sábado, 19 de agosto de 2017

El Cuento Marroquí Moderno y las mujeres cuentistas



El Cuento Marroquí Moderno, selección, estudio crítico y traducción de dieciséis narradores marroquíes contemporáneos, editado por El Laboratorio de Investigación: Marruecos y el Mundo Ibérico e Iberoamericano, ha visto la luz en Casablanca en 2017 bajo la atención de Juan Marsá Fuentes, doctor en Lengua Árabe y miembro de del Grupo de Investigación Estudios Árabes Contemporáneos de la Universidad de Granada que compagina la docencia con la investigación y traducción literaria; Hassan Boutakka, Profesor de de Linguística y Traducción de la Universidad Hassan II de Casablanca y Said Benabdelouahed, Profesor de Lengua y Literatura Hispánicas, en la misma universidad. La obra es edición bilingüe. Aborda la actualidad del cuento en Marruecos e incluye obra de 16 narradores marroquíes de distintas generaciones, desde los narradores de la década de los treinta hasta la de los 70; son seis escritoras y ocho escritores:

Driss Lkhouri; Ahmed Bouzfour; Latifa Baqa; Malika Moustadraf; Anis Rafi; Latifa Labsir; Fatima Bouziane; Mohammed Souf; Zahra Ramiy, Mohamed Lakhdar Raisuni; Moustafa Hasnawi; Ali Afilal; Bouchra Qanit; Yassine.

Los textos van precedidos de un estudio sobre la génesis y evolución del cuento marroquí de expresión árabe y afirma que el cuento en la historia de la literatura marroquí es tardía, si se la compara con la aparición del género en las occidentales y también algunas del Oriente árabe como Egipto o Líbano. Los autores argumentan que el cuento marroquí moderno de expresión árabe descrito con afán literario tal y como lo conocemos hoy, se introdujo con poco impacto editorial en los años 40. En los sesenta - siendo ya Marruecos independiente desde 1956 - se utilizaría como arma de “concienciación nacional” y “fervor post-colonial”, aunque los cuentistas conozcan y adopten técnicas narrativas occidentales con influencia de Poe, Gogol , Chejovl o Guy de Maupassant. En esta etapa, con una industria editorial todavía incipiente, los narradores se dan a conocer en los periódicos, los suplementos culturales y las tertulias en cafés. Esa primera etapa va a verse enriquecida y desarrollada a partir de los años 70 del pasado siglo con la aparición de subvenciones públicas, clubes literarios y la creación en las universidades de grupos de investigación sobre narrativa. Importante en ese desarrollo es la consecuencia de la incorporación de la mujer a la vida intelectual y a la creación. Sabida es la curiosidad con que la mujer occidental lee a la mujer de otras tradiciones como contraste. Permitidme que sea de ellas a quien hoy dedique este blog.

Seis son los cuentos publicados por mujeres. Escriben, dicen los autores, cuentos, relatos, novelas en forma de libro o en revistas literarias y prensa diaria. Son mujeres cultas, alguna de ellas profesora universitaria. En cuanto a su edad, hay una nacida en la década de los cuarenta, cuatro en la de los sesenta y una de los setenta. En las fotografías tres de ellas aparecen veladas y tres desveladas.

Latifa Baka (1964) en su cuento Ice Cream” , la protagonista reflexiona sobre el distinto trato dado por su padre a ella y sus hermanos, un padre decrépito que va a morir al que trata con piedad, y no obstante con crítica pues le responsabiliza de su fracaso. “Yo aprobaba cada año...pero aquello nunca te importó, por eso me he convertido en una feminista rencorosa...!Fue por tu culpa, padre”(pg31) Su maternidad es igualmente desmitificada: … Miro a mi niño a quien quiero mucho sin necesidad de argumentarlo. Lo quiero igual que como y cago...algo que supera el entendimiento (pg 31)
Malika Moustadraf, nacida en 1962, fallecida en 2006, introduce en el texto “Un día en la vida de un hombre casado” la ironía. Es un monólogo interior puesto en la boca de un marido misógino y maltratador aunque sea en el final del cuento donde el sentido se alcanza, ya que monólogo se rompe para introducir la contestación femenina y la intextualidad de Sherezade Nota : No pruebes esta receta con todas las mujeres... Y calla las palabras no otorgadas”( pg 40)
Latifa Labsir (1965) trata la mirada de unas niñas que contemplan a su vecina prostituta “Mennana”, siempre rodeada de hombres guapos, que viste trajes y se rodea de objetos de vivos colores, en contraste con la falta de vitalidad y la pesadumbre materna. “Toda la alegría que inundaba nuestra pequeña infancia la robábamos mi hermana y yo de la alegría de Mennana (pg 51)
Fátima Bouziane (1973) a través de los ojos de una niña nos cuenta su boda:” ¿!Esta es mi noche!?” entre el miedo y el coro de mujeres que la arropan : ”No temas. Todo saldrá bien. No es tan complicado como te imaginas. Es sólo una noche y en todo caso pasará (pg 58)
Zahra Ziraoui (1940) trata en “La Apuesta” la pérdida de los ideales políticos de un compañero de clase”:Él recordaba que ella era una mujer que había leído a Spencer, a Sartre, John Locke, y a.. que había entrado en cárceles y dirigido manifestaciones(pg 67)

Zahra Ramiy “En alas del espejismoescribe un relato sobre el conformismo del hombre que prefiere la rutina a alcanzar el amor liviano. Hay un rechazo de la mujer liberada para aceptar la cotidianidad de un amor acostumbrado: Parecía una mariposa libando de aquí para allá. Libaba el néctar de una y otra rosa (pg 84) no parece que exista la ironía en el texto, lo que hace que parezca, pienso, que el protagonista prefiera la realidad al espejismo del amor

Bouchara Quanit reinterpreta el cuento de “Cenicienta” : Mas bien espero a que me abrace la noche, a que me quite las arrugas que afean mi vida.. mas bien (...) De inmediato sintió las bofetadas estallar haciendo añicos los guijarros del sueño arraigado en su memoria (Pg103)

Dos cuentos tienen de protagonista al hombre; cuatro de ellos la protagonista es mujer. Unas adscritas al realismo de la cotidianidad, otras al simbolismo. En cuanto a sus técnicas narrativas, algunas utilizan la técnica del monólogo interior, sea sueño o recuerdo o reflexión, otras son de narrador omnisciente. Introducen algunas la intertextualidad de su tradición, así mencionan a Sherezade o Aladino. Hay experimentación y simbolismo y quizá me pierdo, por desconocimiento, otras citas. Si digo que sus temáticas diversas me sugieren- excepto en un caso- la necesidad de mayor espacio vital en las protagonistas quizá haya en mi visión una deformación fácil de occidental. Yo leo una protesta ante una posición secundaria ante el hombre y su visión de la mujer, sea el padre o el marido; leo también en dos casos la dureza de las madres, y leo una opresión de causas no demasiado claras. Pero quizá yo necesite gafas y lentes por exceso de luz como los murciélagos del cuento de la nueva ”Cenicienta”

No hay comentarios:

Publicar un comentario