sábado, 8 de mayo de 2021

CLARA CAMPOAMOR : La Revolución española Vista Por Una Republicana ( y III ) La sublevación militar y el comienzo de la Guerra Civil







 Editorial Renacimiento, Espuela de Plata, Sevilla. Septiembre 2005. Edición y traducción y notas Luis Español Bouchée.

LA SUBLEVACIÓN MILITAR DE JULIO DE 1936 

Un nuevo pronunciamiento militar contra la República se produjo en Julio de 1936. Esta vez el gobierno lo estaba esperando, dice Campoamor refiriéndose a la conversación mantenida a primeros de julio con el presidente del Consejo Martínez Barrios, jefe de Acción Republicana, integrada en el Frente Popular. Pero en esta ocasión el gobierno estaba dispuesto a dar armas al pueblo para defender la República, aunque no era la opinión de Martínez Barrios que dice que nada puede hacer porque Azaña no consultaba a nadie. El 17 de Julio el socialista Indalecio Prieto llevó al Parlamento la noticia de la sublevación de Melilla. El 18 se unía Ceuta Tetuán y Larache, Navarra, Burgos y Sevilla. El 20 a las guarniciones de Madrid, Alcalá de Henares y Guadalajara. La Guerra civil había comenzado.

Campoamor condena el alzamiento basando su argumentación nuevamente en la ley “que los insurgentes se han alzado contra un Estado de Derecho establecido a raíz de una consulta popular. Se han alzado contra un gobierno nacido de unas Cortes, de mayoría de izquierdas, constituidas en las elecciones de febrero de 1936” (p.137)

Opina que los sublevados contaban que su ocupación de España iba a ser un paseo triunfal, ya que tenían con ellos las tropas marroquíes, que igualmente el gobierno pudo negociar, no lo hizo, y cometió además la imprudencia de armar a la población civil. En Barcelona gobierno de Ezquerra dio armas a las masas anarco sindicalista que con los Mozos de Escuadra, la Guardia civil, y la Guardia de Asalto abortaron la sublevación. Las tropas del ejército gubernamental fueron reducidas y el general sublevado Goded, fue apresado por una mujer del pueblo en armas, sin que se defendiera. Pese a su rendición, Goded fue sometido a un Consejo de Guerra y fusilado. No se practicó la clemencia.  En Madrid el 19 de julio en la Casa del Pueblo se repartieron armas a las organizaciones políticas socialistas y comunistas, no a las anarquistas que se harían con armas posteriormente tras el asalto al Cuartel de la Montaña.

Fracaso del Gabinete de Conciliación

El 20 julio el gobierno se reunió bajo la presidencia de Azaña y se nombró un gabinete de conciliación, presidido por Martínez Barrio. partidario de cesar en la entrega de armas y negociar con los militares sublevados, pero ese gobierno no llegó a reunirse, porque fue rechazado y los marxistas organizaron una manifestación pidiendo seguir la lucha hasta el aplastamiento del fascismo. Se formó un nuevo gobierno que sustituyó al presidente Casares Quiroga por Giral “más títere de Azaña que su predecesor (p. 124) dice Campoamor.  A partir de entonces fue el socialista Indalecio Prieto el que tomó las decisiones evitando que la postura de conciliación triunfara, pues era partidario total del aplastamiento del enemigo, y así lo hizo saber en sus alocuciones de radio y los artículos periodísticos que con febril actividad publicaba. En opinión de Campoamor pudo negociarse la paz con la solución Martínez Barrio y no con la presidencia de Azaña, enemistado con los generales. Piensa que el gobierno Giral -Prieto, al no frenar la sublevación desde el los primeros días, tenía más que perder que de ganar. En cierto modo los hace responsables, con Azaña, de no haberlo atajado negociando. Todavía más responsable el gobierno revolucionario que les siguió, de Largo Caballero.

Los contendientes: nacionales y los republicanos

Hay en el texto digno a reseñar la calificación de los contendientes. El socialista Indalecio Prieto califica la insurrección “un movimiento insurreccional extenso y complejo cuyos objetivos y alcances nos son totalmente desconocidos (p. 132) 

Ni Prieto hablaba de fascistas. Según Campoamor matiza, no eran todos fascistas

Insurrectos1) Militares republicanos Queipo de Llano, Cabanellas y el aviador Franco. 2) Militares que se habían adherido a la República y la habían servido, como Franco, Goded y Fanjul 3) Militares de opiniones liberales, incluso avanzadas, como el general Mola. 4) Miembros de partidos políticos de derecha católica que habían gobernado en 1934-35. 6) Monárquicos constitucionales partidarios de Alfonso de Borbón. 7) Carlistas y tradicionalistas partidarios de la monarquía absoluta. 8) Católicos a machamartillo.7) Fascistas, miembros de Falange española.(las negrillas son mías)

 A favor 1) Partidos republicanos: Izquierda Republicana (Azaña) y Unión Republicana (Martínez Barrio 2) Socialistas divididos en tres grupos, evolucionistas, centristas y revolucionarios·3) comunistas rusófilos 4) izquierda catalana. 5) Nacionalistas vascos autonomistas, de ideología ultracatólica 6) UGT, unión General de trabajadores dirigido por socialistas 7) POUM, bloque obrero compuesto por comunistas, troskistas partidarios de un comunismo nacional 8) CNT, grupo anti estatal que predica el aniquilamiento del Estado que impone a sus miembros la acción directa para solucionar los conflictos con los patronos sin mediadores 9) FAI, grupo anarquista que a los objetivos de la  CNT añade el grito de “Viva la dinamita”

No califica de demócratas a todos los que defienden el gobierno de la República:

“Por lo que ahora nos interesa subrayar es que palabras como democracia o fascismo que se pretende inscribir en las banderas de los gubernamentales o de los insurrectos son del todo inadecuadas y no permiten explicar los adjetivos de la guerra civil ni justificarla (P136)

Las milicias toman el control, no el gobierno

Campoamor, que ha condenado el alzamiento, es reticente, cuando no condenatoria, con los grupos marxistas, igualmente con el pueblo indisciplinado que no obedecer leyes ni mando. Afirma que las milicias socialistas y comunistas estaban ya organizadas desde la Revolución de Octubre de 1934, que habían tenido instrucción militar y que el triunfo del Frente Popular simplemente las hizo aflorar. Apoyados por la aviación, fueron también los paisanos recién armados los que se arrojaron contra el Cuartel de la Montaña, a cuyo mando estaba el general sublevado Fanjul, y que actuaron las masas populares sin dirección ni mando oficial fusilando a todos los que se encontraban dentro del cuartel, a pesar de que los sitiados habían alzado la bandera blanca. La prensa informaba falsamente que se habían suicidado. Informaba también que en la zona sublevada se fusilaba sin instrucción de causa a todos los elementos de izquierda. En Madrid no fue el ejército sino la Guardia Civil, la Guardias de Asalto y parte de la aviación los fieles al gobierno de la Nación. Las milicias tomaron también el parque de aviación de Cuatro Vientos. La guerra iniciada mostraba su signo: ninguna clemencia

 Ese mismo fracaso de la República incapaz de hacer obedecer, se continuó en la guerra, por la falta de disciplina de las tropas gubernamentales, la carencia de técnica y el terror causado en la retaguardia. La indisciplina condicionó unas tropas que actuaran al margen de los mandos, pues consideraban a todos los mandos sospechosos de sublevación y no los obedecían; se introdujeron entre las tropas del frente gente poco adecuada y elementos extraños como mujeres provenientes de la prostitución. La técnica, dice, era considerada por las izquierdas “burguesa” y dieron más importancia al entusiasmo y a la fe revolucionarios que a cualquier misión encargada por el Gobierno, perdiendo ocasiones de avances tácticos.

 El terror de la retaguardia

El panorama que nos describe es el peor imaginables. Milicianos armados que en lugar de ir al frente, como pedía inútilmente el Gobierno, patrullaban Madrid, dispuestos a limpiar la capital de fascistas más o menos auténticos, en primer lugar, de republicanos, en segundo lugar, e incluso, de los marxistas (p.155). Se registraban domicilios particulares de día y de noche, se arrestaba a la gente en casa o en la calle, se daba el paseíllo a elementos sospechosos de ser de derechas, abandonando sus cadáveres en la las carreteras de acceso a Madrid o en el cementerio de San Isidro: “el saqueo y la venganza eran carnaza suficiente para atraer a mucha gente que tenía que haber estado en la cárcel (p.155) Los milicianos se erigieron en jueces populares y fusilan a masas en las tapias de la Casa de Campo. Todos los días aparecían de 80 a 100 cadáveres El gobierno intentó detener las matanzas, cerrando la Casa de Campo, pero siguieron las detenciones y las matanzas, si no se encontraba al que se buscaba se detenía a un familiar. Considera Campoamor que el gobierno pudo detener las matanzas ya que disponía a la Guardia Civil para imponer el orden, pero fue incapaz de hacerlo. También los partidos políticos integrados en el Frente Popular intentaron sistematizar las matanzas instituyendo al menos tribunales revolucionarios y cárceles- tchekas, como la de Bellas Artes, aunque eso no impidió sentencias condenatorias de republicanos como Salazar Alonso, Abad Conde, o Rafael Guerra del Río.. Dependiendo del resultado de los juicios revolucionarios se fusilaba al reo y alguno se libraba del fusilamiento. Esa apariencia de cierta oficialidad no impidió los desmanes milicianos.

La Cárcel de Madrid fue asaltada y exterminados todos menos dos presos, incluyendo a republicanos insignes como Rico Abello y Melquiades Álvarez. En la ciudad, curas y monjas huyeron de los conventos y algunos encontraron refugio en casas amigas; las calles se vaciaron, los niños portaban armas de juguete y, aunque el gobierno dio orden a los serenos de que no abriese los portales de las casas por las noches para impedir que  actuaran las “brigadas del amanecer” duró poco la orden porque las milicias amenazaban a los porteros que cerraban sus puertas. La quinta columna saboteaba las acciones, ambulancias de falsos enfermeros tiroteaban en las calles. El Gobierno perdió el control de las ciudades y el pueblo republicano, amante del orden y temeroso de la anarquía más que de la dictadura, consideró que el gobierno republicano perdía su carácter legítimo y legal.

Un apartado que quiero apuntar y en el que no voy a entrar, es el de su descripción de como los socialistas ya antes de la guerra invadieron las logias masónicas republicanas burguesas, mezclando la naturaleza teosófica y filantrópica con la política de ascenso para sus fines de tomar el poder. Dado que son escasas las noticias en un público de a pie sobre el papel de la masonería, entiendo que parece que en la República los masones eran una fuerza liberal, en principio alejada del socialismo, partido que irrumpió y tiñó las logias de política.

En el muy interesante texto de Campoamor plantea con lucidez sus respuestas a las causas de la guerra civil y su desenlace negativo, ganase quien ganase para la democracia.

Mi opinión sobre este texto

Creo que es un importante ensayo sobre la República y la guerra, añade, además, el valor del testimonio escrito en el momento. No voy a insistir en el tema del terror de la retaguardia, una de las aportaciones más significativas a tener en cuenta, sí  que quien lo cuenta es una importante republicana, ya que ella misma, consciente de lo demoledor de su crítica, reconsidera que habla desde lo que vivió en la zona republicana y que hubiera sido igualmente dura si hubiera vivido la guerra en la otra zona. Condena lo que vivió. Dije al principio que de este importante texto me quedó la perplejidad de saber que el juicio negativo no lo hace una persona sospechosa, por lo que su texto me parece muy a tener en cuenta en el balance histórico. Campoamor se sitúa en una postura centrista y muestra cierta animadversión contra Indalecio Prieto y Manuel Azaña, y más todavía contra anarquistas, sindicalistas y comunistas. Entiendo que esta publicación pudiera sufrir rechazo entre los republicanos del exilio. Igualmente entiendo que ella se arrepintiera y lo retirara de la venta. Pero es un valioso y honrado testimonio que yo no puedo obviar, si soy  honesta al reflejarlo. Siempre su visión es la visión de una jurista amante del orden establecido, de la Constitución y de las leyes.  Pacifista, porque cuando las leyes se vulneran cabe la negociación y no el enfrentamiento armado. El texto está escrito desde la desilusión por de la irresponsabilidad en que desembocó la República, el horror de la guerra civil, y también desde la preocupación por el futuro de España, aún incierto. Sabemos que está escrito en noviembre 1936, por tanto todavía no se sabe lo que está por venir:

“Nos preguntamos con angustia lo que el pueblo español, herido y arruinado por la sacudida, conseguirá salvar de los escombros del amado templo, donde a pesar de todo habrá que seguir viviendo” (p. 214)

La publicación lleva un anexo de entrevistas hechas a la autora, algunos artículos publicados por ella, referencias biográficas, bibliográficas y notas.

Muy actual y muy recomendable.

martes, 27 de abril de 2021

CLARA CAMPOAMOR : La Revolución española Vista Por Una Republicana (II) El deterioro de la República


Editorial Renacimiento, Espuela de Plata, Sevilla. Septiembre 2005. Edición y traducción y notas Luis Español Bouchée.

Como dije en mi entrada anterior , el texto de Campoamor me resultó sorprendente, porque su visión de la guerra civil y de la República no era lo que yo esperaba. Quiero reflejar con fidelidad su punto de vista, ya que el debate sobre la guerra civil sigue siendo muy actual en 2021 y la autora una relevante observadora.   No tendré en cuenta otras versiones que catedráticos  o políticos hayan podido hacer sobre los hechos narrados

 DETERIORO DE LA REPÚBLICA

La primera intentona golpista, dice Campoamor, se debió a los monárquicos contra la República en agosto de 1932. Los alzados, a cuyo frente estaba el general Sanjurjo, fueron reducidos y solo triunfó momentáneamente en Sevilla. Se abrió una consejo de guerra en el que los militares sublevados perdieron sus empleos y el general Sanjurgo fue condenado a muerte, aunque se le conmutó la pena por prisión perpetua. La derecha amnistió a los militares sublevados, pero el presidente Alcalá Zamora dijo que, mientras él fuera presidente no recuperarían sus empleos. Sanjurjo consiguió exiliarse a Portugal.

Las urnas en las elecciones de 1934 dieron el triunfo a la derecha y se formó el gobierno, presidido por el partido Alejandro Lerroux del Partido Radical con tres ministros de la CEDA.  Dice Campoamor, que el gobierno de Lerroux-Gil Robles salido de las urnas se mostró poco hábil en las reformas sociales necesitadas, pero tampoco la izquierda aceptó el resultado ya que consideraban que el Gobierno de la República era patrimonio de la izquierda. El descontento dio como resultado  la Revolución obrera de Asturias. Campoamor considera que fue instigada por el socialista Prieto y por Azaña y, al alzarse contra el Gobierno de la República, violaron  la Constitución haciendo desaparecer el respeto que la opinión pública tenía al derecho y a las leyes. Campoamor afirma que la violencia de la sublevación de Asturias fue comparable o aún más violenta que la de la Comuna de París y que sobrepasaba todo lo que hasta el momento España había conocido Ni el Derecho ni la constitución respetaron los que instigaron la Revolución de Asturias contra el Gobierno. Lerroux lo consideró una guerra civil y declaró el Estado de Guerra  y aplastó la sublevación obrera con las tropas del norte de África, la  Legión y los Regulares, las fuerzas mejor preparadas del ejército. El Gobierno no respetó tampoco la ley en el castigo a los revolucionarios. En la opinión de Campoamor,  la represión se ejerció sin respeto a la ley, hubo tres únicas condenas oficiales pero ninguno de los responsables fue castigado; los jefes militares salvaron la vida y sin embargo se torturó a los prisioneros, se fusilaron presos en las prisiones sin instrucción de causa, se cometieron atrocidades ilegales y se demoró dieciséis meses la causa.  Aplastada la rebelión argumenta, Campoamor, cabía la clemencia o una represión severa en un juicio rápido. La posibilidad de una condena efectiva, argumenta, "hubiera proporcionado al país un apaciguamiento duradero, o bien, la generosa clemencia hubiera borrado en el pueblo las fuentes mismas del odio" (p.141) El odio ante los desmanes gubernamentales, exacerbó el resentimiento, aprovechado, dice, por "por oradores exaltados poco escrupulosos y preocupados, sobre todo, de conjurar una posible derrota " (p. 142).

La sociedad estaba muy alterada ante unos nuevos comicios em 1936. Dados los numerosos partidos y la falta de militancia en ellos, los partidos de izquierdas se unieron en coalición y alcanzaron el triunfo en las elecciones de 1936 y formaron gobierno. Pero el gobierno del Frente Popular, presidido por Manuel Azaña, reflexiona Campoamor, cometió dos errores. El primero fue hacer concesiones a los extremistas que desde el 16 de febrero estaban celebrando su triunfo con incendios, huelgas y actos violentos como si estuvieran luchando con un gobierno enemigo. El segundo error fue aceptar que se adueñan de todos los más altos cargos y poderes del Estado, saltándose todas las normas establecidas sin el menor escrúpulo a la honestidad política. Haciendo uso de la fuerza y no de la legalidad vigente, se ocuparon tierras, se atacó a todos los adversarios tildándoles de "fascistas" y se organizaron matanzas de personas provenientes de la derecha. Entre el 16 de febrero y el 7 de mayo de 1936, o sea a los tres meses de las elecciones, Campoamor contabiliza: 178 saqueos de establecimientos públicos y privados, domicilios particulares o iglesias; 178 incendios de establecimientos públicos y privados, domicilios particulares e iglesias.712 atentados contra las personas, de las cuales seguidas de muerte 78.  Agravaba aún más la situación la huelga general de la construcción fomentada por el socialista Largo Caballero y las reivindicaciones sindicalistas más extremas. Se añadían a los conflictos sociales la caótica actitud de los anarquistas que campaban por sus respetos, comían en los restaurantes sin pagar la factura y amenazaban a los propietarios. A eso se añadía la creación en  octubre de 1933 por José Antonio Primo de Rivera del  partido Falange Española, de ideología fascista. Todos los días habían asesinatos de uno y otro signo sin que el Gobierno pudiera poner orden

Tras el asesinato del Teniente Castillo atribuido a los fascistas (que según nota a pie de página el investigador Jan Gibson en su obra La noche que mataron a Calvo Sotelo, Argós Vergara, 5º ed , p..207, atribuye a Requetés del Tercio de Madrid) como venganza, la guardia de asalto y el teniente de la guardia Guardia Civil Condés, se presentaron en casa de Calvo Sotelo, diputado a Cortes y por tanto, con, con inmunidad parlamentaria, pidiendo que les acompañase. Poco después su cadáver fue abandonado en el cementerio municipal.

Pero Gobierno no reaccionó. Temiendo un motín no impuso sanciones y permaneció inactivo e indeciso. Se suspendieron las sesiones de Cortes, pero no las de la Diputación Permanente donde José Calvo Sotelo  pronunció un discurso que fue considerado como el inicio de la  sublevación contra el gobierno.(p. 113)

Sobre esta entrada; Estos acontecimientos  nos son contados por una mujer republicana y poco sospechosa de no serlo fielmente que afirma el deterioro sufrido por la República en 1936.  Quizá la crítica taxativa a la situación pueda ser mejor entendida desde su posición de abogada, pues toda su crítica se refiere al deterioro causado por el incumplimiento de la Constitución y de las leyes.  Es la crítica racional de una jurista, entiendo, que había sido ponente de la Constitución y que veía en el fracaso de la República  su incumplimiento, ya que consideraba que  el Gobierno y los partidos políticos debían haberse regido por la Constitución y las leyes, y el no hacerlo precipitó su fracaso. Pese a su lucidez e intento de objetividad, puede, quizá, existir cierta animadversión contra Prieto, por la oposición beligerante del socialista en las Cortes contra el voto femenino, también por el presidencialismo de Azaña y de la tibieza de Lerroux. En el texto Campoamor se postula políticamente centrada y sus críticas van dirigidas hacia las posturas más radicales, anarquistas, sindicalistas, comunistas y algunos socialistas. Es de reseñar la falta de protagonismo que se da Campoamor a sí misma, ya que no menciona que fue una de los enviados por el gobierno para informar sobre la situación de Asturias y que era Directora General de Beneficencia. Tampoco dice que en octubre dimitió del puesto y pidió a Lerroux que la dejara presidir la entidad Pro Infancia Obrera para ocuparse de los niños huérfanos de la Revolución de Asturias. En 1835 abandona el partido Radical y le reprocha a Lerroux la represión obrera sufrida, tampoco lo menciona en la publicación

Su versión de los hechos me parece muy importante  dado la relevancia de su figura  pública en la República

viernes, 12 de marzo de 2021

Feminismo

 

 Ser feminista es creer y luchar por alcanzar la igualdad de derechos ante la ley y la libertad personal, la capacitación, y la independencia económica. La libertad personal consiste en actuar y vivir conforme se piensa y se quiere, sabiendo que cada ser humano es singular y único. Como tal, una es libre de pertenecer a colectivos o no hacerlo y es manipulador intentar agruparnos, si nuestra voluntad es no hacerlo. En eso consiste tener criterio propio y demuestra madurez. La capacitación es el derecho a aprender, a saber y a sumar conocimientos durante toda la vida, si se precisa. Y la independencia económica, cobrar por el trabajo hecho y no aceptar un salario menor que el masculino, ni ir de florero.
Una verdadera feminista es humanista, piensa en los derechos de las mujeres del mundo y se solidariza con ellas y no olvida que es responsabilidad de cada mujer pensar en que las mujeres del mundo deben alcanzar unos derechos que como seres humanos les pertenecen. Denuncia la violencia contra las mujeres y pide su acceso a la educación y el trabajo y el respeto a su integridad física y moral

miércoles, 3 de marzo de 2021

CLARA CAMPOAMOR: La Revolución Española vista por una Republicana. (I)

 


Editorial Renacimiento, Espuela de Plata, Sevilla. Septiembre 2005. Edición y traducción y notas Luis Español Bouchée.

El texto de Campoamor fue escrito en Lausana, Suiza, en 1936 en el domicilio de su amiga la sufragista Antoniette Quinche, posiblemente dictado por Campoamor a su amiga que lo tradujo del español al francés, idioma en que se publicó al año siguiente por la editorial Plom. Gran parte del texto está fechado en noviembre de 1936, fecha, octubre, en que Campoamor abandona España para asentarse en Suiza; Es la primera obra escrita que habla de la guerra desde la zona republicana y su visión, se muestra muy crítica con la República que ella ayudó a instaurar y con el Madrid republicano de la retaguardia. La obra le costó enemistades con alguno de sus mejores amigos por su dureza. Retiró Campoamor posteriormente el libro de las librerías al tener constancia de la ferocidad con que los republicanos vencidos eran tratados por las fuerzas nacionales, la incautación de sus bienes y los juicios sumarísimos, el trato de castigo y de represión, la persecución, el fusilamiento y embargo de los bienes. Ella misma sufriría la represión y el obligado exilio durante toda su vida por haber estado afiliada a la masonería y, pese a sus numerosos intentos, nunca pudo regresar a España, pues la condición era que delatara a sus hermanos masones, cosa que nunca lo hizo. Resulta interesante no obstante el distinto trato recibido por Alejandro Lerroux, masón como ella y presidente del Partido Radical, que residió en Madrid desde 1947. Tal vez su condición de mujer masona y de haber conseguido que se promulgara la Ley del divorcio – es opinión mía- fue demasiado para la España que empezaba. Campoamor en su huida de Madrid en 1936 ya sufrió un intento de asesinato y de ser tirarla por la borda del barco por unos jóvenes navarros por el delito de haber sido la autora de la Ley del Divorcio, según dice Campoamor que recoge un texto (p.236) del periódico El Pensamiento Navarro que publica en sus páginas la hazaña.

 Pese a haber retirado los libros de las librerías, de la edición francesa La revolución espagnole vue par une rèpublicaine se salvó algún ejemplar. Uno de ellos, el que regaló a su ahijada, la doctora Pilar Lois, ha hecho posible que no se perdiera el texto, aunque que no lo incluya Campoamor entre sus publicaciones, como si se arrepintiera de haberlo escrito, en mi opinión. El texto tuvo una edición pionera en España de la Universidad de Barcelona.

 El autor de este trabajo, Luis Español Bouché, es escritor, traductor e investigador hispano-francés. Su traducción y comentarios para la edición en España de este texto, tras muchas negativas e indiferencia, fue abordada por editorial Renacimiento en 2005 en la colección Espuela de Plata. Ha ido conociendo muchas reediciones, la que hoy comento pertenece mi ejemplar de una sexta edición, 2018. Esta suya, publicada por Renacimiento está muy cuidada, tiene abundantes notas, una introducción biográfica sobre Clara Campoamor muy completa, explica la historia del encuentro con el texto y las dificultades sufridas hasta la edición; incluye una carta de Blanca Estrella Ruiz Ungo, propietaria de los derechos de edición y presidenta de la Asociación Clara Campoamor; aporta extensa bibliografía y notas biográficas de los personajes citados. Español Bouchée es reconocido autor de numerosas obras de investigación entre las que destacan Nuevos y viejos problemas en la sucesión de la corona española, Madrid 193: del golpe de Casado al final de la guerra civil, Franceses en el camino, por el que recibió el Premio Estatal de Investigación Histórica; en 2007 publicó Leyendas negras. Vida y obra de Julián Juderías. La leyenda negra antiamericana; y en 2014 La Leyenda negra de España.

Sobre mi lectura

Leí el texto de Clara Campomor, aconsejada por mi buena amiga María Antonia Ortega. El texto me produjo confusión y desasosiego, pues no era lo que yo esperaba de una de la más- si no la más- preclara republicana e la Historia de las mujeres. Intenté entenderlo y conocerla mejor buscando otros textos, alguno que luego subí al blogi, como El voto femenino y yo Mi pecado mortal, leí también sus primeros artículos de prensa: La Forja de una feminista. Sus artículos de prensa, recogidos por la misma Editorial Renacimiento, abundan en lo que luego sería su especialidad, la lucha por dignificar a la infancia, el derecho de las mujeres a la equidad y los avances europeos en su asociacionismo, un feminismo militante, aunque no figura en el Lyceum club, pero si en la junta del Ateneo de Madrid. Su honradez intelectual, precisamente por su búsqueda de la verdad equilibrada, exige la mía e intentaré no tergiversar su pensamiento, muy crítico con la República que ayudó a consolidar. Ponente constitucional, hasta ahora nunca igualada, hay en los textos de Campoamor una defensa de la legalidad y la Constitución por encima de los intereses de partido y está en contra de las posturas para mantener el poder burlando la ley o suavizándola, así en contra de la Revolución de Asturias en la que es muy crítica con Indalencio Prieto. Libre de militancia política desde 1934, su pensamiento es siempre el de una republicana convencida y su crítica de la República no es contra el sistema sino al proceso que causó su deterioro y que desembocó en una revolución que condenó y cuyo final anticipó como claramente antidemocrático: Una dictadura militar o una dictadura marxista. Su postura ha sido considerada propia de la tercera España, pues ella, que se define a sí misma como humanista en “El voto femenino y yo"(p.93). en este texto como liberal se afirma tan alejada del fascismo como del marxism:

"ya que estoy tan alejada del fascismo como del comunismo. Soy Liberal" ( p.237)  

Condenó a las dos locuras de las que hace responsables a los dirigentes de los partidos en liza.

No pretendió historiar la guerra, aunque sí lo hace de la República y de los dos bandos en contienda,  sino contar su visión de la revolución que vivió en la zona republicana en la que le tocó estar hasta octubre de 1936 que abandonó España con su madre y una sobrina al ver amenazada su vida, dada la persecución y muerte de miembros del partido Radical por los republicanos ahora en el gobierno del Frente Popular y a los que considera revolucionarios al margen de la ley, armados desde la Casa del Pueblo por un gobierno irresponsable del Frente Popular  de marxistas, socialistas, sindicalistas y republicanos próximos a los socialistas , a los que se añadieron las de los anarquistas armados ya desde la Revolución de Asturias, que destruyeron a los partidos republicanos burgueses y persiguieron a muerte a sus líderes como Melquiades Álvarez, del Partido Republicano Liberal Demócrata, o o Rico Avelló que había sido Ministro de la Gobernación bajo la presidencia de Martínez Barrio y de Lerroux y ministro de Hacienda por Portela Valladares. Defiende su punto de vista crítico por condenar el uso del terror en contra de la Ley, alegando que cuenta lo que ella vivió en la zona que le tocó estar y que igualmente feroz era e la zona nacional, aunque su estancia en el Madrid republicano describa mejor los horrores cometidos en esa retaguardia..

Clara Campoamor no fue reivindicada ni por la derecha ni por la izquierda y murió en Laussane en abril de 1972, tres años antes de que se estableciera la Democracia en España  

viernes, 29 de enero de 2021

JOAQUINA EGUARAS IBAÑEZ, NAVARRA EMINENTE MÁS ALLÁ DE LAS LINDES



Que cómo conocí la existencia de la navarra eminente Joaquina Eguras, que no en mi tierra, merece una explicación. El Ayuntamiento de Granada en el año 2003 dedicó un homenaje y una escultura a Joaquina Eguaras en una rotonda de la calle que lleva desde 1981 su nombre; yo estaba viviendo en Granada. Siempre he sentido interés por las mujeres históricas y por la cultura de mi tierra navarra; el apellido de la homenajeada, y su austero busto de bronce, las loas que la prensa le dedicaba picaron mi curiosidad. Recordé el palacio de Guaras, precioso palacio renacentista situado enfrente de la Seo de Tarazona, el apellido de la nobleza Eguras de Tudela, La Vaguada de Eguaras en la Ribera. Guaras e Eguaras, de ambas maneras lo citan los documentos. Por otra parte el segundo apellido, Ibañez, era muy navarro. El brillante curriculum de la homenajeada me hizo indagar en su biografía. ¿Sería de origen navarro? ¿Quién era esa mujer tan brillante y tan querida por los granadinos?

La consideraban una de las primeras mujeres intelectuales de la Granada contemporánea. El periódico El Ideal la había denominado, con Lorca, con Ganivet, con Martín Vivaldi , Luis Rosales y otros pesos pesados de la cultura, una de los cien granadinos mas ilustres del siglo XX.. Joaquina Eguaras, era, efectivamente, como más tarde comprobé, ilustre, también era paisana nuestra desconocida. No recordaba que figurase entre las mujeres reivindicadas por las mujeres feministas navarras, ni por las oficialidades forales, ni tampoco conocía ni conozco calle dedicada ni escultura que la represente.  ¿Por qué no hacerla también llegar aquí como paisana nuestra, ya que nació en Navarra? 

A mi venida a Navarra busqué en el Archivo Diocesano su partida de bautismo. Pensaba habérsela enviado a Emilio de Santiago, un sabio arabista, profesor de la Universidad de Granada y reconocido internacionalmente, que solía acompañar a las más altas autoridades en su visita a la Alhambra. Yo no  conocía a de Santiago de nada pero me admiraba por la sensibilidad y la pasión con que hablaba de Eguaras, amiga de su familia y compañera suya. Pensé mandarle la partida de una manera anónima por su culto a la amistad y la fidelidad en su afecto por la insigne dama, pero no  llegué a tiempo porque falleció. Guardo la partida.

Joaquina Eguaras nació a las 12 de la noche en Orbaiceta el 10 de enero de 1897, hija de  Nicoláas Eguaras, natural de Pamplona y residente en Orbaiceta y de Joaquina Ibañez, de Orbaiceta. Fueron sus abuelos Carlos Eguaras y María Martínez de Pamplona y Babil Ibáñez, de Pamplona y Felipa Róspide. de Orbaiceta. La niña debió tener problemas en su nacimiento, pues fue bautizada en casa de sus padres por extrema necesidad. y le fueron administrados los santos óleos por.el cura de la parroquia de San Pedro que  inscribe el nacimiento. Fueron sus padrinos José y Francisca Ibáñez.

 La profesión militar del padre hizo que en 1899 la familia se trasladara a Granada. Sus biógrafos la sitúan a viviendo en el Realejo, el barrio judío, uno de los más bellos de Granada. Tras superar la primera enseñanza, cursó en 1912 Magisterio teniendo como profesora a Gloria Giner, esposa de Fernando de los Ríos. Como algunas de las mujeres pioneras, desde Magisterio  convalidó asignaturas al bachillerato para acceder a la Universidad. Inició en 1918 la carrera de Filosofía y Letras, convirtiéndose en la primera mujer matriculada en la Facultad de Letras y la tercera mujer universitaria de Granada. (La primera mujer universitaria se había matriculado en Medicina, la segunda en Farmacia) Como muchas mujeres universitarias de su época, tuvo al entrar en la Facultad  que resistir presiones,  dada la dificultad de que en esos pretéritos tiempos se aceptase la asistencia a clase de mujeres. En 1922 concluyó su Licenciatura con Premio Extraordinario y Matrícula de Honor en todas las asignaturas.

Tras finalizar sus estudios, ejerció la docencia como Profesora ayudante de prácticas en la Facultad de Letras,  y lo compaginó desde 1925 con una plaza de  profesora de Literatura Española en el Instituto de Enseñanza Media de Baza. Fua la primera mujer profesora de la Universidad de Granada y hasta 1935 la única. La Junta de Ampliación de Estudios de la Institución Libre de Enseñanza le otorgó una beca en 1929 para ampliar estudios en Inglaterra, pero no la disfrutó y prefirió continuar en Granada.

  En 1930 opositó al Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, sacó brillantemente la oposición y fue nombrada Directora del Museo Arqueológico y Etnológico. Firmó su nombramiento D Emilio García Gómez, su maestro y uno de los más prestigiosos intelectuales de la Escuea de Estudios Históricos de Menéndez Pidal. Allí trabajó durante 37 años.

En 1932, se crearon  en Madrid y Granada la Escuela de Estudios Árabes. Desde su inauguración se incorporó primero como becaria, después como bibliotecaria, desde 1941 ejerció también de profesora adjunta de la sección de Filología y Árabe literal. Posteriormente  fue secretaria de la misma. En 1940 fue Profesora auxiliar de Árabe y Hebreo en la Universidad de Granada. En  1944 presentó su tesis doctoral en Madrid dirigida por D. Emilio García Gómez: sobre Kitab al Filaha: Tradución, trascripción y anotación del Tratado de Agricultura de Iben Luyun con el que se inicia los estudios sobre agricultura andalucí y que fue posteriormente publicado por la Universidad de Granada en 1975.

Continuadora de Miguel Asín Palacios y Emilio García Gómez, experta en Lengua, Historia y Arte de la España musulmana; divulgó y ahondó en el conocimiento del legado con conferencias y publicaciones. Durante su dirección en el Museo Arqueológico y Etnológico de Granada impulsó las excavaciones arqueológicas en toda la provincia, amplió las colecciones del Museo y efectuó una gran labor de divulgación y de publicaciones sobre las mismas que fue reconocida internacionalmente.  Gran interés demostró por las traducciones de textos, elaboración de catálogos patrimoniales, divulgación de los estudios, adquisición de fondos. Encomiable su labor de recuperación de la Casa del Castril en la Carrrera del Darro y del patrimonio artístico de la provincia, Se la nombró durante la Guerra civil secretaria de la Junta de la Cultura Histórica.del Tesoro Artístico de Granada y  asumió  la jefatura provincial del Cuerpo de Bibliotecarios y Archiveros, responsable de biblotecas de frentes y hospitales y depuración de libros

Los granadinos que la conocieron hablan igualmente de su bondad, de su sencillez y de su afabilidad, tan valiosos en ella como su sabiduría de profesora, de archivera, de arabista.. No se casó. Ignoro si tuvo hermanos. Creo que en Navarra quedan algunos familiares que no conozco. Animo a sus parientes a añadir datos.

Quiero, enemiga de adornarme de méritos ajenos, afirmar que todo lo dicho, excepto los datos de su partida de nacimiento, decir que no son aportación es personales mías sino de las abundantes informaciones que de Joaquina Eguaras Ibáñez se encuentran en su extensísima ficha de la Real Academia de Historia, así como a otras publicaciones de la JAE, de la Universidad de Granada., o de historiadores y escritores granadinos. A ellas remito

Distinguida con la Encomienda de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, Medalla de Plata al mérito de las Bellas Artes y Orden de la Mehdawiya. Fue Miembro Correspondiente de la Real Academia de la Historia de Madrid ,Miembro de la Junta Conservadora del Tesoro Artístico de Granada, Miembro y Secretaria de la Comisión Provincial de Monumentos, Delegada Provincial del Servicio Nacional de Excavaciones Arqueológicas en Granada; Miembro de Número de la Real Academia de Bellas Artes Ntra. Sra. de las Angustias de Granada, Miembro Correspondiente de The Hispanic Society of America, y Miembro de Honor de la Asociación Española de Orientalistas. Murió el 25 de abril de 1981, dejando escuela, amigos y una obra de reconocidísimo prestigio intelectual

La vida a veces nos lleva por lugares extraños, y tal vez no importe, que lo importante sea seguir la vocación que marca ¿Hubiera sido posible un currículum parecido si Joaquina Eguaras no hubiera abandonado su tierra natal? ¿Hubiera estudiado? La que esto escribe piensa que no. ¡Tierra dura la nuestra!

Por si algo está cambiando, o precisamente para que siga cambiando, escribo hoy. Escribo para recordar a una mujer sabia y sencilla que llegó lejos en el conocimiento, sin crispación, en una sociedad que la dejó hacer, la dejó aprender, la dejó saber, la dejó enseñar. La ciudad que la acogió recogió con agradecimiento su legado. Y supo reconocerla entre los grandes.






miércoles, 20 de enero de 2021

MARIA PILAR LAMARQUE SÁNCHEZ , BIBLIOTECARIA PIONERA:

 




La Biblioteca pública de Cascante fue en su creación la tercera biblioteca de Navarra. Primero Pamplona, luego Alsasua, la tercera Cascante.  Se abrió en 1951 y fue su primer bibliotecario Cristóbal Diaz Jarauta. Estuvo emplazada en los bajos del Ayuntamiento. Yo empecé a frecuentarla más tarde, en su segunda época. Era la bibliotecaria una mujer diligente. Se llamaba Cecilia Romeo Mayayo y estuvo hasta su jubilación al frente de los libros. En la biblioteca, bien surtida, se podía leer y asomarse a la pasión de Shakespeare o curiosear la sección de grafología que firmaba Matilde Ras en la revista Blanco y Negro. Vayan también estas palabras de agradecimiento por las atenciones recibidas. Tras Cecilia Romero, Charo Orrio, ya jubilada. Hoy la Biblioteca sigue activando el amor al libro y a los clubs de lectura y tiene nuevas y diligentes bibliotecarias que atienden a un nuevo público en la Casa de la Cultura de la Calle de San Pedro

El homenaje que ha rendido la Biblioteca Nacional a la bibliotecaria y filóloga María Moliner me ha hecho nuevamente volver la vista atrás para recordar a una compañera de Moliner, bibliotecaria vanguardista, con la que, por tener relación con Cascante, me sentía en deuda. Sigue siendo desconocida para nosotros María Pilar Lamarque Sánchez. He recogido la información porque espero llamar la atención sobre su persona, a ver si tenemos la suerte de que llegue a los oídos de su hija, también archivera, María Pilar Varela Lamarque y esclarece los posibles errores que pueda contener mi búsqueda de datos. Saga de conservadores del patrimonio, su nieto el arqueólogo Fernando Piñón Varela, ya fallecido; o  Pilar Piñón Varela, su nieta, Directora Ejecutiva del Instituto Nacional de España.  En un siglo marcado por la recuperación de las mujeres que nos abrieron el paso, bien merece un rescate. Los Lamarque tenían su casa en la plaza de Leandra Sánchez serrano, al inicio de calle de la Marquesa. Oriundos de Zaragoza debieron venir a Cascante cuando Rafael Lamarque fue destinado como médico, acompañado de sus numerosos hermanos. Conocí a Teresa, a María, madre de nuestro amigo Rafael Sesma, y creo recordar a Paco, pero no recuerdo a María Pilar.

María Pilar Lamarque nació en Zaragoza en 8 de marzo de 1903. Era hija de Gaspar Lamarque Laborda , oriundo de Cintruénigo y de Delfina Sánchez Fairén, quinto miembro de una familia numerosa Arturo, Antonio, Rafael, Teresa, Pilar, Francisco y María. La joven María Pilar optó por buscar su propia emancipación en lugar de vivir con su hermano médico en Cascante. Debió como mujer moderna buscar una mayor independencia económica de la que le ofrecía vivir a expensas de su familia y se matriculó de Filosofía y Letras en la Universidad de Zaragoza, residiendo en la casa de Juan Moneva Puyol, Catedrático de Derecho Canónico de la Universidad de Zaragoza y presidente del Estudio de Filología Aragonesa, de cuya hija Pilar era muy amiga. Ambas chicas se matricularon el mismo curso 1917-1918; fueron pioneras, la primera mujer matriculada en Letras en esa Universidad lo hizo en 1913. María Moliner lo hizo en el curso 1918-19 Hay que recordar que el permiso oficial del acceso de las mujeres a la Universidad fue en 1910, podemos decirse con justicia que María Pilar Lamarque fue una pionera entre las mujeres universitarias que cursan una carrera de una manera oficial.   

Antes de acabar la carrera en 1920, se incorporó al Estudio de Filología Aragonesa, EFA, un proyecto creado en 1915 por el profesor Moneva, a semejanza del Instituto de Estudios Catalanes, la Academia Gallega o la Sociedad de Estudios Vascos, que bajo el patrocinio de la Diputación de Aragón potenciaba  el estudio de lexicográfica aragonesa para la confección del Diccionario Aragonés.  En EFA compartieron la pasión filológica María Pilar Lamarque y María y Matilde Moliner.

 En febrero de 1922 se presentan Lamarque y también María Moliner a una oposición al Cuerpo de Facultativos de Archivos, Bibliotecarios y Arqueólogos, e ingresan en el cuerpo, como funcionarias oficiales de tercer grado. Moliner consigue plaza, al ser de los siete primeros en calificaciones; Lamarque aprueba sin plaza y hace prácticas en el Archivo Histórico Nacional. Desde 1922 -27 se queda en Madrid, becada en 1922-1923 y 1923-24, se aloja en la Residencia de Señoritas ,  así figura en su ficha dando como residencia habitual la ciudad de Cascante, Navarra. Figura también en la Residencia en 11927-29 su hermana Teresa Lamarque, nacida en 1900,  que estudió Filosofía y Letras y fue fue profesora en la sección preparatoria del Instituto Escuela. Pilar fue profesora  en la sección Preparatoria del Instituto Escuela . A través de esos contactos, Pilsr conoce da Eulogio Varela. Hervías, archivero en el Archivo Municipal de Madrid y `profesor de arte de la ILE

 En agosto de 1924 participó como profesora en las Colonias Escolares de Vacaciones, que organizaba la Corporación de Antiguos alumnos de la ILE. Las Colonias, organizadas a través del Museo Pedagógico Nacional, eran una iniciativa de Manuel Bartolomé Cossío destinadas a niños con familias sin recursos; tenían un carácter higiénico y educativo. Lamarque lo hace en la XLII y XLIII con compañeros como Fernando de las Ríos, Graco Marsá y Teresa Fajardo. En marzo de 1925 Pidió Lamarque la expedición de su título de Licenciada y al año siguiente tomó posesión de su plaza de archivera en la Coruña.  Fue destinada al archivo General de Galicia. Nuevamente fue funcionaria supernumeraria ilimitada y siguió viviendo y trabajando en Madrid. Formó parte de una prestigiosa clase intelectual.  

Eulogio Varela Hervías era archivero, trabajaba en el Archivo Municipal de Madrid; fue también profesor de Arte de la ILE,  hijo del pintor modernista y escritor, Herminio Varela Sartorios. Se casaron en la iglesia de la Asunción de Cascante, el 4-7-1926. El día del Carmen de 1927 nació en Cascante su primera hija, a la que le ponen de nombre María del Pilar. Las estancias veraniegas del matrimonio con Cascante debieron ser habituales, pues personas que los conocieron en esa época me explicaron que Eulogio Varela en sus vacaciones cascantinas se preocupó de trazar mapas de los posibles yacimientos romanos de la localidad, pagando a sus expensas a los informadores y ayudantes. Nos ha sido imposible localizar los documentos, lo cual es penoso ya que Varela Hervías fue versado y meticuloso, escritor de publicaciones de Arte y del patrimonio de Madrid, por otra parte , sabemos de la profesionalidad con que actuaban los relacionados con la ILE.

1927- 29 figura en las XLII y XL III colonias escolares escolares del Instituto Escuela con entre otros Profesores de la XLII (8-31 de julio): Fernando de los Ríos (los ocho primeros días; es sustituido por Gustavo Koeckert), Emma Escalera, Teresa Frías, Pilar Lamarque, Teresa Fajardo, Manuel Heredero, Francisco Barnés, Graco Marsá y Celestino Bustos.

Profesores de la XLIII (1-24 de agosto): Gustavo Koeckert, Juana Moreno, Juana Castilla, Camino Martí, Pilar Lamarque, Demetrio Torres, Desiderio Fajardo y Eduardo García del Real.

En 1928, María Pilar Lamarque ascendió a funcionaria de primera clase, y fue funcionaria supernumeraria ilimitada. Se quedó residiendo en Madrid.   Su vocación bibliófila y su amor a los libros se extiende a la infancia. En mayo de 1933 organizó con otras tres bibliotecarias, Juanita Capdeville, Enriqueta Martín, Juanita Quílez la Primera Exposición en el Círculo de Bellas Artes de Madrid de Bibliotecas infantiles. Las cuatro mujeres organizadoras formaban parte de la Asociación de Bibliotecarios y Amigos del Libro, institución creada en otoño de 1934;  desde 1932  formaban parte del Seminario de Biblioteconomía que tenía la sede en la Biblioteca de la Universidad.  Se consideró el primer paso para una orientación de las bibliotecas para niños y una campaña a favor del libro que buscaba la consolidación de la mejor literatura infantil. Su presencia pública iba en aumento.

 En el verano de 1933 fue una de las viajeras en el Crucero por el Mediterráneo que organizó la Facultad de Letras de la Universidad Central de Madrid a iniciativa de su decano García Morente. Formaban el pasaje 200 pasajeros entre los que se encontraban Gregorio Marañón, José Ortega y Gasset, Manuel Gómez Moreno o Juan Zaragüeta y estudiantes como Isabel García Lorca, Fernando Chueca Goitia, Guillermo Díaz Plaja, Emilio Garrigues Díaz Cañabate, Enrique Lafuente Ferrari o Gonzalo Menéndez Pidal. En el crucero, el director de la Biblioteca Universitaria, Javier Lasso de la Vega, María Pilar Lamarque de Varela que figura como archivera y la también bibliotecaria Juanita Quílez. .El proyecto  de Manuel García Monente que contó con el beneplácito  de Fernando de los Ríos en la nave “Ciudad de Cásdiz  recorrió las costas del Mediterráneo con tres generaciones  de profesores y estudiante

En 1934 se constituye legalmente la Sociedad para el Fomento de Bibliotecas, Archivos y Museos ABBE de la que Lamarque forma parte en nombre de la Biblioteca Nacional.

En 1935 asiste al II Congreso Internacional de Bibliotecas y Bibliografía, que tuvo lugar entre el 20 y 30 de mayo en Madrid y Barcelona . La Comisión organizadora fue  la Junta Directiva de la Asociación de bibliotecarios y bibliógrafos; el comité español, estuvo presidido por Teófilo Hernando, tuvo como secretario a Javier Lasso de la Vega con discurso inaugural de Ortega y Gasset. Se presentaron ponencias sobre las bibliotecas populares, entre las ponentes a Gabriela Mistral y María Moliner. fue vocal de la Junta directiva.

 En 1936, durante la guerra civil presta adhesión al bando nacional en septiembre de 1936 en Pontevedra y desarrolla sus actividades como facultativa de la Biblioteca Provincial en Pontevedra. Se encuentra durante la guerra en Zaragoza en el Archivo de la Audiencia y en la Universidad de Zaragoza.

 Sufre como funcionaria un proceso de depuración en 1938 sin consecuencias negativas y posteriormente un segundo, ambos expedientes custodiados en la Biblioteca Nacional. Recurre a la ayuda de Javier Lasso de la Vega, que ostentaba la jefatura del Cuerpo Facultativo de Archivos, Bibliotecas y Museos, que la respalda  frente a la postura reticente de Ángela Lapuerta, directora del Instituto Femenino Miguel Servet de Zaragoza donde se la destinó. 

No sufre baja en el escalafón y continúa su carrera como bibliotecaria en Zaragoza, Castilla, Andalucía y finalmente en 1965 vuelve destinada a la Biblioteca Nacional de Madrid.

1965 Figura su plaza en  la Biblioteca Nacional en el mismo BOE  figuran las plazas de  Enrique Lafuente Ferrari del Museo Nacional de Arte Moderno y  y José María Lacarra de Miguel director del Archivo Histórico de Zaragoza.

 Fallece en Madrid 15-11-1993 , funeral Iglesia de San Amalio, .calle Evaristo San Miguel



miércoles, 23 de diciembre de 2020

NAVIDAD 2020

 CAMPOS DE REFUGIO 2020

Lo sé, no hay villancicos. Embellece la música la tierra, pero su armonía no puede consolar a un niño que, en el barro de un campo de refugio, se abraza a otro niño porno morir de frío y agua. Ni consuela al pequeño que llama a su hermanita y la busca por los barracones y no la encuentra, y su nombre no es nombre,nadie tiene el nombre entre los desaparecidos en las redes de los traficantes. Los niños y las niñas están sucios, no se sabe si el color de las manchas en sus piernas es sangre o es mugre, pero con los pies descalzos, encharcados sonríen, mientras hurgan entre la miseria y los harapos las cámaras de la tele de occidente. 
 
No voy a maldecir estas fiestas que no tienen la culpa, ni a escribir poemas justicieros y tristes de derrota, pero tú el símbolo de la hermandad, Navidad, Niño Dios te vas y te vienes mientras los niños siguen por ahí, perdidos. No es solución un puñado de buenas voluntades, aunque palien el olvido y la pobreza, es la equidad: Que ningún bloque, que ningún personaje quiera ser, quiera tener un trozo más de tierra, si derrumba y echa los seres que la habitan. Niño Dios ¿Dónde estás? Nace. Si estás allá en el cielo, manda a los ángeles de la empatía que sobrevuelen a los que los ignoran y desdeñan, que insuflen sentimientos a los poderosos de la tierra para vuelvan los ojos a la misericordia y salven a la infancia y a los seres humanos del pozo de los campos de refugio.
 
Gloria a Dios en las alturas, sí pero ¿qué pasa que hemos olvidado la paz a los hombres de buena voluntad? No hay buena voluntad ni internacional, ni nacional ni familiar ni personal. Los que siembran el odio, la rivalidad y la zizaña quieren poder. Poder sobre los países, sobre los bloques, sobre las familias y sobre las personas.
 
 ¿Qué tiene de cristiano el que encizaña y no para hasta que destruye la paz en las familias y en las personas?¿álguien puede decírmelo? No hay Navidad válida sin la segunda premisa y los que han sembrado y siembran la tristeza el odio y la cizaña, aunque vayan de cristianos no lo son. Es vileza,, destruyen. Eso no lo dices tú, Niño, lo digo yo que soy humana y me incendio.
 
 Mi sentimiento por todos los que faltan por la pandemia y mi gratitud a los que lucharon por ellos y por todos; los que salvaron a muchos arriesgando su vida propia. Esta Navidad 2020, unos por las pérdidas de sus seres queridos y otros por el aislamento, nos enfrenta a un mundo hostil. ¿Nos salvaremos? Echanos, Niño, una lluvia de voluntad, pero de la buena