SEMBRAD PALABRAS, Editorial Espasa, Premio Espasa de Ensayo 2025
LA AUTOA Ana Santos, (Zaragoza 1957) tiene tras de sí un importante currículum profesional. Licenciatura en Geografía e Historia por la Universidad de Zaragoza, en 1981 ingresó por oposición al cuerpo auxiliar de Archivos y Bibliotecas en Zaragoza, pertenece al cuerpo de Archivos y Bibliotecas de la Universidad Complutense de Madrid, ciudad a la que se trasladó en 1982 y donde desarrolló durante 20 años su carrera profesional. Ha sido directora de la Acción Cultural de la Biblioteca Nacional de España, directora de la Biblioteca de la Universidad Complutense, directora general de Bibliotecas y Archivos del Ayuntamiento de Madrid y, desde 2013 hasta 2023, en que se jubiló, directora general de la Biblioteca Nacional de España.
SEMBRAD PALABRAS,
Asegura la autora en su prólogo que es un trabajo divulgativo que no pretende la investigación académica, y que recoge hechos conocidos, pero que reunidos fácilmente dejan extraer conclusiones de como fue el proceso de la mujer para acceder a la escritura. Antes que la escritura fue la lectura y antes que la lectura la educación, tres temas en que basa su reflexión. Introduce en el texto datos que permiten extraer conclusiones. Muestra con capacidad de síntesis los nombres sobresalientes de algunas mujeres y las circunstancias políticas, sociales, culturales y educativas desde el siglo XVI hasta la República. Como el periodo que abarca es extenso, el texto recoge lo más significativo Muy interesante resulta la aportación de su experiencia personal y el reflejo de la época y las circunstancias en la autora buscaba su propio espacio vital y que coloca como oposición o revalidación a la que añade la suya. Es su educación sentimental e intelectual de búsqueda de la propia identidad, que reservo para el final y a la que añadiré la mía propia, también de la época franquista y datos en común de aprendizaje, pero no de vida.
Siglo de Oro Se inicia el texto con reflexiones sobre el humanismo, pero se centra en los siglos XVI y XVII. Siempre la escritura ha sido precedida por la lectura, entendemos es la mayor aportación mayor de Ana Santos a este texto los datos sobre las lecturas, los libros y las bibliotecas que la autora aporta, dada su especialización profesional y sus conocimientos. Santos conoce por lectura propia los textos de las autoras que cita; y de quien son las citas que las autoras introducen en sus textos y que nos van a permitir conocer las obras que leían. Así lo hace con las autoras del siglo de Oro, dos monjas Santa Teresa de Jesús o sor Juana Inés de la Cruz, con más libertad en el segundo caso, ya que llegó sor Juana a reunir una biblioteca notable en temas sacros, científicos y literarios. Ambas escritoras tuvieron acceso a los libros y fueron lectoras consumadas desde la infancia, también tuvo familiaridad con los libros María de Zayas, de familia impresora. Y Ana Caro Mallén de Soto-. De las cuatro autoras de quien Ana Santos traza una esquemática biografía. El contacto con los libros fue una constante en las autoras citadas. No todas las mujeres tuvieron acceso a la edición, hay todavía mucha literatura de religiosas en los conventos que no llegaron a editarse y que se investigan. En esos siglos de predominio español, también editorial, sería interesante para completar el cuadro conocer el nombre de las mujeres editoras.
En el siglo XVIII, Siglo de las Luces, el protagonismo pasa de lo conventos a los salones. La educación lujosa no reglada de las mujeres, hijas de aristócratas y próceres del Antiguo Régimen, incluía el conocimiento de idiomas y se ilustraban con profesores particulares, internados en el extranjero o en los colegios religiosos que empezaban a abrirse. Abundan las autoras ilustradas traductoras de textos ajenos, damas aristócratas y burguesas de notable cultura que traducían obras de autores franceses, italianos o ingleses del Siglo XVIII. Algunas damas utilizaron sus conocimientos para traducir obras de pensamiento que abrían ya el debate sobre la educación de la mujer, o sobre otros temas filosóficos o higiénicos propios del siglo de las luces y de las Asociaciones de amigos del País que Ana Santos cita. La ilustrada Josefa Amar y Borbón traduce, por encargo de Los Amigos del País, a Francisco Javier Lampillas: Ensayo Histórico apologético de la literatura española contra las opiniones preocupadas de algunos escritores modernos italianos. Josefa perteneció a la Sociedad Económica de amigos del País de Zaragoza y de la Sociedad de Damas de Honor y Mérito de la Matritense. Amar y Borbón fue escritora ella misma y defensora de la educación de la mujer a la que consideraba igual capacitada que al varón: Discurso sobre la educación física y moral de las mujeres. También escribió a favor de la educación de la mujer el benedictino fray Benito Jerónimo Feijoo. Entre las circunstancias que trasforman y abren el panorama de la mujer burguesa o aristócrata, la aparición de las tertulias literarias que dan protagonismo a la mujer tertuliana que recibe, opina y participa, la lectura pública en ellas, el prestigio de arte y las Academias en la que ya forma parte en la de letras una dama: Isidra de Guzmán y La Cerda. Ana Santos dedica entradas a cuatro autoras del siglo XVIII, Josefa Amar y Borbón, María Rosa Gálvez, Margarita Hickey, Inés Joyes
La ilustración favoreció la bibliofilia y el culto por el libro, lo que dio como resultado la creación de prestigiosas bibliotecas que cita, como la de los duques de Osuna, también la de su esposa, María Josefa Alonso y Pimentel, condesa-duquesa de Benavente. Qué fue de la biblioteca y a dónde fueron a parar los libros, todos los datos relativos a la creación de las bibliotecas y la bibliofilia son aportaciones de la autora que enriquecen el texto. Ana Santos es muy experta en el tema y dan una nueva perspectiva sobre los intereses ilustrados de las publicaciones y traducciones del S. XVIII . A mí me eran desconocidos Es extenso el tema y una aportación de este estudio.
Sembrad Palabras es un importante texto divulgativo muy meritorio, dada la capacidad de aglutinar datos con ligereza y rigor. Especialmente importante me parece su aportación sobre los libros y las bibliotecas, que nos demuestra que es un texto escrito por una profesional de prestigio.