fernández. El padre de Alfonso, Andrés Durán. no era de origen navarro, había nacido en Alba de Tomes, Salamanca, Castilla y obtenido la naturaleza navarra en 1765[1]. Fue un alto funcionario que en 1759 estaba domiciliado en Tarazona de Aragón. Propuesto por la Cámara de Castilla para procurador de Tarazona en 1763, hasta 1768 en Reinosa y 1768 en Alcoy [2] y en Barbastro 1772. Ejerció de oidor de la Real Audiencia de La Coruña, abogado de los Reales Consejos y corregidor de la villa de Alcoy del Reino de Valencia,[3] corregidor de Borja [4] y Tarazona y alcalde mayor de Alfaro y Calahorra.  Fue académico de la Real Academia de la Historia.[5] El origen navarro y cascantino lo aportaba Águeda de Barazábal Fernández, su madre, miembro de una familia influyente y aristócrata: los Barazábal de Cascante, como los Durán aristócratas. Los Barazábal obtuvieron ejecutoria de hidalguía en 1750. Desde que el primer Barazábal, Juan de Barazábal y Sanchorena casa en Cascante con María Fernández Guillerme en 1714 y es procurador en Cortes por Cascante, desde 1713, el apellido va unido auna larga lista de procuradores, militares y altos funcionarios del   Antiguo Régimen.[6]

Andrés Duran Gómez de Arauz y Águeda de Barazábal Fernández, fueron padres de Alfonso, [7]Andrés[8] José Joaquín ( nacido en Cervera del Río Alhama en 1754) María Josefa[9], Gregorio, [10]  Francisca de Paula[11] y Nicolás.

Alfonso, nació en Cascante en 1750. Era el hijo mayor y siguiendo la tradición paterna cursó la carrera de Derecho en Valencia. José Joaquín y Nicolás, fueron militares. Andrés y Gregorio profesaron como religiosos [12] Nada sabemos de qué estudios, si es que lo hicieron, tuvieron las hijas Durán Barazábal

Alfonso se graduó de doctorado en Derecho por la Universidad de Valencia, continuando la carrera en la administración del Antiguo Régimen en la alcaldía mayor del Reino de Navarra, nombrado por resolución real a una consulta del Consejo de la Cámara en 1783. De esa fecha se conserva una carta dirigida al alcalde de Cascante, que se conserva en el Archivo Municipal de Cascante y que recoge la revista “El Romero”, nº68, 1, 7, 1929, p.6

“M.I.S. mui Sor. mío. El Rey (Dios le gurde) se ha servido conferirme la Plaza de la Corte maior de este Reyno que estaba vacante, cuia noticia tengo el gusto, y el honor de participar a V. S. sin la menor dilación, ofreciendo con todas mis veras a su disposición mis limitadas facultades, que egercitaré gustosísimo en quantas ocasiones se me proporcionen de su mayor agrado y obsequio. No puede faltar a un buen Patricio, y yo que hago honor de serlo, me propongo desempeñarla exactamente concurriendo en cuanto alcance a las justas satisfacciones de V.S: y de todos sus natrales Viva V. S. asegurado de esa verdad y en este concepto sírvase como guste, y yo apetezco, dirigirme a sus órdenes a esta Corte, y a aquel destino.- Con tan gustoso motivo ratifico  nuevamente a V. S. mi verdadero afecto y apasionada  inclinación y ruego a nuestro Señor guarde la vida de V. S. muchos años. Madrid 10 Diciembre de 1883. B.L.M. de V.S. su más atento, apasionado y fiel servidor, Alfonso Durán y Barazábal”

Recojo la carta íntegra como demostración de que el alejamiento profesional de algunos ilustres personajes de la localidad nativa, en este caso Cascante, no impedía los fuertes lazos mantenidos con sus paisanos y las instituciones de su tierra. Los Durán estaban afincados en Cascante como demuestra el que Alfonso comunicara a la ciudad de Cascante la honrosa designación y lo celebraron las autoridades y el pueblo. El alcalde, agradecido, lo celebró con Vítores en la casa nativa de los Durán- Traslaiglesia 10- y de los Barazábal, - Calle Mayor Baja- la Iglesia y el Ayuntamiento adornado con hacheros y se regocijó la población con luminarias y fiestas de disfraces, solicitando el alcalde al Real Consejo lo necesario para gastar de sus rentas. Y contestó el alcalde al S. Durán manifestándole el júbilo `por la noticia. Ente los agasajados familiares visitados por las autoridades figuraba la madre de D Alfonso, D.Águeda, y su hermano, José Joaquín Durán Barazábal, el que luego sería famoso general de la Guerra de la Independencia.

 Era en inicio de una brillante carrera. El 24 de octubre de 1793 ascendió a oidor del Consejo navarro, sucediendo en el cargo a José Joaquín de Navascués.  En esa etapa fue corregidor de Guipúzcoa desde 1792 a 1802. En 1802 se le nombró para la alcaldía de Casa y Corte en Madrid.  En 1907 es nombrado ministro del Consejo Real ocupando la vacante del  conde de Isla. Sigue siendo consejero de la sala segunda del Consejo Real de Castilla[13] durante la invasión francesa. El Consejo de Castilla era la columna vertebral y principal centro de poder de la Monarquía después del Rey y Alfonso Durán Barazábal hizo una carrera brillante en la magistratura llegando  ocupar responsabilidades máximas. Su nombre como miembro del Consejo consta en el documento de abdicación de Carlos IV a favor de Fernando VII[14] el 20 de marzo de 1808 y también en el documento de no aceptación el Consejo de Castilla de la renuncia de Fernando VII en Bayona frente a Napoleón. En 1808, tras la Batalla de Bailén y la huida de José I de Madrid, participa el 24 agosto en un acto de exaltación de la Monarquía Borbón. donde consta la asistencia de Alfonso como ministro del Consejo Real de Castilla, declarando el Consejo nulos los decretos de abdicación y cesión de la Corona de España de Carlos IV y Fernando VII a Napoleón y de todos los decretos y tratados firmados en Bayona a causa de la violencia con que se ha procedido[15] , lo que consigue que Napoleón clausurara el Consejo en diciembre del mismo año.

Como su hermano José Joaquín, debió ser fiel a la Monarquía Borbónica, e imaginamos que pudo morir en acto de servicio, ya que el general en “El Patriota" de Soria n º 39 con fecha 13 noviembre de 1813 escribe una carta al periódico escrita desde Logroño en la que pide no se confunda a Alfonso Durán, patriota, con Francisco Javier Durán, "Alguacil de Godoy", dado que era un consejero con el mismo apellido. Dice en la carta el general que Alfonso murió "martir de nuestra causa", cita también a su hermano Nicolás, en ese momento coronel de las guardias Wallonas Murió en 1809, dice su ficha biográfica de RAH[16] Desconocemos las circunstancias de su muerte. Ignoramos igualmente dónde está enterrado.

 Debió de vivir en la C Príncipe de Madrid, quizá, cuando acabe la pandemia, podamos estudiar los archivos de la Parroquia madrileña. Sabemos de la descendencia del General Durán, pero ignoramos si Alfonso Durán casó y tuvo descendencia.

Formaba parte. de la lista de 167 personas acomodadas del Reyno que se remitió al Consejo de Castilla  a instancia del Conde de Floridablanca y Campomaesa a fin de consolidar una nueva Sociedad de Amihos del País que afrontara una nueva reforma politica, la lista incluía a nobles, cléricos, comerciantes, hidalos e industriales, aunque no llegó a consolidarse.  Perteneció a la Real Academia de Derecho; fue colaborador responsable de la información sobre la villa de Tolosa del Diccionario Geográfico Histórico de España editado por la RAH en 1802 [17].

 

El escudo nobiliario de los Barazábal de Cascante es cortesía de Soledad de San Cristobal Suarez de Figueroa, descendiente por linea paterna de los Barazábal, hoy sigue campeando en la antigua Casa del Barón de San Vivente, C Mayo r Baja de Cascante

[1] Concepción Ainiciburu, “Ser navarro, Naturalizaciones”, en Semanario Antzinko, n.º 4/12/2007, p. 23. (www.antzinako.org)

[2]Giménez López, Enrique:Caballeros y Letrados, la aportación civilista a la administración corregimental valenciana durante los reinados de Carlos III y Carlos IV “Revista de historia moderna. n.º 8, 9 (1998, 1999

ISBN 0212-5862: “A sus 44 años había sido alcalde mayor de Alfaro y Calahorra y contaba con buenos informes del Consejo de Castilla por su condición de hidalgo y por ser desinteresada y de buenas circunstancias para la literatura, en opinión del consejero Andrés de Valcarcel (nota 60, 61, p 176-7

[3] Profesión que consta en la partida de bautismo de su nieta Águeda Durán y Casalbón, Archivo Parroquial de la Diócesis de Tudela, Parroquia de la Asunción de Cascante, Data 28, 10, 1826

[4] Giménez López, Enrique y Plandell Nadal, “Jesús: Servir en Aragón. Los corregidores de Borja   en el siglo XVIII Revista de Historia Moderna. n.º 10, Universidad de Alicante, Alicante 1991, p. 185

[5]Noticia del año V de la RAH que comprende desde Julio 1742, a 1743: “Andrés Durán Gómez fue admitido   el   17 junio pasado, tomó posesión en el presente mes de Julio”.

[6]La saga de los Barazábal puede seguirse en Fernández Marco, Juan Ignacio: Cascante, Ciudad de la Ribera, tomo III, Cascante, Vicus, 2018

[7]Cascan te 175O, Archivo Diocesano Provincial de Navarra, Diócesis de Tudela, Parroquia de la Asunción Cascante

[8] Ibidem Andrés 1751

[9]Ibidem María Josefa, 1753

[10]Ibidem Gregorio, 1759

[11]  Ibidem 1760

[12] Fernández Marco, J I:  Cascante, Ciudad de la Ribera, tomo III, Cascante, Vicus, 1984, pg 25

[13] , Feliciano. El Gobierno de la Monarquía, Madrid, RAH pg. 63

[14] Real orden: Real Provisión del Consejo Real D. Fernando VII a D Pedro Cevallos, secretario de estado para comunicar la abdicación de Carlos IV a D Arias Mon; D Sebastián de Torres; D José Navarro; D Antonio         Ignacio de Cortavarría; D Alfonso Duran Barázabal, yo D Bartolomé Muñoz, Secretario del Rey Nuestro                 Señor, 19 marzo 1808

[15] Full tex Antología de las Cortes de Cádiz https://archive.org  stream

 [16]Ficha biográfica de Alfonso Durán Barazábal RAH. Fuentes y bibl.: Archivo General de Simancas, Fondo Dirección General del Tesoro, invent. 13, leg. 6; Archivo Histórico Nacional, Estado, leg. 6379.

[17] Madrid, Imprenta viuda de Ybarra, 1802 

viernes, 24 de septiembre de 2021

MARÍA LACUNZA, LA PRIMERA ABOGADA DE NAVARRA



Luis Garbayo Erviti,:María Lacunza, la primera abogada de Navarra, Gobierno de Navarra, colección de Personajes Navarros, Pamplona, 2019.

 Luis Garbayo Erviti, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona; cofundador de los estudios de comunicación y diseño gráfico BEGA y KEN, ha sido profesor de Ciencias de Información y en el Master de Comunicación Política y Corporativa de la Universidad de Navarra. Desde 2019-2020 es profesor del Master Curatorial Studies del Museo Universidad de Navarra. 

Destacamos que de las abogadas que en tiempo de la II República estudiaron Derecho y se pusieron la toga para defender causas jurídicas en  Audiencia dos de ella fueron navarras: Matilde Huici y María Lacunza. Formaron parte de una avanzadilla de juristas, algunas como Victoria Kent o Clara Campoamor muy conocidas y citadas. También Matilde Huici tuvo mayor reconocimiento que María Lacunza por su destacada presencia en las instituciones y en los medios. Quedaba por estudiar el personaje de una mujer con una biografía menos expuesta a la luz pública, María Lacunza. El documentado estudio de Luis Garbayo Erviti nos parece oportuno para reconstruir la incorporación de una mujer navarra a la vida universitaria y profesional y para tener constancia de la extracción social del grupo del que partió. María Lacunza no necesitó estudiar Magisterio, como Huici, para posteriormente compatibilizar materias; se planteó desde el inicio el estudio de bachillerato oficial en el Instituto de Pamplona y posteriormente Derecho en la Universidad de Zaragoza y Central de Madrid. Lacunza y Huici obtuvieron el título académico ambas en las mismas fechas, 1926. Quizá el título de Primera Abogada de Navarra para Lacunza se deba a que se colegió y ejerció en Navarra.  El 27 de enero de 1927 se inscribió en el Colegio de Abogados de Pamplona como Letrado con residencia y ejercicio en la ciudad, lo ejerció hasta 1931: Matide Huici, estaba colegiada en Madrid, pero ejerció la defensa en la Audiencia de Pamplona una vez, defendiendo a su hermano, periodista de la Voz de Navarra en 1927. La tercera abogada en colegiarse en Navarra, afirmará Garbayo Erviti,   fue  Julia Álvarez Resano, en  1933.

María Lacunza, la Primera Abogada de Pamploa

Los orígenes : El autor investiga minuciosamente los orígenes familiares de los Lacunza, oriundos del valle del Arakil, incluyendo un completo árbol genealógico. El origen de los Lacunza, como el de muchas familias campesinas, dice Garbayo, es producto de un éxodo rural que expulsa a los excedentes de población a otras zonas. El padre de María Lacunza cuando contrae matrimonio en 1983 está instalado en Riezu, valle de Yerri. La madre, Emeteria Ezcurra Vaquedano, procede del valle de Guesalaz. Siguiendo el minucioso estudio de los desplazamientos familiares por cambio de profesión o de acomodo del padre de María Lacunza, nos sorprende su afán de superación, ya que desde el humilde oficio de zapatero en Riezu, asciende en un año a labrador y en 1986  es maestro interino de Cemboráin.  Para ser maestro de párvulos bastaba con pasar un examen de caligrafía, redacción y dos ejercicios de Matemáticas que, si bien inicialmente suspende, acabó aprobando en la Escuela Normal Superior de Maestros en Pamplona. Pero el sueldo de maestro de escuelas incompletas es escaso y se les permite el pluriempleo como sacristán o secretario  y José María Lacunza va ejerciendo de secretario de Concejo, escribiente, sacristán y maestro interino en Cemboráin y más tarde en  Artabia, Bearín y Larrión, en ésta también ejerce de guardián de los presos de la cárcel de Estella. En Bearin y Larrión tiene problemas, en esta última se enfrenta al párroco, Ezequiel Larumbe, demandándolo ante la Junta Superior de Educación acusándole de que los padres no dejan ir a los chicos del pueblo a la escuela, diciéndoles que el que lo permita está en pecado mortal. Parece, además, que el párroco,  lo sacó a empellones de la Iglesia insultándolo. La polémica se agudiza porque es acusado por el alcalde por estafa al declarar que no había recibido dinero para material escolar habiéndolo recibido, lo que le acarrea un juicio que perdió. Imaginamos que pudo ser una toma de postura del alcalde a favor del párroco, sin que opinemos si fue o no justo.  JM Lacunza sufrió una condena de 11 años de inhabilitación como guardián de cárcel, 4 meses de suspensión de todo cargo. Esto que el biógrafo de María Lacunza narra con cierta brevedad, sería un incidente grave que condicionaría la vida y el pensamiento de José María Lacunza. A partir de ese grave contratiempo, el matrimonio se instala en Pamplona. Luis Garbayo Erviti en su documentada biografía expone la situación de Pamplona en esta época de principios de siglo, momento en que ya empieza la emigración rural a la ciudad; Pamplona es una ciudad pequeña, conservadora con un espectro ideológico donde abundan los integristas, católicos, carlistas y tradicionalistas. ¿Pero era liberal o anticlerical José María Lacunza? En la ficha de los Lacunza que se incluye en la publicación, priman las izquierdas, y aunque entendemos que JM Lacunza no vacila en desafiar a la autoridad, nada dice el autor sobre ideología.  Los Lacunza- Ezcurra, entiendo, en opinión mía, se trataba una familia de escasos recursos en el momento inicial de su matrimonio que creció económicamente en medio de dificultades a través del esfuerzo, y que muestra la mayoría de las veces gran capacidad de adaptación y superación, aun asumiendo el enfrentamiento con la mayoría social. 

En Pamplona, el analfabetismo es inferior al de otras provincias del estado. Aunque en 1904 José María Lacunza figura como maestro; en 1909 figura en el censo como empleado, posiblemente porque la creación de las nuevas Escuelas de San Francisco en 1908 es una fuerte competencia. Aún conocerá nuevas profesiones; según la coyuntura será agente de seguros de Hispania y agente de colocaciones de emigrantes al Perú, pero la ley prohíbe fomentar la emigración lo que volverá a acarrearle penas de cárcel. Desde junio de 1910 hasta julio de 1911 sufre presidio en Pamplona. Fue también agente de Quintas.  Quizá el currículum inestable del padre condicionará a la hija para estudiar Derecho.  Resulta sorprendente que los hijos varones, Eugenio, Silverio, Álvaro y Vidal del matrimonio no estudien carrera y si lo haga las chicas. 

 María Lacunza.

 Infancia y Bachillerato :En 1900 nace María en la calle Descalzos, 82, 3º, su padre ejerce de maestro en su escuela privada. Conocerá a los 10 años la prisión de su padre y unos años más tarde empezará su bachillerato; tal vez sea su madre la responsable de ese giro hacia los estudios, o quizá sea la responsabilidad de saber que hay que tener estudios para que una mujer pueda tener independencia económica, dada la situación paterna. Sylvia Lacunza, su hermana,  se matricula de Magisterio en 1912 que no acabará.  María realiza el ingreso de Bachillerato en 1914, lo hará en Instituto General y Técnico de Navarra, inaugurado en 1845, cuya sede estaba situada en la Plaza de san José. En 1915-16 cuando María cursa segundo de bachillerato son cuatro las chicas matriculadas oficialmente en el instituto. La investigación exhaustiva de Garbayo Huici nos informa de las notas de Lacunza, de la situación minoritaria de las mujeres que, como Lacunza estudiaban en Navarra y en España, del nombre de sus compañeros de estudios y de la salida profesional una vez realizado el bachillerato, también de las fechas de sus fallecimientos. María Lacunza obtendrá el grado de Bachiller en 1921 que expide el rector de la Universidad de Valladolid, ya que el examen de grado lo ha efectuado en Vitoria. De los 87 títulos expedidos tres son de mujeres.

Carrera de Derecho. El biógrafo investiga el currículum de su biografiadaSe matricula en Derecho en la Universidad de Zaragoza curso 1921-22 siendo la única alumna matriculada, tanto libre como oficial. El curso siguiente 1922-23 lo cursa en Madrid, siendo igualmente la única mujer matriculada. Consuelo Flecha en su publicación “Las primeras universitarias de España“, (Narcea, Madrid,  1996) informaba que las primeras mujeres matriculadas en la Universidad lo hicieron  en la carrera de Farmacia, seguida por la de Medicina. Garbayo recuerda que están vedadas a las mujeres abogadas las oposiciones de juez, notario y registrador, por lo que hay pocas salidas profesionales para las mujeres abogados que no sea ejercer como abogada y abrir un bufete. Opositar será una reclamación que algunas abogadas como Huici y Campoamor harán a la República y que se alcanzará siendo presidente Provisional de la República Niceto Alcalá y ministro de justicia Fernando de los Ríos (1931) e invalidada en el gobierno Lerroux-Ceda, siendo ministro de Justicia el navarro Rafael Aizpún Santafé.

El seguimiento llevado a cabo por el biógrafo no se limita a darnos puntual nota de las asignaturas estudiadas y las calificaciones de Lacunza, sino que investiga el número de mujeres que había en aquel momento matriculadas en las universidades españolas, cuantas cursaban Derecho y que porcentaje ocupaban las mujeres universitarias en relación a los varones. Esta publicación no se limita al seguimiento de la biografiada, sino que aporta nuevos datos a los trabajos   de Consuelo Flecha o Raquel Vázquez Ramil. Aporta también una pequeña biografía de los amigos madrileños de Lacunza y aventura que Lacunza quizá fue evolucionando de posturas progresistas a otras más moderadas.

Residencia de Señoritas . María Lacunza y su hermana Silvia ingresaron en la Residencia en septiembre de 1922, Silvia abandona al año siguiente para contraer matrimonio. Permance en ella María hasta 1926, No lo hace como becaria ni lo compagina con ser maestra del Instituto Escuela para ayudar a sufragar los gastos como había hecho Huici sino como residente. A lo largo de mis entradas en el blog he escrito sobre la importancia de la Residencia de Señoritas, una Institución paralela a la Residencia de Estudiante, abierta en Madrid en 1915 y dirigida por María de Maeztu, obra de la Junta de Ampliación de Estudios. La educación de la mujer no hubiera sido lo que fue sin la preocupación de la ILE. No voy a insistir en el tema, remito a la entrada sobre Carmen de Zulueta  y Alicia Moreno en este mismo blog. (La Residencia de Señorita, ni convento ni college, Madrid 1993). Si insistiré en que fueron privilegiadas las que tuvieron la oportunidad de vivir en ella, de asistir a sus cursos y conferencias; también insistiré en que los medios más tradicionales rechazaron la conveniencia de la mujer a estudiar estudios académicos. Las numerosas publicaciones sobre la Edad de Plata tan positiva para la mujer van completando un panorama en el que, pese a que algunos datos se repitan, cada investigación, aporta un enfoque e ilumina personajes necesarios que estaban a la sombra. Garbayo Erviti aporta datos referidos a Navarra, como el rescate de María Lacunza, la sociología de la Navarra en esa época, el conocimiento de la situación pedagógica y sus instituciones educativas de Pamplona y el nombre de las mujeres navarras que estudiaron residiendo en la Residencia de Señoritas.

 Entre los nombres de las residentes encuentro los de las navarras, dato inédito. Leo los nombres de María Pilar Lamarque, que da como domiciliación Cascante, mi lugar de nacimiento, que mereció una somera entrada que publiqué en este blog.( "Mº Pilar Lamarque. Bibliotecaria  pionera") Igualmente figura como de Cascante Teresa Lamarque, su hermana. Constatamos que hubo hijas de industriales, así Marcelina Francés, de Fitero, que estudió Farmacia; o María Eugenia Ruiz de Alda, de Estella, que estudió Farmacia en la Central y Filosofía en la Sorbona. Otras eran hijos de maestros. Mercedes Navaz Sanz, de Pamplona, era hija de la pedagoga Ana María Sanz Huarte; Maria Rosa Urabayen, hija del escritor Felix Urabayen y de la profesora de Matemáticas Mercedes Priede, Carmen Huder, hija de médico, desconozco el de otras residentes. Si como mujeres pioneras, merecen un reconocimiento por lo excepcionales, pienso, merecen reconocimiento los padres que apostaron porque pudieran hacerlo. La opinión pública navarra no parecía muy proclive a entenderlo.

Colegiada en Pamplona y en San Sebastián : María Lacunza acaba la carrera en 1926 y se colegia en enero en Pamplona y en febrero en San Sebastián en 1927 como abogada en ejercicio. Abre bufete tanto en San Sebastián como en Pamplona, y ejerce la defensa como abogada de oficio, que recoge la prensa. Las mujeres abogadas ocupan ya entrevistas elogiosas en prensa de Madrid. Tanto en Navarra como en San Sebastián los diarios publican las actuaciones de Lacunza como mujer abogada y es bien acogida entre sus colegas. Este trabajo de investigación recoge los juicios y las sentencias dictadas. Actúa en la audiencia Territorial de Pamplona en cuatro casos, tres en la Sala de lo criminal y uno en la Sala de lo civil. En San Sebastián en un caso en la Sala de lo Criminal. En febrero de 1931 muere José María Lacunza, con abril llega la II República Española.

La República: María se trasladará y residirá en Madrid. En la Residencia de Señoritas se conserva la carta en que pide que la admitan y otra en la que dice que pospondrá el viaje unos días. ¿Llegó a residir nuevamente? En Madrid triunfan las abogadas Victoria Kent, Clara Campoamor, Matilde Huici, Concha Peña, al contrario que ellas la abogada navarra no militará en partido político alguno, ni en la masonería, ni en organizaciones feministas, ni será socia del Lyceum club. María Lacunza opta por intentar ampliar estudios sobre delincuencia infantil en Estados Unidos. En 1932 Santiago Valiente, del Partido Radical Socialista. la recomienda al ministro Marcelino Domingo para pedirle que Lacunza pueda acceder a alguna plaza en una universidad de Nueva York. Es la misma especialización que ha conseguido Matilde Huici, pero que no consigue Lacunza. La excusa – o la realidad- es la falta de plazas y de medios económicos debido a la caída de la Bolsa del año 29. Compartimos la duda de Garbayo: No era la forma de solicitarlo. Si la relación de María con la directora de la residencia, María de Maeztu era buena ¿por qué no utilizó los cauces habituales para pedirlo a la junta de Ampliación de Estudios? Nada se dice en este trabajo de la relación entre las dos abogadas navarras, Huici y Lacunza. Nos sorprende ¿pudo haber algún pugilato entre Huici y Lacunza? El biógrafo nos informa de la relación con Kent, pero no con Huici.

 La negativa reconduce a Lacunza hacia el funcionariado. Santiago Valiente, es subsecretario del Ministerio de Agricultura Industria y Comercio y María Lacunza será en abril nombrada Auxiliar interino del Ministerio, y en junio Oficial interino y ocupará la plaza como interina en 1932 hasta la convocatoria en julio de un concurso oposición en que sacará la plaza de Auxiliares de la Inspección de Servicios Social – agrarios. Entiendo que el cargo no le ayudará en su descargo posterior, dado que del ministerio depende la controvertida Reforma Agraria. Lacunza será la secretaria de Santiago Valiente, en calidad de ello como -Secretario, nombrada por el ministro Marcelino Domingo- acompañará al subsecretario y una comisión de expertos en viajes internacionales para estudiar la Reforma Agraria en tierras de Checoslovaquia y Rumanía, Crédito agrario en Francia, Colonización en Alemania, Cooperativismo en Dinamarca con pasaporte diplomático. En 1934 con el triunfo del Frente Popular, María Lacunza pasa a formar parte del Instituto de Reforma Agraria. En 1936 de convocan unas nuevas oposiciones que María aprueba, se publica los resultados el 15 de Julio de 1936.

La Guerra Civil. Valencia : En septiembre de 1936 el Gobierno de Largo Caballero suspende el funcionariado y se faculta a los ministerios para reintegrar a los funcionarios, cambiarles de destino o expulsarlos, María Lacunza es destinada a Valencia como administrativo del Instituto de Reforma Agraria. Nada nos cuenta digno de mención el biógrafo, intuimos la falta de entusiasmo en la nueva situación como funcionaria en Valencia, se la acusa de absentismo laboral. María trabaja en el Negociado de Expropiación y Contratación, no parece tener ningún tipo de protagonismo o veleidades políticas, debió limitarse mal que bien a ejercer su función en el trabajo. En mayo de 1937 pide permiso para casarse con Jorge Herrera Fernández, cuyos datos biográficos no son demasiado claros en este estudio ¿era republicano o de la quinta columna? En el pliego de descargo después de la guerra Lacunza alegará que era nacional. Se casaron por lo civil en Castellón. El novio es nueve años menor que la novia. Pide y se le concede licencia en agosto porque está en estado de gestación de ocho meses. En septiembre da a luz un niño que se llamará Víctor Jorge como su padre, y será readmitida posteriormente en el trabajo gracias a la ley de Largo Caballero que garantiza la baja maternal y la posterior reincorporación en el trabajo.

  Fin de la guerra. Depuración: Esa dureza con que e se juzgó a los españoles que perdieron la guerra, en mi opinión,  se vuelve todavía más injusta cuando lo es no por su postura política sino por haber cumplido con su deber en el lugar en el que estaba cuando llegó el Alzamiento, es el caso de los funcionarios. Cierto, podemos añadir, que también los depuró el comunista Vicente Uribe, ministro de justicia de Largo Caballero:

Una vez en Valencia me ponen a prestar servicio como auxiliar de auxiliares (la que suscribe era entonces Oficial administrativa) teniéndome durante largo tiempo copiando nombres propios, y a un Sr. jefe se le ocurre (contra mi voluntad desde luego) proponerme para Jefe de negociado le contesta la superioridad diciendo que yo no pertenecía a ningún partido y no inspiraba confianza política (p.237)

 Se depuraron, ganada la guerra por los nacionales, responsabilidades. La ley de Responsabilidades Políticas es de febrero de 1939, que en su artículo nº. 2 ordena a todos los funcionarios públicos la presentación en un plazo de ocho días de una declaración jurada con una lista de las actuaciones durante la Revolución de Asturias y la Guerra civil. Lo cierto es que Lacunza estuvo en el ministerio de Agricultura desde 1832 y que en Valencia durante la guerra se le subió el sueldo de 3000 a 7000 pts., aunque ignoremos cual fue su postura política. Leída la biografía, puede que María Lacunza Erviti sea una mujer que simplemente se esforzó por ser una profesional y por ello cursó la carrera de Derecho, al menos por esta biografía, no parece tener compromiso político notable, no hay declaraciones públicas, prima la discreción. Sus ascensos parecen ser el deseo de crecer que todo ser humano tiene, en este caso más difícil porque era mujer. Muy interesante nos parece la defensa de Lacunza que el biógrafo reproduce íntegramente y en el que por primera vez conocemos las palabras textuales dichas o escritas de Lacunza. El Instituto de Reforma Agraria es ahora Instituto Nacional de Colonización, institución que pretendió fijar un nuevo tipo de contrarreforma agraria de lo que fue la política republicana María es destinada a Sevilla. No sabemos si fue un truco del ministerio, o realmente fue verdad que Lacunza no recibió la notificación del traslado, pero al no integrarse en su destino se la suspendió de empleo y sueldo. Interesante y muy oportuna y gallarda la respuesta de María al director general del Instituto Nacional de Colonización ( quizá  la respuesta recuerda a la que pudo en su día tener su padre frente a lo que consideró injusto) No acepta la sanción y pide que quede sin efecto al castigo que se la ha impuesto:

“Conste aquí con todos los respetos pero muy enérgicamente mi protesta por la injusticia que conmigo se ha cometido, rogando a esta superioridad la renuncia de mi cargo (p. 249)

Esas mujeres avanzadas que lucharon por independizarse y abrir el campo jurídico a las mujeres no tuvieron espacio en la España de Franco. María Asunción Chirivella se exilió a Méjico; Kent a Estados Unidos; Campoamor a Suiza; Huici a Chile. Concha Peña a Panamá. Lacunza desapareció del mundo profesional. El ministro de Justicia de Franco, el conde de Rodezno en 1938 derogó la Ley del  Matrimonio  Civil , por lo que María Lacunza volvió a casarse con Jorge Herrera por la Iglesia. Comparto con Garbayo Erviti su visión de que ese largo paréntesis para las mujeres se cerró el 5 de diciembre de 1975 cuando la ley de Responsabilidades Políticas de 1939 se anula 25 días después de la muerte de Francisco Franco en la Transición.  La ley de Amnistía 46/ 1977 aprobada por el Congreso de los diputados y firmada por su Majestad el rey Juan Carlos I reintegra en plenitud los derechos activos y pasivos de los funcionarios civiles que fueron represaliados. María Lacunza tiene 77 años, debió vivir anónimamente como ama de casa. Siguió viviendo en Valencia, donde murió en 1984. Está enterrada en el ccementerio de Valencia.

Muy intersante el trabajo de Garbayo Erviti que recupera la figura de un personaje navarro, digno de ser conocido, y su contexto.

Lo sembrado por aquellas primeras mujeres abogadas floreció y las mujeres abogadas españolas siguieron luchando. Al frente María Telo, presidenta de Mujeres Juristas. 

Conocí a María Telo, me la presentó el único hombre de Mujeres Juristas, Plutarco Marsá, mi suegro. Hoy las mujeres abogadas son una mayoría prestigiosa y valiente.