Todos los años me uno a la celebración del día de la mujer de alguna manera. Dado que no soy de ir a manifestaciones, en estas fechas me solidarizo con la lucha por los derechos de la mujer a mi manera. Escribo artículos, poema o subo al muro semblanza de mujeres valiosas.
La mujer luminosa se hace hueco en
la historia, pero ¿ qué es hay de todas las mujeres a las que la historia castigó
con sombras? Hago justicia y saco a la luz a Isabel Mercado, una ilustre y
bella mujer del siglo XVI, nacida en Medina del Campo, amante, en mi opinión, involuntaria,
del conquistador Hermando Pizarro.
Hernando Pizarro, hijo de Gonzalo Pizarro el Largo,
hermanastro del conquistador Francisco Pizarro y de Juan, y Gonzalo Pizarro,
conquistadores todos ellos y protagonistas de la aventura de la destrucción del
Tahuantisuyo y la conquista del Perú para la Corona española, era el único hijo
legítimo de los Pizarro conquistadores y el único que no murió de muerte
violenta. Acompañó a su padre en la guerra de la Corona de Castilla contra
Navarra, por lo que obtuvo el grado de capitán de Infantería. Nota curiosa que
reseño es que Gonzalo el Largo vivió la última parte de su vida en Pamplona,
tuvo hijos y fue enterrado en la Iglesia de San Francisco de Pamplona, aunque
su hijo Hernando posteriormente lo enterrara a la Zarza (Extremadura)
Se consideraba a sí mismo Hernando cabeza de la saga y, según
los historiadores que se han ocupado de su trayectoria, era extremadamente
atento al dinero, gran empresario, audaz, valiente y prepotente. Pasó a América
con sus hermanos e intervino en hechos de armas que le cubrieron de poder –
minas, indios, encomiendas - pero en la guerra de pizarristas y almagristas por
el dominio de Cuzco, dio garrote vil a Diego de Almagro, lo que le causó
condena y prisión en el Castillo de la Mota de Medina del Campo. Lo estuvo
desde 1540 a 1561 que se fue, cumplida la sentencia, a Extremadura. En la prisión mantenía, como
correspondía a un personaje poderoso, todo tipo de lujos, contactos y
negocios.
Era Isabel Mercado una muy joven muy bella de diecisiete o
dieciocho años, noble pero sin fortuna, hija de Luis Fernández Mercado, miembro
de una familia que todos los testigos declaran que era de las más acrisoladas
de Medina del Campo. Estaba con su tía Francisca Mercado en el castillo al
servicio de Hernando Pizarro. Isabel era huérfana perdió muy joven a su padre y
a su madre y quedó al cuidado de Francisca Mercado, hermana del padre.
La llegada de Hernando con un aura de oro, lujo y poder a la
prisión en Medina del Campo debió avivar la codicia o el afán de seguridad de
su tutora, y "·entregó” su sobrina a Isabel a Hernando, lo que algunos
historiadores califican de formas celestinescas. Quedaron en el castillo, un
servicio que se convirtió en su amante. Convivía en el castillo
de la Mota desde 1544 a 1551 con Hernando y en todo este tiempo no volvió a
salir del castillo. Posiblemente por su edad y su educación estaría alejada de sentir
conformidad, pero no podemos afirmarlo. María Rostworowski, historiadora peruana
en cuyo texto Francisca Pizarro, una ilustre mezquita [1]
1534-1598 he entresacado esta historia, no hace nunca juicios negativos, afirma
que quizá la tía pensaba que Hernando se casaría con su sobrina.
Hay quienes afirman que, puesto que los dos eran solteros, se
podían habían casado. Hubo quien lo defendió en pluma tan eminente como la de
Tirso de Molina [2], fraile mercedario,
una orden muy favorecida por la familia Pizarro. María
Rostworoski no afirma el casamiento. La autora, pionera en los estudios de género en la conquista, analiza la situación de Isabel Mercado y se pregunta si la joven fue
libre de elegir su destino. Entiendo que
la respuesta es no. Fue llevada por su tía al Castillo de la Mota tal vez con
la intención de que se desposara con Hernando, pero ella no lo eligió.
Hernando convivió con Isabel con la que tuvo dos hijos según Marí
a Rostworoski, Francisco y Francisca Pizarro Mercado; Esteban Mira Caballos
documenta cuatro hijos [3]
, Diego, Francisco, Inés y Francisca Pizarro Mercado. Diego llegó a estudiar en
Salamanca, debió morir de adolescente, Inés lo habría hecho al poco de nacer. Francisco
vivía cuando Hernando redactó un testamento en 1557 porque lo cita, debió de
fallecer con posteridad. Francisca vivió y llegó a adulta. Todos habitaron en
el castillo con sus padres.
La venida a España desde Perú de Francisca Pizarro Yupanqui, única
hija legítima de Francisco y la princesa inca Inés Huaylas y riquísima heredera
de aquel, cambió el destino de Isabel Mercado. Tampoco Francisca Pizarro Yupanqui
pudo elegir su destino, Su venida a España obedecía a la Real Orden dictada por
Carlos V en 1550 que obligaba a los descendientes de los Pizarro a residir en España.
Francisca no tuvo otra opción y obedeció. Dejó atrás su mundo para adentrarse
en otro sólo conocido por las historias que le contaban los españoles en las
Indias. Inicialmente ella había viajado saliendo de Callao y llegando a Sevilla recibió una carta del rey preguntándole donde quería residir, Se dirigió a Trujillo,
pero Hernando Pizarro, tenía otros planes más ambiciosos para ella: afianzar la
fortuna de los Pizarro, casándose con Francisca. la reclamó.
Hernando Pizarro alejó a Isabel Mercado de su lado, le quitó los hijos y
la recluyó en el monasterio de las beatas fajardas de la Orden de Santo Domingo,
pagando la dote correspondiente. Se casó con su sobrina (1552) y los hijos que
había tenido con Isabel Mercado pasaron a ser educados, como si de su madre se
tratara, con Francisca. Cuando Hernando abandonó la prisión y se marchó con su
mujer y todos los hijos a La Zarza, hizo trasladarse a Isabel, nuevamente pagó
la dote correspondiente y la internó en las clarisas de Trujillo. Los hijos de
Isabel consideraron que su madre era Francisca, así consta en la partida de
nacimiento de un nieto de Isabel Mercado
Dice la historiadora que Hernando debió estimarla, porque mandaba donaciones al convento de Trujillo. Si primero estuvo en un convento en Medina del Campo y luego en Trujillo, en mi opinión, sería que Hernando quería hacerla coincidir con la ciudad donde vivía él vivía, o se tomaba la responsabilidad de controlar a todos los Pizarros, ya que era madre de alguno de sus hijos. Es especulación, no hay cartas ni noticias ni testigos que nos cuenten qué pasó ¿para que pudiese ver a sus hijos que se educaban con él? No consta. Todas las respuestas son especulaciones.
Sabemos,
por un testamento hecho por Hernando Pizarro en 1557que dejaba en herencia a
sus hijos ilegítimos Francisco y Francisca, 4000 ducados cada uno que debían
entregarse cuando se casaran siempre que obedecieran a Francisca Pizarro
Yupanqui, a la que hacía tutora de los hijos de Isabel y administradora de los 8ooo ducados que les correspondían, pidiendo los
administrase e incrementase; si alguno de los dos saliera de su casa o de
dominio de Francisca, serían desheredados.[4]
Si bien no hay cartas, ni testigos que
nos cuenten sus razones ni sentimientos, el testamento demuestra que vivieron
con el matrimonio, y que debió
dar a los hijos trato acorde con su
posición, ya que su hija Francisca Pizarro Mercado se desposaría con Fernando de
Orellana Tapia , perteneciente a una de las familias más importantes de
Trujillo. La buena relación de la ilustre mezquita Francisca Pizarro Yupanqui
con Francisca Pizarro Mercado debió de ser excelente. Nada sabemos de si Isabel
pudo alguna vez conversar con su hija y abrazarla, pues siguió en el convento recluida
hasta su muerte, sabemos, por un documento de venta agrícola con su firma, que
vivió al menos hasta 1599.
Isabel Mercado vivió en sombras, de la prisión del castillo al convento.
Si juzgamos en el contexto de la época, muchas amantes de
reyes y gentes poderosas, las hijas ilegítimas, las damas nobles sin dote, y
las viudas y las mestizas, como Juana de
Asbaje. acabaron su vida, con vocación o sin ella, en un convento. Triste.
Pero Hernando no lo supo e Isabel tampoco: Actualmente el título de Marqués por el que luchó Francisca recae en María Pérez de Errasti y Urquijo, rama de Francisca Pizarro Mercado y Fernando de Orellana y Tapia.
[1] IEP, Instituto de Estudios Peruano, 1ª edición,
Perú, 1989, Serie Historia andina
[2] Tirso de
Molina escribe una trilogía loando a los Pizarro, Todo es dar en un casa, Amazonas
en las Indias y La lealtad contra la envidia
[3]https://chdetrujillo.com/aportes-a-la-biografia-de-hernando-pizarro-su-etapa-final-en-espana-1539-1578/
[4] Hernando Pizarro y la perpetuación de su linaje Esteban Mira caballos” Un testamento desconocido de 1557, Asociación cultural, Coloquios históricos de Extremadura. https://chdetrujillo.com/hernando-pizarro-y-la-perpetuacion-de-su-linaje-un-testamento-desconocido-de-1557P, Instituto de Estudios Peruano, 1ª edición, Perú, 1989, Serie Historia andina
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