domingo, 19 de junio de 2022

FRANCIS BARTOLOZZI, PITTI ( I )

 


Pedro y Piti, Ayuntamiento de Pamplona, Pamplona, Castuera,1986, LOZANO BARTOLOZZI, P., Un matrimonio de artistas, Vida y obra de Pedro Lozano de Sotés y Francis Bartolozzi, LOZANO URIZ, P. L., Pamplona Gobierno de Navarra, 2007.

Las publicaciones han sido escritas por dos conocedores de la obra de ambos pintores, su hijo Pedro Lozano Bartolizzi, periodista y profesor emérito de la Facultad de Ciencias de Comunicación de la Universidad de Navarra y presidente de la Sociedad de Estudios Históricos   y ( SEHN) Su nieto Pedro Luis, hijo de Pedro, que es escritor, crítico de arte y gestor cultural y ha sido director General de Cultura del Gobierno de Navarra.

Los planteamientos de los textos al abordar ambas figuras familiares se complementan, atendiendo su hijo a su etapa de pintores en su faceta más navarra, aunque se inicie e informe de la infancia de ambos y de la etapa previa en Madrid. Lozano Úriz lo hace desde la visión familiar que es además la de un crítico especialista en pintura, por lo que sus planteamientos son académicos e introduce las figuras en el amplio contexto de la sociedad de la época y las figuras artísticas del 27. En la familia Lozano de Sotés - Bartolozzi la visión artística, tanto la pintura como la literatura, ha sido esencial y vivida, así sus descendientes han bebido directamente de las fuentes creativas de sus predecesores y también han crecido en ese modo a veces itinerante de sus padres, pintores profesionales en Madrid en los años previos de la República y en la República en cutos dramaturgos colaboraban en escenografía teatrales, figurines  y carteles, así con para las Misiones Pedagógicas. También lo hicieron con ilustraciones  y cuentos. Pedro Lozano Bartolozzi, Perico para los amigos, cuenta en su texto Pedro y Pitti los viajes de sus padres con toda la familia  con la casa a cuestas a ermitas y santuarios para pintar murales.  Se trasladaban con los bártulos, como hacían en aquellas ambulantes obras teatrales de la República donde el matrimonio colaboró, pero esta vez teniendo como únicos espectadores a las cabras y al cura.  Pedro Lozano Bartolozzi ha cultivado más la faceta escritor, aunque yo lo recuerdo con su hermano Rafa haciendo las escenografías en el Teatro Gayarre de aquel V encuentro de TEU Universitarios, promovido por el Ministerio de Educación y organizado por el Club de Teatro del Estudio General de Navarra bajo el patrocinio de la Diputación Foral, allá por 1963.

En la publicación Pedro y Pitti, editada por el Ayuntamiento de Pamplona, Pedro Lozano Bartolozzi informa de la creación pictórica de sus padres y de la faceta literaria de su made. Pitti durante su etapa en Madrid previa a la Guerra civil ilustró escribió cuentos infanties como Elena Fortún (Encarnación Aragoneses)  y en Navarra, después de la Guerra Civil, cómic y artículos en el periódico Arriba España que merecían volver a ser editados.  Marimar Lozano Bartolozzi, es catedrática de Historia del Arte y directora de la Real Academia de Extremadura, hace un juicio sobre la pintura. Rafael Lozano Bartolozzi, siguió el camino y estudió Bellas Artes, adoptó como artista el apellido materno, triunfó y su nombre en aquella época de la Gauche divina en que yo viví en Barcelona iba indisolublemente unido al de Arranz Bravo y eran muy cotizados y reconocidos. Se consagró como muralista, dibujante, grabador y pintor internacionalmente y murió en 2007 en Tarragona.

Ir unido indisolublemente a otro siempre es un problema a la hora de delimitar la obra. Porque el nombre de Francis Bartolozzi ha ido pegado al de su marido hasta la muerte de aquel, de ahí que ni los propios hijos puedan delimitar qué era de quién en las obras colectivas que realizaron fundamentalmente murales, escenografía, carteles y figurines.

 Escribiré exclusivamente sobre Francis Bartolozzi,Pitti,  no porque tenga nada contra Pedro Lozano de Sotés, sino porque en este blog suelo subir con preferencia obras de mujeres para que no se olviden, pues con frecuencia son las preteridas. Cuando un periodista pregunta a Francis por qué algunas obras suyas llevan la firma de su marido y contesta lo siguiente:


"Sí, lo hice durante muchos años, pero por machismo Estaba muy mal visto que una mujer tuviera una profesión como la pintura. A mi me cerraron muchas puertas por ser mujer y hasta la familia y los amigos veían normal que yo firmara los cuadros con el nombre de mi marido. Con el paso del tiempo he recuperado esos cuadros y los he vuelto a firmar. Antes la mujer no tenía libertad para opinar, trabajar y hablar. Tenía los ojos y la inteligencia cerrad0s. ahora, por suerte, eso ha cambiado"[1]

Doy fe de que sigue ocurriendo, aunque puede que no sea el marido, siempre es un macho ibérico. Me apoyo en las citadas publicaciones y aventuraré mi propia interpretación.

Marimar, hermana de Pedro y de Rafa, catedrática de Historia del Arte Arte, considera que en la pintura de su madre siempre hay mucho de creación “Ella es una personalidad intuitiva, que también busca, se informa, lee, mira revistas de arte, pues está abierta al exterior y a la modernidad”[2]

Con Francis Bartolocci y Lozano de Sotés entraron dos personajes de la vanguardia en Navarra, una vanguardia que se había desarrollado en Madrid y Barcelona e irradiado a las provincias, la vanguardia teatral, escenográfica editorial, poética, experimental  pero Navarra, entiendo, estaba todavía muy anclada en todas las tradiciones, las sociales y las pictóricas, a la que se añadía el freno cultural y económico que supuso la Guerra. El matrimonio inició una nueva forma de vivir de la pintura. Pedro volvió a sus orígenes ya que estaba en su terreno y Francis, dice su nieto, vivió un exilio interior. La originalidad de la creación fue menos convencional y más imaginativa en Francis. La creatividad de Francis le venía de familia.

Biografía

Francisca Bartolozzi Sánchez,  fue hija de Salvador Bartolozzi y Angustias Sánchez, nació en Madrid en 1908.. El matrimonio tuvo tres hijos Francisca, María Luisa y Rafael. El padre, de origen italiano, había estudiado pintura en París y  era a su vez [3]hijo de artista; fue ilustrador, escritor, escenógrafo, figurinista, cartelista, cuentista y comediógrafo, un personaje muy conocido en la Edad de Plata de cultura española, amigo y relacionado con la bohemia y con los intelectuales del ILE. Fue cofundador con Ramón Gómez de la Serna de la tertulia del Café Pombo y figura en la pintura de Gutiérrez Solana de la tertulia del Pombo con otros vanguardistas y creadores como el propio Ramón, Manuel Abril, Mauricio Bacarise, Gutierrez Solana, Tomás Borrás, Pedro Emilio Coll y José Bergamín. Trabajó de director artístico de la editorial Calleja y a él se deben las ilustraciones de libros del P Coloma, Salgari del propio Ramón Gómez de la Serna y colecciones de novelas entonces muy populares como el Cuento Semanal y otras colecciones de novela corta. Como escenógrafo triunfó y fueron suyas escenografías de Valle Inclán Rivas Cherif, Lorca o Unamuno. Fue el introductor en España del personaje de Pinocho, y sus aventuras le consiguieron un éxito mayor que el creador del personaje, el italiano Carlo Collodi. Inventó otros personajes infantiles igualmente conocidos como Pipo y Pipa, escribía en numerosas revistas, así el semanal Estampa y en el Lunes del Imparcial historietas que luego se editaron como cuentos. Fundó ´un teatro de Guiñol colaborando en teatro infantil con Magda Donato. Escenógrafo, entre y famosas escenografías hizo alguna para la Barraca de Federico García Lorca y Casona. Realizó numerosos carteles de fiestas, ferias y firmas comerciales, unas modernistas y otras cubistas o geométricas.

 Si me he demorado en hablar del padre es porque considero que Francisca Bartolozzi , Francis o Pitti, tuvo en su padre el ejemplo profesional, ya que siguió sus pasos, tuvo especial predilección por los motivos dirigidos a niños, escribió cuentos y cómic y participó en las mismas y, aún más numerosas aventuras gráficas y literarias, pues fue cuentista, escenógrafa, cartelista, pintora, figurinista, colaboró con artículos e historietas en prensa, y   se atrevió con el grabado y los murales,

Francisca, Pitti Bartolozzi, y su familia disfrutaron de una vida acomodada en Madrid, con veraneos en Gijón, y estuvo rodeada de arte y artistas desde su infancia; se crio en el ambiente liberal de su padre y fue habitual en la familia el cambio de casas siempre mejores, de la que recuerda la de Menéndez Pelayo 23, cerca del Retiro donde jugaba con amigos subiendo a los árboles en una infancia abierta y libre. Aunque había iniciado sus estudios en un colegio de monjas, pronto los hermanos cambiaron de colegio pasaron a ser alumnos del Instituto Escuela. El Instituto Escuela era obra de la Institución Libre de enseñanza, un colegio privado laico donde estudiaban los hijos de la burguesía liberal, entre ellos los de Ortega, D Ors, el Doctor Tapia, o los Barnés o D Julio Caro Baroja. Creo que esta educación debió imprimir a Francis un carácter de tolerancia, que luego ya en Pamplona se sería útil para adaptarse a una ciudad muy diferente del Madrid que había vivido. En la pluralidad de los nombres citados se trasparenta el respeto a las ideas ajenas. D´Ors sería falangista y cristiano, Ortega liberal y agnóstico y los Barnés socialistas y republicanos, Julio Caro Baroja un sabio de tolerancia máxima . Sin embargo, la forma liberal de entender la vida tuvo sus consecuencias y reveses, en 1917 Salvador Bartolozzi abandonó a su familia para convivir con Magda Donato, seudónimo de Carmen Eva Nelken, con la que había iniciado una relación.  Magda Donato, hermana de la socialista Margarita Nelken, era periodista, feminista, actriz y colaboraba con Salvador Bartolozzi en las actividades teatrales para niños.

Pitti debía tenía nueve años. Magada Donato diez y nueve. La relación familar del padre con la madre, Angustias Sánchez, se interrumpió, pero no la de la hija Pitti. Cuenta Pedro Luis que Magda Donato escribió una carta a Pitti pidiéndose que no cesara la relación con su padre y le echara la culpa a ella. Francis admiraba a su padre como profesional, y aunque diera la razón a su madre, entendía que el temperamento de su padre era más afín al de su nueva compañera de la que no se separaría nunca y con la que marcharía al exilio en 1939. Tampoco se interrumpirían las relaciónes padre hija, pues entiendo que Salvador Bartolozzi introdujo a su hija en los círculos en los que él se movía y aconsejaba a su hija en la importancia del dibujo. Francis, como su padre, era una excelente dibujante y guardó durante toda su vida su blog de apuntes.

Francis se matricula en Bellas Artes en 1925 y tuvo entre las mujeres compañeras como Maruja Mallo, Remedios Varo y Delhy Tejero, y entre los chicos a Rafael Alberti y a un navarro con el que va a iniciar relaciones. Pedro Lozano de Sotés.  En ninguna de las publicaciones sobre las locuras de las “sin sombrero” encuentro el nombre de Francis, posiblemente el noviazgo fuera serio, como parece debió ser el novio al que Francis considera “terco y constante”(p.25). La influencia vanguardista de su progenitor y de sus compañeras está presente en su obra. Tampoco sería descabellado pensar en ciertas similitudes en los motivos comunes de la “verbena” de Maruja Mallo, una explosión de alegría con el “Aquelarre del Carnaval de Lanz”de Francis y sus colores vivos y su amor a lo popular y al folkrore.

En 1931 llega la República. En 1933 se casaron. Pedro trabaja para el Ministerio de Comercio y Pitti como ilustradora en varias revistas y en escenografías de la mano de su padre, Salvador Bartolozzi.  En los figurines para las Misiones Pedagógicas ya aparecen al lado de Pitti, en segundo lugar, el de su marido Lozano de Sotés. El matrimonio vive de una forma acomodada, tienen una buena casa, compran coche, comen fuera , frecuentan las tertulias literarias, Pombo, la Ballena Alegre y La Granja y el  Círculo de Bellas Artes. Colaboran en los decorados y en los figurines de Misiones Pedagógicas que dirigía Nicolás Santullano y se relacionan con Alejandro Casona y Pedro Salinas, Francisco Barnés, Antonio Machado o Juan Uña, entre otros. De lo que se desprende que el matrimonio estaba ya situado y mantenían relaciones con los prestigiosos liberales de la ILE y de la República. Independientemente de cual fuese su ideología, la Guerra civil les coje en Madrid y ambos van a colaborar, bien por afinidad o bien por defensa propia,  en la política cultural republicana

 

 

 



[1] ElKer, A, Francis Bartolozzi”, Diario de Noticias, 16, 5, 1999

 

[2] LOZANO BARTOLOZI, P., Pedro y Pitti, Ayuntamiento de Pamplona , 1986, p.126

[3] El padre de Salvador trabajo en el taller de vaciado y reproducciones de la Academia de Bellas Artes de San Fernando

domingo, 12 de junio de 2022

CALISTO ORDUNA ABADÍA, BOTICARIO ILUSTRADO. BOTÁNICO Y EMPRENDEDOR

 

 Doctor en Farmacia, condecorado con la Cruz de Beneficencia, Medalla de Oro del Ayuntamiento de Cascante. Socio correspondiente del Real Colegio de Farmacia de Madrid, del Instituto Farmacéutico Aragonés y la Sociedad Española de Higiene. Merecedor de dos Medallas de Plata en la exposición de Navarra en 1880, dos medallas de plata en la Aragón y una mención honorífica en la Exposición Universal de París

 Nacido en Fitero el 14-X-1826[1], hijo del farmacéutico de Fitero D. Antonio Orduna, natural de Salvatierra de Aragón,  y Dña. Andresa Abadía, natural de Sesma. Era nieto por parte de padre de D. Antonio Orduna y Dña. Catalina Melero, naturales de Salvatierra de Aragón, y por pate de madre,  de Martín Abadía, natural de Lerín y de Vicenta Goico, natural de Sesma. Huérfano a los ocho años, conoce privaciones ya que no se aviene con el sucesor que, después de años de cambios e interinidad, se hizo cargo de la farmacia paterna al casarse con su única hermana. Escaso de medios económicos, se marchó de Fitero a Tudela para matricularse en el Instituto, cursando un primer curso de Filosofía. Buscó mejorar su posición y se trasladó a Zaragoza, donde perfeccionó la práctica farmacéutica en una farmacia, lo que le permitió terminar el bachillerato con sobresaliente. Cursó además Historia Natural y Química. Su primera vocación fue la médico, pero desde el año anterior no se podía estudiarla la carrera de Medicina en Zaragoza. Su amigo el farmacéutico zaragozano Ángel Bazán[2] le colocó en una farmacia en Barcelona y en su Universidad cursó la carrera de Farmacia iniciándola en 1844-45 y terminándola en 1849[3] Hombre humanista, debió también estar dotado para las letras. De su pluma amena y chispeante recojo los datos que da Calisto Orduna sobre sí mismo y que se recogen en “El Semanario Farmacéutico”[4] que retoma de  Semblanzas y perfiles”, 21 septiembre 1890, Año XVIIICuenta que escribió en el periódico El Restaurador Farmacéutico en contra de las tesis del profesor, Fons pero que éste no le guardó rencor y le dio un sobresaliente. Narra con humildad y gracejo que fue esta época estudiantil ya desde Zaragoza cuando ejerció casi de literato, fomentado por el cátedro Calvo Asensio[5], y que escribió en todos los periódicos políticos y literarios que se publicaban, un tiempo de "orgía intelectual" que le llevó a polemizar en prosa y en verso con literatos como Mané y Flaquer, pero cuenta que acabó quemando sus versos y solamente conservó, a petición reiterada de Calvo Asensio, un “Juicio Farmacéutico del año” escrito en octosílabos, con el que se despidió como vate. Aunque, dice con humor, que dio consejos poéticos al fosforero Lizarbe, que presentó sus fósforos y bujías en la exposición de 1857 sobre sus malas quintillas en las cajas de fósforos cascantinos. Estas consideraciones jocosas hablando de su propia vida mostraban a un hombre nada petulante que era capaz de reírse de sí mismo.

 La Universidad de Barcelona conserva su expediente académico, del que forma parte el Discurso pronunciado en noviembre de 1851 al acabar la carrera: "De la Farmacia". En 10 páginas manuscritas, Calisto Orduna reivindica la Ciencia Farmacéutica como una reunión de conocimientos de Química, Física y Ciencias Naturales, afirma que es la Farmacia una ciencia independiente de la Medicina y que, como tal, mantenía su órbita propia. Afirma creer  en la ilustración y el progreso, recomienda la modernización de los medios, la creación de escuelas donde se enseñe las Ciencias Naturales y acaba rindiendo reconocimiento a todos los ilustres farmacéuticos que le precedieron.[6] Acabada la carrera, vuelve a Navarra y hace prácticas en 1950 en la farmacia de Fitero, pero el 2 de septiembre de 1851 debió trasladarse a Cascante, ya que, a la muerte del farmacéutico de Cascante, Pedro Urbasos, regentó su farmacia, siendo en 1851 el único farmacéutico de la localidad. Figura en el censo municipal en el archivo municipal cascantino como soltero residente en la casa de la viuda de Urbasos. El 9 de julio de 1852 se casó con Margarita Urbasos Íñigo, hija del farmacéutico difunto, en la Iglesia de la Asunción de Cascante[7]. Constaba en el patrón domiciliado en la Plaza de la Constitución Nº2, actual Plaza de los Fueros, la misma casa hoy de su bisnieta la también farmacéutica María Pilar Lapuerta Ramos, contigua a la farmacia de Ana y Marta Algerich Lapuerta, hijas de María Pilar[8]. En 1854 la Junta de Beneficencia le ordenó que se proveyese de medicinas por caso que la ciudad fuera invadida por la epidemia de cólera, como así fue.  De su carácter filantrópico deja constancia el Ayuntamiento de Cascante al darle las gracias por haber renunciado a favor de las arcas municipales de los 157 reales de vellón que se le debían por haber suministrado a los pobres medicamentos durante la pandemia[9]. Calisto Orduña quiso con su vida y conducta dignificar la Farmacia y sus profesionales. En las declaraciones del citado artículo del “Semanario Farmacéutico” en que nos venimos apoyando, en la entrevista que firma en Siboni [10], afirma

He arrimado el hombro a mi clase, he procurado enardecerla; mi inteligencia y mi bolsillo siempre estuvieron a su servicio; pero amagos desengaños, cosechados en mi larga vía expiatoria, y hoy a nada ]aspiro sino a vivir en santa calma los pocos años que me restan de existencia, y a rogar, mientras aliente, porque alumbren los oscuros horizontes de la farmacia nacional”[11]

Botánico ilustrado, perteneció a Orduna la actual huerta de los Lapuerta, Los Tilos, llamado entonces “la Huerta del boticario", situada en la carretera y la actual calle que lleva su nombre en Cascante. En 1857 la cercó y la dedicó a cultivos medicinales y experimentos botánicos con todo tipo de flores, hojas y semillas que generosamente regalaba a los científicos que se las pidieron. De esa época se conserva un tilo que todavía queda en pie, aunque existieron dos ejemplares al menos hasta los años 70, así como también un frondoso laurel

El 16 abril de 1861, enviudado de Margarita Urbasos, se casó con Anastasia de Allo y Urbasos en la Iglesia de la Asunción de Cascante[12].  Amante de la familia y buen y leal amigo de sus amigos, ciudadano ejemplar, tenía como aficiones la música y la horticultura. Sus inquietudes intelectuales siempre abarcaron más que su profesión y Estaba suscrito a revistas y publicaciones científicas y otras publicaciones como Semanario Cristiano"; Diccionario Geográfico", "La Moda elegante-"- "La Ilustración Española y Americana", entre otras.  Científico, nunca abandonó los estudios, y siguió como boticario desde Cascante manteniendo una gran actividad intelectual con laboriosidad perseverante; y en 1866 se doctoró en Madrid con una tesis con un tema puntero, dado las infecciones y amputaciones y bajas causadas por las heridas de guerra. Su tesis fue publicada y se conserva en la Facultad de Medicina de la Universidad Central y en las bibliotecas de las principales universidades europeas, Oxford y Lisboa. Puede leerse íntegramente en internet[13]. Está dedicado al muy Ilustre Ayuntamiento de Cascante como prueba de Consideración y Respeto:

De la Desinfección y medios de lograrla. La Química satisface en ese punto de un modo completo las aspiraciones y necesidades higiénico médicas?" Discurso leído en la Universidad Central por D. Calisto Orduna Abadía, Caballero de la Orden civil de Beneficencia, e individuo de varias corporaciones científicas, en el solemne acto de recibir la investidura de Doctor Académico en la Facultad de Farmacia".

Sin embargo, la generosidad del boticario no parece que fuera correspondida por sus colegas boticarios, ya que en 1871 un aguaducho del río Queiles se llevó en sus aguas, semillas plantas y flores de la huerta y no parece, se queja Orduna, que sus compañeros de profesión le correspondiesen con la misma generosidad mandándole ejemplares de lo perdido, pues afirma que sólo Bazán y Chiarlone[14], le enviaron semillas. Poco rencoso, Orduna, recuperado, vuelve a ofrecer sus semillas a los colegas.[14]

Industrioso y hombre práctico, y utilizó sus conocimientos agrícolas para expandir el progreso y crear riqueza. Emprendió pequeñas industrias agrícolas de vinos, aceites, destilaciones de anises y licores, de frutos secos, jaleas, siropes, manzanilla, laurel y tila documentando sus experiencias en    nuevas publicaciones. En 1870 publica Cuatro palabras sobre agricultura y ligeras indicaciones acerca de pequeñas industrias agrícolas, memoria premiada en el concurso provincial de Zaragoza.  El texto, luego editado había sido publicado en la revista “La Ilustración Española y Americana, XXXVII, 23, 11,1866. 

Consiguió con sus productos de industria agrícola dos Medallas de Plata en la exposición de Navarra en 1880, dos Medallas de plata en la Aragón y una Mención Honorífica en la Exposición Universal de París. De 1880 es una nueva publicación en la que el industrioso boticario explica sus avances y la posible trasformación de la agricultura en pequeñas fábricas rentables, y oportunas : Ratos de ócio aplicados á la práctica de pequeñas industrias agrícolas dedicados á la Excma. Diputación de Navarra / por Calisto Orduna Abadía,  

 Si la palabra no estuviera alejada del contexto podríamos hablar de sus avances de agricultura e industria "ecológica"; estaba preocupado por activar industrias agrícolas en la zona para hacer rentable la agricultura. Entre sus industrias agrícolas, Jarabe de Chordón,vino generosos dulce y seco, aceite de oliva, manzanilla ( flor)  flor de malva, flor de malva, opio español, cantáridas y adormideras, Se recoge ésta información en el "Seminario Farmacéutico" nº 45[2] con comentarios  a propósito de la Exposición Farmacéutica Nacional.

Perteneció a una generación de hombres estudiosos y al mismo tiempo prácticos y avanzados, cívicos, filantrópicos y amantes de la naturaleza. Desde la humilde farmacia de un boticario del siglo XIX sus ideas de botánica y agricultura aplicada le hicieron ser pionero y constituyeron una avanzadilla del S. XXI. Porque en su rebotica manaban las ideas y los avances Calisto Orduna tenía el espíritu de un "amigo del País", ya que no solo quería el progreso sino hacerlo rentable y ponerlo al servicio de todos, de ahí el empeño en que la Diputación de Navarra le atendiera. Repartió por los ayuntamientos de los pueblos su estudio: "Memorias sobre la agricultura"

No estaría mal que en la "Semana de la Verdura" se le recordase

Ciudadano ejemplar, sus ocupaciones y actividades no le impidieron participar en la vida municipal, así en 1875, tras la proclamación de Alfonso XII, siendo en del Concejo, D. Manuel Bellido y Sánchez de Arquíñigo, fue teniente de alcalde del Ayuntamiento.

José Javier Uranga le rememora en “Homenaje a las verduras” en un artículo publicado en Diario de Navarra en la sección “El gallo de san Cernin , 5 de agosto de 1883. El artículo de Uranga, que reproduce parte del folleto de Orduna, publicado en 1880, nos cuenta que el buen boticario se proponía celebrar con prensa y amigos  un banquete, teniendo como comida, bebida, postre, café, copa y puro e incluso la vajilla , hechos exclusivamente con los productos de su huerta, banquete el que no iban a faltar el cordero, palomas y gallinas - criados con verduras y cereales de la huerta- ni tampoco los moluscos (imaginamos que caracoles) el trigo para el pan, el lino transformado en manteles y servilletas, cubiertos tallados con madera de tilo y vajilla hecha de calabazas debidamente impermeabilizadas. Elaboró los vinos, el aceite, el vinagre, el aguardiente anisado con anís de la huerta, el azúcar de la remolacha, el café de achicoria y hasta tabaco. Todo estaba a punto, pero la invitación no se llevó a efecto por la desmoralización que le produjo la muerte prematura en 1876 de su único hijo varón, Lorenzo,[17] estudiante en Zaragoza, a la edad de quince años.

En 1883 fue agraciado con el nombramiento de Farmacéutico de la Real Casa y tuvo el privilegio de poder poner usar las armas reales en el establecimiento. Era en 1889 el sexto mayor contribuyente cascantino por sus propiedades territoriales. Miembro destacado del Consejo Farmacéutico español, subscritor del Seminario Farmacéutico desde el primer momento, afirma, en el artículo citado del “Semanario Farmacéutico” citado, que su vida ha sido dedicada a enardecer la profesión farmacéutica arrimando el hombro; que su inteligencia y su bolsillo siempre estuvieron a ese servicio profesional de dignificar la profesión. Cuando hace esas declaraciones a Pardo Bartolini[18] en “Semblanzas y perfiles y que recoge Farmacia española en septiembre de 1890, el farmacéutico cascantino ya a nada aspira sino a vivir en calma, la muerte del único hijo varón en plena juventud había llenado al padre de desconsuelo. Los desengaños, dice “han ido deshojando la espléndida flor de mis ideales. 

Calisto Orduna Abadía murió en Cascante el 24, julio, 1890.Un acta municipal refleja su muerte [19] Está enterrado en el cementerio de Cascante. La revista "Semanario Farmaceutico " publica el un sentido obituario a su muerte en el nº 55 de la revista el 21 septiembre de 1890.Un nuevo Obituario fue publicado en la revista Seminario Farmaceútico 7, agosto, 1890,

La Farmacia de Calisto Orduna Abadía permanecería en la familia. Pasaría a su hija Maria Jesús Orduna y Allo que casó con el farmacéutico Joaquín Jacinto Mª Loste y Torres y casaría, ya viuda, con el también farmacéutico Juan Lapuerta Asín [20]. 

 

 


[1] FERMANDEZ MARCO, J. I. Cascante, Ciudad de la Rivera, T III, p 450

[2] Ángel Bazán Auded, (Almudévar 1826- Zaragoza 1891) Destacó como analista de productos alimentarios. Primer farmacéutico que instaló un laboratorio para hacer prácticas de bromatología

[3]“https://issuu.com/universitatbarcelona_ahistoric/docs/examen_calixto_orduna_abadia_1677ac70597117

[4] Semanario Farmacéutico”, n. 55 p.435 ss. Declaraciones de Calisto Orduna que recoge la revista. De Semblanzas y Perfiles, entrevista de Luis Siboni, A Orduaa . Tabani, originario de Murcia, era farmacéutico y periodista (1841-1926) Todas las declaraciones de Orduna, hablando de si mismo, destilan humor y chispa, son divertidas y nada pedantes y de buen estilo literario

Ibidem, p. 436

[5] Pedro Calvo Asensio (Mota del Marqués 1821- Madrid, 1863) Político, farmacéutico, periodista y dramaturgo español, fundador de la revista “El restaurador farmacéutico”     

[6]https://issuu.com/universitatbarcelona_ahistoric/docs/examen_calixto_orduna_abadia_1677ac70597117

[7] Archivo Diocesano de Navarra, Diócesis de Tudela, Parroquia de la Asunción de Cascante, libro de Matrimonios.

[8] FERNANDEZ MARCO, OP. Cit. p.219

[9] A.M. C: Acuerdos Data, 27, octubre, 1855

[10] Semanario Farmacéutico, nº.51, Luis Siboni “Semblanzas y perfiles”, 21 septiembre 1890, Año XVIII, Declaraciones de Orduna, p.635.                                                                                   

[11] “ibidem p 367

[12] Archivo Diocesano de Navarra, Diócesis de Tudela, Parroquia de la Asunción de Cascante, Libro de Matrimonios.

[13] https://www.amazon.es/Discurso-Leido-En-Universidad-Central/dp/1167326512

[14] Quintín Chiarlone (Madrid,1814- 18 74) Farmacéutico, vicepresidente del colegio de Farmacéuticos de Madrid, historiador de la Farmacia, enólogo, periodista y miembro de la Real Academia Nacional de Medicina.

[15] Seminario Farmacéutico, nº55, .

[16] Diario de Navarra, 5-5-1973

[17] El nombre de su hijo es información que debo a la cortesía de su sucesora Pilar Lapuerta Ramos.

[18] Manuel Pardo Bartolini, Farmaceútico liberal, director del Instituto Farmaceútico Agonés y catedrático de Ciencias Naturales de la Universidad Literaria.                                                                                                                                            

[19]  AMC, Data. Cascante, 9 agosto, 1890

[20] Archivo Diocesano de Navarra, Diócesis de Tudela, Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Cascante, 28 – octubre 1896

   




Bibliografía de Calisto Orduna


 

ORDUNA ABADÍA, C. Ratos de ócio aplicados á la práctica de pequeñas industrias agrícolas dedicados á la Excma. Diputación de Navarra / por Calisto Orduna Abadía.  Pamplona, 1880, Imprenta Provincial, (á cargo de V. Cantera)

 

ORDUNA ABADÍA, C. Cuatro palabras sobre agricultura y ligeras indicaciones acerca de pequeñas industrias agrícolas, memoria premiada en el concurso provincial de Zaragoza. Zaragoza 1870 Editorial Castro

 

ORDUNA ABADÍA, C. Tesis doctoral=De la desinfección y medios de lograrla. La química satisface en este punto de un modo completo las aspiraciones y necesidades higiénico- médicas. Madrid, Imprenta de la Regeneración, 1866; Sig 4D4866 ORD, Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Farmacia. Tesis 1853-1946.

 

 ORDUNA ABADÍA, C. Almanaque universal religioso, mitológico, republicano, zoológico, agrícola, de flora, farmacéutico e higiénico, Zaragoza 1857, Editorial José Bedera

 

 

 




 

domingo, 5 de junio de 2022

NICOLÁS DURÁN BARAZÁBAL

 


Podemos entender como patrimoniales no solamente lo bienes muebles o inmuebles, los libros o los objetos artísticos que las personas nos legaron, también lo son las personas que nos precedieron. Este blog sin pretensiones reseña nombres que merecen ser retenidos, escritoras con sus escritos, hombres y mujeres cercanos a quien los rescata, sea por motivo de género, afinidad, amistad, vecindad o por simple gusto de hacerlo. Entre los personajes subidos al blog figuran algunos de la ciudad de Cascante, Navarra, mi lugar de origen.  En las lecturas o trabajos a veces encontramos nombres o hechos que interesa que se recuerden, aunque sea en este humilde soporte personal que es un blog.

Entre los hijos ilustres de Cascante reseño hoy un nuevo miembro de la saga Barazábal, Nilcolás Durán y Barazábal. Manejando archivos encontré su casa, situada en la calle de la Fuente, hoy Vicente y Tutor, al lado derecho de la casa de los Arnedo y Escribá de Romaní, después la de Pilar Martín Arnedo y la de Mercedes Dale Martín sucesora de ésta. Pudo ser la casa de Vicente y Turor posteriormente donde hoy está el Mesón Ibarra. La casa me confirma que debió Nicolás Durán, una vez retirado del ejército, vivir en Cascante donde pudo ser enterrado, pues consta en el archivo municipal de Cascante que en 1844 su viuda mandó construir un nicho en el cementerio de Nuestra Señora del Romero, pagando 100 reales de plata por la propiedad[1]. Imagino que debió ser su sepulcro.

El primer Durán que vino a Cascante era castellano de Alba de Tormes. Se trataba de Andrés Durán y Gómez de Aráuz que casó con la cascantina Águeda de Barazábal Fernández en 1749. El apellido Barazábal,[2] oriundo de Maya, aparece por primera vez en Cascante en 1714 cuando Juan de Barazábal se casó con la cascantina María Fernández Guillerme.  Hijos de matrimonio Barazábal Fernández fueron Magdalena, Bernarda, Benita, Joaquín, Juan Antonio, Joaquina, María Eugenia, Águeda y Juan Ángel.  Los Barazábal Fernández pidieron ejecutoria de Hidalguía en 1750[3] y les fue conseguida, siendo su escudo de armas en el primer cuartel ajedrez escaqueado y en segundo cuartel una campana. Los Barazábal de Cascante prestaron servicios con las armas y las letras a la monarquía borbónica  y dieron lustre a la ciudad donde nacieron,  fueron de las familias más aristocráticas e ilustradas de Cascante al servicio de la Corona española desde el Antiguo Régimen. Su política matrimonial muy conveniente hizo que su estirpe se fusionara en otras estirpes igualmente aristocráticas e ilustradas, como los Jiménez de Leorín, Ederra, Gil y Rada, Alonso, Durán o San Cristóbal.

El apellido Barazábal en primer término desapareció de la ciudad a la muerte sin descendencia de D. Joaquín Ignacio y de D. Vicente de Barazábal y González de Castejón, hijos de Joaquín de Barazábal Fernández y María Josefa González de Castejón y Frías Salazar.  Una hija de ese matrimonio, Francisca de Paula Barazábal y González de Castejón, continuará la saga, aunque el apellido Barazábal figure ya en segundo término, pasando a figurar como primero el apellido el de su esposo: San Cristóbal. D Francisco Antonio San Cristobal y Salas, procedente de Laredo, se casó en segundas nupcias en 1745 con María Antonia González del Campo y Holguín de Figueroa, oriunda de Cascante. Descendiente por línea materna de los González del Campo, D Miguel de San Cristóbal contrajo matrimonio en Cascante en 1761 con Francisca Ximénez Bigas y en segundo matrimonio con 1793 con Francisca de Paula Barazábal González de Castejón. El apellido San Cristóbal, descendientes de los Barazábal, está enraizado y ha tenido abiertas su casas en Cascante.[4] Hoy, fallecida la última, María Cristina de San Cristobal y Sáez de Heredia,  residente en la ciudad durante toda su vida, quedan exclusivamente   dos casas que los recuerdan, la Casa del Barón, en la calle Mayor Baja, mansión originaria que ostenta el escudo Barazábal y que fue propiedad de D Miguel de San Cristóbal García de la Huerta, barón de San Vicente Ferrer, hoy propiedad de los sucesores de Miguel Burgos Arnedo; y la casa que fue del hermano de aquel, Rafael de San Cristóbal  y García de la Huerta y de su esposa Casilda Sáez de Heredia, en la calle del Hombo, propiedad de María Dolores de San Cristóbal Claver.

Nada queda en pie de la casa originaria de los Durán Barazábal, conocida como casa de Fajardo, por José y María Luisa Fajardo, sus últimos dueños, situada en la calle Tras la Iglesia nº 10. Fue la casa madre de Andrés Durán y Gómez de Aráuz y Águeda de Barazábal Fernández, casados en Cascante en 1749 .[5]Andrés Durán y Gómez de Arauz, fue alto cargo de la administración borbónica, Oidor de la Coruña y académico de la Real Academia de Historia. había nacido en Alba y obtenido la naturaleza navarra en 1765[6].  Fueron sus descendientes Alfonso, Andrés, José Joaquín, María Josefa, Gregorio, Francisca de Paula Tadea y Nicolás.  

El general José Joaquín Durán Barazábal[7] y el magistrado Alfonso Durán Barazábal [8]ocuparon una entrada en este blog. [9] Encontramos algún dato de otro hermano, Nicolás y, aunque no son muchos, lo apuntamos.

Nicolás Durán Barazábal hizo carrera militar y, también como José Joaquín y como Alfonso, combatió a durante la invasión francesa al lado de las tropas patriotas. Sabemos que fue patriota por le defensa que hizo el General Durán de sus dos hermanos Alfonso y Nicolás Durán Barazábal[10] ante la falsa acusación de que pudieron ser afrancesados.

En 1813 era coronel[11]. Sabemos que en agosto de 1818 era coronel y capitán del Quinto Batallón de las Reales Guardias Valonas, según consta en la partida de nacimiento de su hijo, D.José Esteban Durán Martínez Barazábal Enrile. Nicolás Durán había casado en Cádiz con María Gertrudis Martínez García Enrile, perteneciente a una ilustre familia. [12]

Los Durán practicaban una política de alianzas propia de su clase social. La esposa de Nicolás Durán era hija de Jerónimo Martínez García, natural de Medina Sidonia y de Juana Enrile Tomati. Juana, la madre, era hija  de un comerciante genovés domiciliado en Cádiz, José María Enrile, casado en segundas nupcias con María Bárbara Tomati (1745) Era José María Enrile el abuelo de Gertrudis, propietario junto con su hermano de padre, Juan Bautista, hijo del primer matrimonio de su padre con Francisca Gertrudis Guerci, de la Compañía de Negocios hermanos Enrile. Un hijo de Juan Bautista, Jerónimo Enrile Guersi, tío por tanto de María Gertrudis, fue director del Asiento General de Negros en La Habana y primer marqués de Casa Enrile, título otorgado por Carlos III en 1778 Una hermana de Gertrudis, María Josefa Martínez Enrile de Tamarit fue académica de Bellas Artes de San Carlos de Valencia en 1804. Los datos parentales con que consta en la Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, parecen confirmar que era hermana de María Gertrudis, esposa de Nicolás Durán[13]. No faltaron en la familia de Nicolás Durán Barazábal espíritu artístico y relaciones académicas. Miembros de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1816 y de San Luis de Zaragoza fueron su hermano, José Joaquín Durán Barazábal y su sobrina Francisca de Paula Durán Casalbón[14].

Nicolás Durán, agregado al Estado Mayor de Madrid, enviaba al Real Seminario de Nobles de Madrid con motivo de la solicitud de ingreso como alumno de su hijo, José Esteban Durán Martínez Barzábal y Enrile, su partida de bautismo. En ella consta que el l4 de agosto de 1818 era bautizado en Madrid el hijo legítimo del coronel y capitán del Quinto Batallón de Reales Guardias Walonas, D. Nicolás Durán y Barazábal, natural de Cascante, Navarra, y de Dña. María Gertrudis Martínez García y Enrile, natural de Cádiz. Figuraban sus abuelos D.Jerónimo Martínez García y Dña.Juana Enile-[15]

El documento confirma que Nicolás Durán era agregado del Estado Mayor del Ejército, y que había nacido en Cascante. Confirma igualmente el nombre de la esposa y de los padres de la esposa y la nobleza por ambas pares de los apellidos. Desconocemos si tuvo más descendencia.

Si el nicho que costeó María Martínez Enrile, viuda de Nicolás Durán,  al Ayuntamiento de Cascante  fuera para enterramiento de su esposo, Nicolás Durán Barazábal debe de estar enterrado en el cementerio del Nuestra Señora del Romero junto con el de su pariente Francisco Ximénez de Leorín y Amar y el de D Francisco Javier Ximénez Guenduláin  que compraron nicho en ese año de 1844.

 

 

 

 



[1] A.M.C Data:30 marzo, 1844. Inventario del Ayuntamiento cesante, n.º 48.

[2]  FERNANDEZ MARCO, J.I, Cascante Ciudad de la Ribera, t III, p.23

[3] HUARTE Y RÚJULA, J.M DE y RÚJULA, J DE, Noviliario del Reino de Navarra, T. I, p.131, nº85

[4] El iniciador del linaje San Cristóbal debió ser Francisco Antonio de San Cristóbal y Salas, que en 1745 contrajo matrimonio con María Antonia González del Campo y Holguín de Figueroa, oriunda de Cascante. Un descendiente de D. Miguel, viudo, contrajo matrimonio con Francisca de Paula Barazábal y González de Castejón en 1793.FERNANDEZ MARCO, J I Cascante, ciudad de la Ribera, T 3, p.25

[5] Archivo Diocesano de Navarra, Diócesis de Tudela, Parroquia de la Asunción de Cascante. Libro de matrimonio. Data, 22, 12, 1749, ratificada en Tarazona en enero de 1750.

[6] AINICIBURU, C, “Ser navarro, Naturalizaciones”, en Semanario Antzinko, n.º 4/12/2007, p. 23.  (www.antzinako.org)

[7] Charo Fuentes, Visiones Literarias: Un guerrillero aristócrata http://fueronuntiempo.blogspot.com/2018/08/un-guerrillero-aristocrata.html

[8] Charo Fuentes, Visiones Literarias ALFONSO DURÁN BARAZÁBAl, MAGISTRADO DEL CONSEJO REAL DE CASTILLA https://draft.blogger.com/blog/post/edit/6927029674301542686/3192130797636833384

[9] Andrés Durán Gómez de Arauz era alto funcionario de la administración borbónica, obtuvo la naturaleza na Casó con Águeda Barazábal el 22-12-1749, ratificada en Tarazona en enero 1750..

[10] En “El Patriota” de Logroño, carta fechada el 15 noviembre de 1813 Durán pedía aclarase el   periódico que los Durán Barazábal, sus hermanos Alfonso y Nicolás nada que tenían que ver con Francisco Durán afrancesado del mismo apellido. Alfonso Durán debió morir en acto de servicio, Nicolás seguía en activo en esas fechas, según afirma José Joaquín

.[11] Grado que tenía en las declaraciones en la documentación al Seminario de nobles 1818

[12] PEREZ MARTIN, A , Ilustres e ilustradas Mujeres Pintoras en la academia de Bellas artes de Valencia. Trabajo Fin de Máster dirigido por el Dr. Felipe Jerez Moliner Máster Interuniversitario en Historia del Arte y Cultura Visual. Curso 2012-2013 Departament d’Història del Art. Universitat de València P. 66, 69

 [13 Ibidem]  

[14]  Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Junta particular del viernes 9 agosto de 1816 con asistencia de S.A. R el Sr Infante D Carlos María Isidro. Fuente, Actas Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

[15] PEREZ MARTÍN, A. Op. cit. p..69