viernes, 16 de enero de 2026

ANA SANTOS , SEMBRAD PALABRAS ( II) Premio Espasa de Ensayo

 


No es mi propósito resumir el texto de Ana Santos, más bien, por el contrario, invitar a su lectura y divulgación. La estructura el texto no es por siglos, pero mis comentarios para mayor claridad mía se ajustan a la época concreta. Desde mi punto de vista, al enfocar el siglo XIX, necesitaría el texto unos mínimos datos para fijar las fechas que lo expliquen, pues es un siglo convulso y, entiendo, necesitaría unas datos para su mejor comprensión.

El siglo XIX representa el auge de la burguesía, el poder económico se extiende y con él el acceso de jóvenes burguesas a la educación, todavía más lujosa que práctica como en el siglo precedente. La autora basa la aparición evolutiva de las “sembradoras de palabras” en tres pilares, la educación, la lectura y la escritura. añado mis conclusiones, como pide la autora

 El triunfo español en la guerra de la Independencia, entiendo, frenó la propuesta de avances educativos de José I Bonaparte, ya que en Francia si existían liceos donde estudiaban con educación igualitaria las mujeres. En la zona española, la Constitución de Cádiz de 1812, preocupada por la educación pública, olvidó referirse a la educación de la mujer, era un tema pendiente que las mujeres del siglo XIX reclaman. Sus reivindicaciones pueden seguirse a través de las revistas en las que escriben. Pasarán todavía años. Hasta 1857 con la Ley Moyano no se consiguió una enseñanza básica igualitaria y hasta el siglo XX (1910) no se reconoce a la mujer el acceso a la universidad.

Aunque proliferan los colegios religiosos para la educación de las niñas de poder económico, no lo fue de las clases menos pudientes. Santos afirma que el problema educativo seguía manteniendo distintas materias para ambos sexos, supeditado al papel social que se les asigna. Las mujeres escritoras  intentaron superar esa dificultad de aprendizaje con su propio esfuerzo, leyendo en las bibliotecas de sus familias, estando al día con las novedades literarias de autores consagrados de las que daban cuenta los periódicos y revistas de la época, asistiendo a teatro y a tertulias y recitales y participando con escritores en revistas literarias donde se iniciaron a las publicaciones propias.

Es muy valiosa imprescindible la aportación de la autora referida a los libros y bibliotecas, consolidándose la tendencia del siglo XVIII de la bibliofilia y adquisición de libros. Los datos sobre el tema del que Santos informa eran desconocidos para la que esto escribe; por su interés, bien merecerían toda una publicación relativa al mundo del libro del que la autora es experta, dado que ha sido su profesión. Entre lo aportado, lo relativos a la Biblioteca Real Pública, que deja de depender del Gobierno y se convierte en Biblioteca Nacional, el desarrollo de las bibliotecas públicas en provincias y pueblos con fondos provenientes de libros de las desamortizaciones; hay en las clases burguesas y aristócratas un interés por el mundo del libro y de la bibliofilia, cita de biblioteca privada, como la de Emilia Pardo Bazán y Marcelino Menéndez Pelayo. Da cuenta de la creación del cuerpo de Archiveros y Archiveros profesionales.

En trienio liberal (1920-23) Proliferan las publicaciones, pero la libertad de edición acabará con el gobierno de Monarquía Absoluta de Fernando VII (1923-33) volverá a editarse con la regencia de la Reina Cristina de Borbón y florecerán bajo el reinado de  Isabel II (1843-69) La evolución política marcará el avance progresista que dará entrada a las preocupaciones pedagógicas del Krausismo y La Institución Libre de Enseñanza y sus instituciones.

La creación de revistas en las que las mujeres escriben hace que aparezcan en la vida pública y sus puntos de vista pudieron crear un estado de opinión, es el paso del pensamiento femenino privado al público. Publicaban opiniones, reseñas, poemas o capítulos de novelas que más tarde se recogía en una publicación en forma de libro.  Isabel II, como mujer ella misma. apoyará a las escritoras. A juzgar por algunos escritos por las mujeres en las revistas que ellas mismas dirigieron, y que quien esto escribe ha consultado, si exigieron una educación igualitaria con los varones, no fue solamente por estatus social, sino porque la enseñanza recibida no las preparaba para poder ganarse el sustento por sus propios medios. Las oscilaciones políticas podían hacer que una familia pasase del éxito social a la ruina y el destino de las mujeres estaba condicionado a de sus padres o maridos. Por el miedo al incierto futuro, si no se casan o su familia viene a menos, algunas intentaron escribir textos educativos para niñas y obras de teatro para ser representadas. Escribir era un prestigio social, siempre que no abandonaran su papel de "ángel del hogar". 

Santos informa de principales las revistas aparecidas y sus directoras entre ellas Gertrudis Gómez de Avellaneda, que dirigió revistas y creó una en Cuba donde participan escritores y escritoras cubanos y españoles. Fue autora de teatro, de novelas, cuentos y poesía y que presentó  su candidatura a la Real Academia de la Lengua y que no logró. Faustina Sáez de Melgar, presidenta del Ateneo Artístico y Literario de Señoras, se implicó en las Conferencias Dominicales con el krausista Fernando de Castro, perteneció al círculo abolicionista y participó en el Congreso de Educación con Emilia Pardo Bazán,. Concepción Jimeno de Flaquer, colaboró ampliamente en revistas.  Podríamos hablar de un activismo femenino y, en algunos casos, incipiente feminismo, ya que las escritoras se ayudaron unas a otras a introducirse en las distintas revistas, liceos y círculos formando una “hermanda lírica”, a pesar de vivir en lugares diferentes. Se apoyan, se escriben y dan entrada a las revistas en las que colaboran a sus hermanas fraternales. Sus actividades se extienden a diversos campos tanto literarios y educativos como sociales. Lo considero la primera vez que las voces femeninas se suman para conseguir beneficios comunes

Ana Santos da referencia de la hostilidad declarada de esos intentos de la mujer de salir de lo privado a lo público, y cita la oposición a ello de la Iglesia católica y algunos sectores de la sociedad conservadora. Las mujeres escritoras despertaron suspicacias. Publica una escueta biografía de Ángela Grassi, Pilar Sinués de Marco, Faustina Sáez de Melgar, Cecilia Böhl de Faber, Carolina Coronado, Concepción Gimeno de Flaquer, Rosario de Acuña, perteneciente a la masonería; Rosalía de Castro Emilia Pardo Bazán, Concepción Arenal. Algunas mujeres incluían el apellido del esposo al suyo propio o seudónimo.

Las reseñas de las autoras que introduce Santos, muestra los datos más significativos de las escritoras. Rosalía de Castro, junto con Gustavo Adolfo Bécquer es la figura emblemática del Romanticismo tardío en España. Ampliamente conocidas por sus méritos, Concepción Arenal tuvo una intensa actividad pública como visitadora de prisiones, fundadora de la revista la Voz de la Caridad. La biografía de Ana Santos apunta su actividad de ensayista con temas relacionados con la beneficencia; fue reformista y muy reconocida por su política penitenciaria de compadecer al delincuente y los marginados. Pardo Bazán consiguió como  escritora vivir de la pluma; mujer libre, amante de Galdós, viajó por Europa para conocer a los grandes escritores como Víctor Hugo, fue como corresponsal de prensa e introductora en España del del Naturalismo de Zola.

Si juzgamos a las escritoras citadas desde el punto de vista literario, aun con notables avances, no todas son notables, aunque en esas primeras generaciones si lo son Carolina Coronado y Gertrudis Gómez de Avellaneda. Son imprescindibles Rosalía de Castro, Concepción Arenal y Emilia Pardo Bazán.

Mis conclusiones del porqué del triunfo de las más significadas escritoras, de la cual el ejemplo es Pardo Bazán, quizá resulte poco académico. Son rompedoras, saltan por encima de las circunstancias que las comprimen, creo que, además de la inteligencia y la constancia de ambas, fue importante en la primera la libertad de pensamiento y la confianza en sí misma, que le ayudó a ser una de los primeros novelistas del siglo XIX;  la lectura que sus padres no frenaron sin límite ni censura ; su curiosidad insaciable ; no estar condicionada por los lazos maritales que cortó ante notario,  su posición social y económica que le permitió un puesto social privilegiado y publicarse inicialmente a sí misma, crear revistas y colecciones, relacionarse con los mejores,  y afrontar retos literarios sabiendo que tenía medios para hacerlo y obrar socialmente con prudencia. En cuanto a Concepción Arenal, su necesidad de saber- intentó asistir de oyente a la universidad vestida de caballero- escribir y publicar tras quedarse viuda con un hijo como la forma de ganarse inteligentemente la vida, creo que fue importante para ella la comunión con la Institución Libre de Enseñanza y su afinidad con los krausistas, el tesón y la inteligencia. Pero mis conclusiones no entran tanto en el campo de la literatura sino en la sociología

La revolución de 1868 supuso el triunfo del liberalismo radical. La educación, no alcanzada de la mujer que pedían las escritoras fue la preocupación del Krausismo, introducido en España por Sáez del Río y sus discípulos Fernando de Castro, rector de la universidad de Madrid, Francisco Giner de los Ríos, Salmerón, Canalejas, y la burguesía liberal ilustrada, cuyo afán pedagógico cristalizó en la fundación de la Institución Libre de Enseñanza en 1876. Francisco Giner de los Ríos Giner y la Institución Libre de Enseñanza, fueron responsables de la creación de la Escuela de Institutrices de Fernando de Castro, La Asociación para la Enseñanza de la mujer (1971) La Escuela de Comercio para Señoras, Escuela de Correos y Telégrafos, Cajistas de Imprenta, Escuela de Dibujo y Música. Como los ilustrados del siglo XVIII se movieron por sentido práctico.

Afirmamos que es muy interesante el estudio de Ana Santos y las deducciones que de tal estudio extraemos, ya que entendemos que el siglo XIX puso las bases para la inicial salida pública e independencia económica de la mujer del siglo XX.

 

 

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