miércoles, 30 de agosto de 2017

Al filo del Otoño de Socorro Latasa Miranda


Al Filo del Otoño, poemario de Socorro Latasa Miranda aparecido este verano de 2017, ha sido editado por Círculo Rojo. Latasa es una escritora de largo aliento, el poemario hace el nº 10 de sus publicaciones. Los orígenes literarios de la escritora remiten a Aoiz; formó parte como miembro de jurado del Grupo Literario Bilaketa que dirigía Salvador Gutiérrez. La Asociación Bilaketa dinamizó los concursos y la poesía en Navarra con sus convocatorias nacionales e internacionales, a las que acudieron poetas insignes como José Hierro, Ángel García López o Antonio Hernández; Socorro Latasa colabora esporádicamente en la revista de poesía del Ateneo Navarro, “Grupo Ángel Urrutia” y tiene presencia pública tanto en Pamplona como en Aoiz, donde reside, hace presentación de sus publicaciones y dirige un club de lectura.

El trabajo literario de Socorro Latasa ha discurrido en los campos de la creación y el de la divulgación y crítica del escritor Damián Iribarren, capuchino nacido en Aoiz en 1927 y muerto en Pamplona en el año 2000. Iribarren formó parte de un grupo de poetas religiosos que inauguraron en Navarra la poesía social a través de la revista Vértice, editada por los padres Capuchinos de Pamplona (1952-1960) Los trabajos dedicados al agoizko merecieron que el proyecto presentado fuera subvencionado por la Fundación Itoiz Canal de Navarra y vieran la luz editados por la editorial Sahats de Pamplona. Agrupaba las publicaciones en: Desde la luz y el tiempo, 2005, Risa y ternura de unos papeles, 2006 y Aproximación a la obra literaria de Damián Iribarren, 2007.

Escritora singular, a la que es difícil englobar en un tipo de determinado poesía, en ella el vuelo siempre es tan solitario, como sus preocupaciones líricas. Tuvo presencia en los encuentros autonómicos organizadas por IPES con mujeres escritoras, pero no fue hasta 1989 cuando recogió sus poemas en forma de poemario: Desde entonces hasta hoy ha publicado: Arpegios de sombra herída (1989) Edad sin tiempo, editorial Medialuna, Pamplona, 1991. Hasta el último horizonte, editorial Sahats, Pamplona, 2008; Notas sobre papel pautado, cuaderno de música con 21 composiciones en 2011; Monosílabos al son , al son de monosílabos; en Reysa Ediciones, Madrid,2012 ; Edad de niebla y otros poemas, Reysa, Ediciones, Madrid, 2014. A ellas se añade Al Filo del Otoño que hoy reseñamos.

El poemario actual aporta a la obra de Latasa la novedad de la sujeción a la estrofa, ya que todos los libros de poesía anteriores estaban escritos en poesía libre. La forma estrófica utilizada –el haiku- hace que el pensamiento poético, aun con intención de ser leve, se concentre, dado que la escritora debe de someterse a una métrica obligadamente de arte menor, cinco, siete, y cinco sílabas, lo que aporta claridad al concepto. Poesía conceptual que hemos ido encontrando en los poemarios de Latasa en otras publicaciones: pensamiento, filosofía, ontología, matemáticas, música, naturaleza. Y sin embargo juego y hermetismo.
En este poemario de hoy abunda en constancias e interrogaciones – estamos en un camino filosófico de indagación del ser, interrogación que será el signo final (pg 103) con que el libro se cierra

Está estructurado en tres partes “Luz de Septiembre” “Evocaciones” y “Al filo del otoño. Cada una de las secciones consta de 14 poemas; cada poema consta de cuatro haikus. Son 168 haikus distribuidos en 42 composiciones donde caben fenómenos relacionados con la naturaleza, como es tradición en los haikus japoneses, a los que Latasa añade recreaciones culturales, preguntas esenciales sobre el discurrir del tiempo o el ser, críticas sociales, o evocaciones cromáticas y musicales. Sé que la numeración no es baladí y significa; ¿Qué significa?- nuevamente nos encontramos con la significación numérica que a la que escribe le es difícil descifrar pero que es uso frecuente en la concepción lírica de la autora que ya en otros poemarios utilizó, signos gráficos matemáticos ; en este caso también es geométrico, ya que el libro incluye 42 triángulos en la página del margen izquierdo del libro que contiene a su vez el poema con el que luego va a iniciarse el haiku correspondiente. Triángulo que remite, quizá, al filósofo Eugenio Trías, me sugiere la autora, y su teoría de los vértices, vértice filosófico que se incluye en esa indagación fundamentalmente filosófica aunque poética donde “cabe la formulación de un conjunto de cuestiones y categorías capaces de permitirnos interrogar y establecer hipótesis de interpretación de los diversos planos de la experiencia”. Intuyo que la elección de la estrofa ha sido también condicionada porque es estrofa de tres versos. Filosofía y matemática, interrogaciones y aseveraciones también presentes en el 27 de Jorge Guillén.

Antes de aventurarme en mi crítica, diré que a veces, cuando el poeta transcurre por caminos desconocidos para el lector, éste necesita ciertas pistas para la interpretación cabal del texto ya que, una vez publicado no habrá notas puntuales ni notas al pie de página que sirvan Así el texto se convierte en enigma que debe el lector hacer suyo, por lo que sería conveniente al menos ciertos datos del propósito que se buscaba, si no se quiere que lo propuesto no sea lo que el lector entiende . Mi interpretación, en este caso, es un salto en el vacío, y, si recurro a dejarme acompañar por la filosofía de Trias, es porque intento entender el por qué de la figura enigmática del triángulo que abre todas las páginas pares. Entiendo que esta voz que hoy traigo está en línea con el filósofo de ”proponer Ideas filosóficas que puedan ser asumidas en su posible verdad a través de medios expresivos, lingüísticos o de escritura, que deban evaluarse desde criterios artísticos”.

 “Luz de Septiembre” , primer apartado, esta relacionado con la luz y a ella remiten las citas del poeta navarro Jesús Górriz con que se inicia, los ojos, la voz, la visión de la cita de Platón y su mito de las cavernas (pg 37) Ver la luz en una captación ontológica con el recurso de los versos y las palabras Utiliza el recurso del campo semántico derivado de la naturaleza, los colores, la música con acusadas sinestesias -verde libertad, pentasílabos de sol, en si bemol el aire, azul olvido- y ve igualmente la condición humana de la muerte y el desamparo desde abajo hacia el más arriba“Calladamente/  desde la casa del ser/  luz y palabras (pg 33) 

”Evocaciones”,  segundo apartado que se abre con citas de Valente y Octavio Paz, poetas trascendentes y que bordean la mística, en este apartado trama la urdimbre de las tradiciones culturales en la que las escritora se inscribe y se fija, son hilos de luz, redes desde la propia ciudad, sus calles y canciones, sus accidentes físicos y arquitectónicos, sus personajes literarios, las tradiciones literarias españolas (Cervantes, Lope, Cernuda) las musicales (Wagner, Violeta Parra) Campo semántico de la cultura, intertextualidad y recreación culturalista. "Nombro las nubes/  Digo perfil del aire/  Invocaciones( pg 65)


 “Al filo del otoño., apartado que da nombre al libro, se inaugura con una cita de Clara Janés, que introduce la visión cósmica, la totalidad  a la que la cosa más pequeña remite, esa fusión con el todo que conforma el ser que, en este apartado, como en los haikus japoneses vuelve a la naturaleza, no solamente por el título tomado de las estaciones, también por el símbolo del otoño como el atardecer humano, al filo de la certeza y la incertidumbre . Nuevamente hallaremos sinestesias, campo semántico de la abstracción , cromatismo Y siempre presente la metaliteratura como preocupación  y constancia del canto, de la libertad y del lenguaje. Teoría del límite. Filosofía, Arte, naturaleza, El sentido total del poemario que a través de la naturaleza, de la literatura, de la música, del color, de la constancia crítica se interroga. Pero la llave sigue siendo el lenguaje (pg 103) /Ave palabra/ corazón del poema/ hondo palpitar. Epifonemas/alrededor del canto / y de la llama,Alfas , omegas/Amor, abecedarios/ principuio y fin¿...?




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