martes, 20 de junio de 2017

Ellas, las mujeres en la historia de Pamplona ( III). Observaciones finales


Tercera entrada  y final sobre " Ellas, las mujeres en la historia de Pamplona" cuyos autores son Silvia Fernandez Viguera, (coordinadora) Paco Roda, Ana Díez de Ure y Sonia Pinillos, equipo de investigación de IPES, editada en Pamplona, Ayuntamiento de Pamplona, Concejalía de la Mujer , 1998 siendo alcalde Javier Chourraut Burguete y Concejala de la Mujer Concha Fernández de Pinedo.

Remito a la segunda entrada y retomo la escritura en una fecha emblemática:La Gamazada.


Si a Gamazo lo cortaran
en rajas, como a un melón
no tendrían los navarros
penas en el corazón

Vivan los fueros
Viva Navarra
Vivan las lavanderas
del Prado de la lana.

Esta copla que cantaban las mujeres lavanderas pamplonesas en contra de Gamazo a favor de los Fueros, es la constancia de que Ellas, las mujeres de Pamplona, estaban también en la lucha, aunque no haya testimonio de nombres propios, o no se haya estudiado aún. Los cantares de las mujeres recuerdan a aquel otro que cantaban las mujeres de Cádiz en la Guerra de la Independencia: “Con las bombas que tiran los fanfarrones/ hacen las gaditanas tirabuzones”. O sea que, en este caso como en el citado,  el canto muestra la cultura oral inmaterial como transmisora de lo que no dicen los documentos. Para saber si las mujeres navarras se implicaban o no en la guerra habría, quizá, que revisar las coplas de la guerra de la Independencia y de las Carlistas. Es opinión propia.

Sí hay constancia, escriben  los autores , de la implicación de algunas mujeres con nombre propio en la política de la Segunda República. Los autores hablan de las “Margaritas”, rama femenina carlista, que presidía Lola Baleztena, y en la que militaban Carmen Villanueva, Clinia Cabañas, y Josefa Alegría. Otra implicación sería la de las Emakume,”Asociación de mujer patriota nacionalista”, en la que militaban Julia Fernández Zabaleta, Catalina Alastuey y Josefina Irujo Ollo. La socialista Julia Alvarez Resano, de Villafranca, fue Diputada a Cortes en 1936 y primera Gobernadora Civil. Militantes comunistas fueron Maria Camino Oscoz Urriza, Carmen Montoro Sagasti y María Socorro Crespo, asesinadas por los nacionales. 
 
5 Biografías de mujereres : Un numeroso elenco no exaustivo
Músicas: Encarnación Cortés, cantante de ópera; Josefa Sanz Batista, soprano lírica; Dolores Egidanos Irure, pianista; Bonifcia Lizarraga, cantante; Dolores Sanz Valdés, pianista; Pilar Laborda, música y cantante de ópera; Amparo Ezquerro, música ; Emiliana Zubeldía, compositora; Camino Béjar, compositora; María Camino Villanueva, música; Pilar Osés, música y cantante; Felisa Munárriz Armendáriz, soprano; María del Hoyo Orcazarán, profesora de música; Pilar Bayona López de Ansó, música amiga de la Generación del 27: Rita Aguinaga Viliato, solista del Orfeón Pamplonés 

Funambulista :Remigia Echarren Aranguren

Pintoras : Adela Bazo y Cunchillos 

Mujeres reinas y nobles: Leodegundia; la singular y poderosa reina Toda; Juana II De Albret, reina de Navarra, señora de Evreux,; Leonor de Trastámara, esposa de Carlos III en Noble; Blanca de Navarra, hija de la reina Blanca de Nacarra y Juan II (No incluye a la reina Blanca de Navarra, su madre)  Catalina de Foix, última reina de Navarra antes de la unión a Castilla; Margarita de Navarra, nacida en Angoulema, escritora; Juana III de Albret, que casa con Antonio de Borbón; Isabel de Valois, esposa de Felipe II; Oneca, madre de Íñigo Arista y de Musa Ibn Musa; Jimena, madre de Sancho el Mayor; Juana de Pamplona, hija de Teobaldo II; Placencia; Jimena; Oria; Urraca Garcés, casada con el conde castellano Fernán Gonzalez; Cristina Rodriguez, hija del Cid; Andregoto.

Mujeres religiosas: Sancha Ramirez, obispa de Pamplona; Beatriz de Beaumont, promotora de las Carmelitas Descalzas; Catalina Villareal, priora; Antonia Jacinta de Pamplona, abadesa de las Huelgas de Burgos; Vicenta Mª López y Vicuña, fundadora de Hijas de Mª Inmaculada para el Servicio Doméstico; Mª Catalina Irigoyen Echegaray, presidenta de la Asociación Mariana Femenina.Graciosa Villareal, Maeía de Rocaforte y Juana de Agorreta,  fundadoras del Beaterio de las Dominicas.

Escritoras : MªConcepción Saralegui Lorente, escritora de obras de contenido religioso; Francisca Sarasate Navascués, obras esencialmente religiosas y la biografía de su hermano Pablo Sarasate; Carmen Baroja Nessi, escribió artículos en prensa nacional e internacional, fue una de las fundadoras del Lyceum Club de Madrid y publicó  libros sobre el encaje y las joyas españolas y poemas ( su obra mayor”Memorias de una mujer del 98” , con estudio de la profesora Amparo Hurtado, apareció mucho más tarde en la década de los 90 (1998); Pamiela publicó Tres Barojas, que recogía poemas suyos. Silvia Baleztena Ascárate, autora de Jerusalen (1924) recogiendo la experiencia de su viaje a Tierra Santa; Carmela Navaz- Huarte de San Matín, novelista y escritora de numerosas colaboraciones en prensa.

Maestras  escritoras: Capitolina Bustince, maestra, escribió textos sobre la educación; Ana Mº Sanz y Huarte, prestigiosa directora de la escuela Normal de Magisterio, pedagoga en la linea de la institución Libre de Enseñanza, admiradora de Concepción Arenal, creadora de obras sociales como las cantinas escolares, el ropero escolar, persiguió la igualdad de derechos entre géneros; Paz de Ziganda y Ferrer, filántropa impulsora del euskera; María Viscarret Navaz, fundadora de la primera ikastola.

Mujeres en política: Pancracia Ollo y Mata, condesa de Zumalacárregui; Soledad Juliana Villafranca Los Arcos, propagandista política, esposa de Ferrer y Guardia; María Petra Villafranca los Arcos, maestra anarquista; Julia Fernández Zabaleta, maestra nacionalista; Catalina Alastusey Garaikoetxea, maestra nacionalista; Julia Álvarez Resano, Gobernadora Civil

Mujeres en oficios: Dueña Encave, judía prestamista; Martinja de Jáuregui, curandera; Jacoba San Miguel Murillo, comerciante; María Josefa Callis, promotora de la Cruz Roja; Genoveva Ruiz Zabalza, cocinera.


6 ) Mujeres en el callejero de Pamplona : La presencia social de las mujeres en el callejero pamplonés era casi inexistente en 1998. Había poca presencia pública de las mujeres que fueron . Eran tres: Las filántropas Concepción Benitez Ruiz y Trinidad Fernández Arenas y la comerciante Jacoba San Miguel Murillo. Un nombre sinbólico, Amaya, debido a la pluma de Navarro Villoslada. Salvo alguna reina ,- Blanca de Navarra, Cuesta de la Reina (Isabel de Valois)  casi  ninguna de las citadas en el trabajo en estas fechas  tenía a su nombre  una calle dedicada. Abundan los nombres de Santas ,Vírgenes y Monasterios de Santas ( 26), lo que incide en el presencia pública del carácter religioso de Pamplona 

7 ) Las esculturas urbanas que representan figuras femeninas eran tres: La Virgen Inmaculada, La Estatua simbólica a los Fueros ,erigida  con  motivo de la oposición navarra a la política del Ministro de Hacienda Gamazo; y la Mariblanca, alegoría de la abundancia o de la beneficencia, dicen los autores. También tiene nombre de mujer- María - la campana mayor de la Catedral

8) La publicación termina con una ruta urbana por la Pamplona romana, medieval, de la judería y la catedral de mujeres

Incluye  amplísima bibliografía sobre lo tratado y las fuentes  utilizadas,

OBSERVACIONES

El trabajo fue importante y pionero en los estudios de género. Queda mucho por hacer  y saber , este estudio y su bibliografía abre las puertas a ello Hay una publicación posterior también por iniciativa del Ayuntamiento de Pamplona en 2005. 
Es un trabajo de investigación y divulgación que recoge a las mujeres de Pamplona y zonas del Norte, no así la Ribera, por estudiar., tampoco  las navarras de allende  las mugas
 
Como dijimos, el enfoque es sociológico más que biográfico, aunque haya biografías; es colectivo más que individual,

Abarca, en su estudio de las reinas, el Reino histórico de Navarra, incluyendo entre las reinas y nobles a la “quinta merindad,” existiendo  en el planteamiento de los autores, entiendo yo, una reivindicación nacionalista del “Viejo Reyno”en su enfoque.

Hay apuesta a favor del papel de las madres, ya que, en lo posible, las mujeres figuran con sus dos apellidos

Incluye base de datos de mujeres cuyas fichas biográficas en muchos casos es breve, pero fija datos para poder seguir desarrollando las biografías.

Abundan las mujeres relacionadas con la música, Arte donde Navarra ha llegado a las cuotas más altas de excelencia. Además de la altura musical de Navarra y de las notables instituciones musicales , la carrera de música era una de las pocas posibles para una mujer en una ciudad como Pamplona. De todas ellas hay mujeres que ejercieron toda su vida y hay quien abandonó en el casamiento. No consta.

Es trabajo pionero, quizá por ello no incluyen los autores entre las políticas a Matilde Huici Navaz; socialista, una de las tres mujeres abogadas de la República; ni a las hermanas Pepita y Elisa Uriz Pi, maestras comunistas. Después de este  trabajo, aparecieron monagráficos sobre ellas. También se publicaron obras y trabajos sobre la escritora exiliada Mª Luisa Elío Bernal y sobre Carmen Baroja Nessi. Faltan. Faltan datos de las mujeres de la Ribera, de las religiosas, exceptuando a Vicenta Mº,Lopez y Vicuña, ya que se conocen abadesas navarras en el monasterio cisterciense de Tulebras. Tampoco lo hay de escritoras o empresarias o filántropas riberas , algunas aparecidas en trabajos posteriores de otros autores. No incluye - incomprensible- a la reina Blanca de Navarra.

No hay consignada ninguna mujer universitaria, que en estas fechas del siglo XX aunque minoritarias ya existían en toda España. No fue Navarra muy proclive a la educación superior de la mujer, quizá por no tener Universidad hasta fechas tardías, quizá por la casi ausencia de una burguesía liberal, como se sabe. Las navarras que estudiaron carreras universitarias lo hicieron fuera y no regresaron-

Las mujeres más conocidas construyen su biografía fuera de Pamplona, - Carmen Baroja Nessi, Carmela Saint Martín, María del Villar Berruezo, Adela Bazo Cunchillos, Emiliana Zubeldía, las hermanas Pepita y Elisa Uriz Pi, Matilde Huici Navaz  Mª Luisa Elío Bernal. Faltan algunas otras mujeres importantes por incluirse, aún son navarras desconocidas.

Dejo los datos anotados, y   a la consideración de los lectores las conclusiones . A mi me queda dar constancia de lo hecho y recogido en la publicación, no sin antes excusarme por la extensión, tal vez porque  me implicaba gran curiosidad sobre  mi tierra. 


https://charofuentes.blogspot.com/Creación propia

martes, 13 de junio de 2017

Ellas. Las mujeres en la historia de Pamplona ( II )


El ordenador  se tragó por dos veces el texto entero de mi crítica y debo nuevamente reconducirla. Una tiene ganas de abandonar. Ciertamente el texto es denso, pero interesante y hago acopio de serenidad y paciencia para retomarlo, al fin, son mujeres de mi tierra y quizá me voy a extender más de lo habitual.  En realidad engloba a Pamplona y parte de la Navarra norteña, pocos datos hay de las de la Ribera mía, algo distintas. En la primera entrada en el blog  publicado sobre Ellas, contaban sus autores sus afanes en la Edad media, vaya esta segunda entrada con  sus avances hacia la modernidad.

Ellas. Las Mujeres en la Historia de Pamplona, decíamos, fue una publicación hecha a instancias de la Concejalía de la Mujer del Ayuntamiento de Pamplona, en aquel momento encabezado  por el alcalde Javier Chourraut Burguete, siendo Concejala de la mujer Concha Fernández de Pinedo. Aparecido en 1998 bajo la autoría  del aquipo de IPES ( Instituto Promoción de Estudios Sociales) Silvia Fernández Viguera, coordinadora, Paco Roda, Ana Díez de Ure y Sonia Pinillos. Hablábamos  de la importancia que la Historia y el patrimonio histórico, linguistico, artístico y a su investigación se concede en Navarra, desde las más altas instancias universitarias - tesis, publicaciones - a las populares -debates y discusiones. Importantísima fuente es el Derecho navarro, recopilado en los Fueros. Tierra de doctos historiadores, posee un valioso fondo documental cuidado y preservado en  el Archivo General de Navarra, los Archivos Municipales locales, los Archivos Diocesanos y Parroquiales, los Conventuales, los de las Universidades, los de Fundaciones e Instituciones  y los  familiares y privados. Son numerosas las publicaciones que  incluyen estudios históricos, que suelen recogerse en forma de libros o revistas especializadas como Príncipe de Viana, Revista de Estudios de la Merindad de Tudela, Fontes Linguae Vasconum, y otras.  Este  trabajo inauguraba los estudios de género en Navarra, ese fue su gran mérito. Aportó la investigación personal de los autores y también la consulta y el seguimiento de textos de otros investigadores  sobre las mujeres que en ellos aparecen, y que los autores documentan con numerosas notas a pie de página y extensa bibliografía. 

3 A las puertas de la modernidad: acentuando el control. En esta etapa, la Historia de Navarra se escinde en dos, ya que en 1512 las tropas de Fernando de Aragón conquistan la Navarra independiente, anexionándola a la Corona de Castilla. Navarra se bifurca en dos:  Alta Navarra y Baja Navarra, aquella castellana, ésta bajo el control de Francia.  Frente a la idealización que los autores adjudican a la Navarra transpirenáica- la quinta merindad- y las cortes de Nerac y Pau, donde reina  Margarita de Navarra que “supo acoger en su corte a líderes, librepensadores, monarcas y humanistas”, la Navarra de aquende afirmaban, estaba dominadas por la corona y la Inquisición castellana.Y controlada ideológicamente por el catolicismo de Trento.

Frente el refinamiento navarro francés, apuntan la falta de educación de las mujeres navarras en general, aunque haya alguna instruida como Inés de Cleves ya que la nobleza tenía una educación más esmerada.El camino hacia la instrucción femenina se deberá a la Iglesia y se iniciará en 1551. 

Eran las mujeres en esta época ciertamente beligerantes y  celosas de sus derechos, capaces de pleitear con los hombres por el cumplimiento de las promesas dadas de matrimonio e incumplidas, así María de Ojirondo, Ángela de Belzunce, María de Ostériz y María Fermín de Óriz; también lo hicieron las amancebadas con clérigos, Miguela de Torrano y María de Echeverría, que lucha por el derecho de dos vástagos habidos; Mº de Uriz y Catalina de Larzábal  denuncian a los maridos  por bigamia; Catalina de Laborda por malos tratos; Catalina de Ibiricu y Domenja de Echauri pleitean con su empleadores por no cumplir las condiciones laborales. Los autores trazan un panorama general de las costumbres de la época y los lugares de esparcimiento, fuentes, pozos. Cuentan  los trabajos y condiciones laborales de las sirvientas y las nodrizas. Citan las  importantes  instituciones benéficas: el Hospital General (Siglo XVI)  que  continuará en los siglos y  en el XVIII tendrá administradoras a mujeres viudas, Catalina Josefa Lizarazu, María Francisca Alcoz, y María Josefa Ezponda. Empleará el hospital a las nodrizas Antonia Beunza, Ana Ignacia Descarga, Juana de Elso y Catalina de Narvalaz.. Incluye este apartadao  dos testimonios fotográficos:  "Sirvientas pamplonesas  en la fuente de "La Teja""Niños y niñas recogicos en la Casa de Misericordia
Las cárceles y galeras como la de María Delgada encerraban  a mujeres ladronas y asesinas, Jordana y Gracia de Alzuza fueron quemadas vivas (XIV ) Una nueva Galera construída a funales del XVII para prostitutas se cerrará en el siglo XIX. Curiosidad  para la que esto escribe, merecen las “brujas”, casi siempre de los valles montañeses, así Mari Johan, Graciana de Iráizoz y María Xandúa condenadas a la hoguera. El auto de las brujas de Zagarramurdi (XVII) se celebró en Logroño presidido por  la Inquisición. 

4 Los nuevos tiempos de las pamplonesas : Precedido de un interesante estudio sociológico, este apartado incluye a las mujeres obreras de la incipiente industria; el comercio; le educación; los hospitales; la beneficencia; las nodrizas; las criadas; el cambio social de Monarquía a República y las  afiliadas a partidos y sindicatos; la beneficencia y  órdenes religiosas; las modistas y costureras; las trabajadoras agrícolas. Aparece  una clase nueva: Las negociantes y prestamistas que se hacen cargo de los negocios de sus difuntos maridos y se constituyen como una clase social próspera y activa.
 Es  muy revelador el importante testimonio de  fotografías de archivos institucionales y privados que muestran la actividad, que ponen cara a las mujeres y las documentan .Constituyen un valioso testigo:

"Mujeres en la Fábrica de papel La Navarra, Villava 1885"; "Escuelas de San Francisco. Uno de los primeros centros de enseñanza pública femenina"; Mari Ana Sanz y antiguas alumnas"; "Primera ikastola 1931"; "Tertulia de modistas"; "Trabajadores de Onena1842, Villava"; "Mujeres en la trilla"; "Sirvientas en el Parque de la Taconera "; "Damas enfermeras de la Cruz Roja Española 1919"; "Madres, mujeres y niñas de Pamplona"; "Grupo de moddistas 1927";"Fábrica de calzados López, febrero 1965"; "El mercado en la plaza de la fruta"; "Trabajadoras de Villanueva en los años 20"; "Un oficio con solera. Lavanderas";"Barquilleras y heladeros en la calle Barquilleros; "Cereras trabajando en el Prado de la Cera"; "Mujer ataviada con vestido de época"; "Obreras en la fábrica de Echavacoiz";" Vendedora en una tienda de zapatos; Pamplona"; "Grupo de obreras durante la manifestación del 1º de Mayo en 1931"; "Mujeres nacionalistas de Cataluña y Galizia acompañando a las Emakumes de EAB, 1933". Son el mejor un documento posible.

En estos tiempos próximos abundan numerosos nombres de mujer y quiero solamente citar los más emblemáticos, dada la extensión y que intento no aburrir demasiado. En 1824aparece una casa de educación privada dirigida por Bernardina Ruiz de Alegría y Francisca Iriarte; otro nombre emblemático es el de Mercedes Huarte San Juan, fundadora de un colegio seglar. Directoras de escuelas públicas eran  Mauricia Armas y Claudia Ayerra; María Ana Sanz Huarte, fue  pionera de la educación de las mujeres en Pamplona y directora de la Escuela Normal de Maestras,  Amelia Guibert publicó un libro monográfico dedicado a ella. Con la venida de la II República se creó la 1ª ikastola, fundada por María Viscarret, Catalina Alastuey y Julia Fernández Zabalegui y en ella  las tres primeras maestras en euskera, Petra Azpiroz, Miren Salazar y Pilar Alba. La guerra civil dinamitó el panorama del magisterio y algunas maestras fueron depuradas, entre ellas Juana Ontañón, miembro de una prestigiosa familia de la Institución Libre de Enseñanza.
Muy importante fue la aportación en el XIX de Vicenta María López y Vicuña, navarra de Cascante,  fundadora de Congregación de las Hijas de María Inmaculada, que velaba por la enseñanza y protección del servicio doméstico y cuya  proyección social se prolongó en las más grandes ciudades españolas donde fundó conventos. En la linea de catolicismo social católico laico existía en Pamplona la Asociación Sagrada Familia, con su junta directiva de damas. Otra asociación para los mismos fines, fue La Asociación Católica Internacional, que presidía en Pamplona la duquesa de Mina.

Siguen las mujeres su tradición de vendedoras en la plaza, Graciosa de Yrigoyen vendía en la calle Mayor; Ángela Cía era vendedora de abadejo, Vicenta de Ferrer, aceitera; María Ana Barandiaran, recaudadora.  Pero es ahora cuando hay mujeres que dan el salto a financieras o negociantes de altura, iniciando  la ascensión femenina al mundo cerrado del capital:  Maria Ana viuda de Vidarte, tenía gran poder económico y comerciaba con Rusia, Guayana, EE UU y Venezuela; Juana de Vega, viuda de Mina, becó en París a Sarasate; Anastasia de Izu, viuda de Seminario, regentó un establecimiento de chocolatería -cerería; Juana de Puedramillera era accionista de la fábrica de papel de Villava; Tomasa Gómez  Morejón, viuda de Alzugaray era propietaria de una moderna fábrica de harinas; Mª Teresa Muñagorry, viuda de Baleztena, prestaba capitales; la Viuda de Irurzun gestionaba las deudas de Diputación
  
 En esa evolución hacia el siglo XX, la mujer navarra va ascendiendo peldaños sociales, tiene capacidad para crear riqueza y administrarla y  demuestra su fama de mujer fuerte que  hasta hoy seguirá manteniendo. Llegado el tiempo, participará también en la lucha social y política, militando en partidos de derecha y de izquierdas. De esto hablaremos en la próxima entrada
 

jueves, 1 de junio de 2017

Canciones de amiga y otras danzas

Canciones de amiga y otras danzas es el título del poemario que acabo de sacar para esta Feria del Libro 2017, editado por la editorial Traslapuente de Tudela, bajo el cuidado éste del  poeta Pepe Alfaro. Quizá no merece contar cuales eran mis intenciones, pero diré que me gustan las canciones medievales y he vuelto los ojos a ellas, tanto por su frescura, cuanto  porque, si los poemas de amiga- dicen - los escribían los hombres ¿por qué no ocuparse de llenar ese espacio, nuestro espacio ? ¿Por qué no reir, en vez de llorar? ¿Porque no volver los ojos a la poesía del canto?
Pues ahí ando con  canciones de amiga, de albada y danzas:


CANCIÓN DE AMIGA : LA RUEDA

Dime, amigo, dime
la equivocación
si gozo, tu penas, si peno, tu gozas
si vas, vuelvo yo

A la rueda rueda
rodamos los dos
yo ruedo, tu ruedas !Silencio, se rueda !
¡Malhaya el amor!

Me dijiste: -“Amiga
soy feliz, ya no
cabes, no quiero, no puedo
¡Vaya usted con dios!”

- Calla, amigo, calla
no me des razón
si el silencio mata, máteme el silencio
con silenciador

Me quité el sombrero
cosí el lagrimón
franquée el camino, desandé los pasos
de tul ilusión

Con la casa a cuestas
caracol- col -col
rodé cuesta abajo, me agarré a la sima
de la erudición

Iverné el invierno
en mi cascarón
y al tercer verano me saqué los cuernos
y los puse al sol

Amigo, ¡Malhaya!
doquiera que voy
¿ por qué si olvidasme me cierras el paso
galano cabrón?

¡ Ay la mía madre
qué contradicción!

CANCION : ALBADA I!

No pueden dormir mis ojos
no pueden dormir.


De tantas vueltas que daba
¿tuvo la culpa el café
o fue tu amor? -No lo sé
Ni dormía, ni soñaba
ni el alba te vio venir
No pueden dormir


CANCIÓN DE VERANO CANTIGA DE AMIGA

Ondas del mar de Donosti
decidle a mi amigo
aunque esté lejos

que sois las olas
azules como siempre

que la mar sabe a sal
y a yodo, de percebes
o de patatas fritas

que, aunque esté lejos,
el agua es más sabrosa
y viva que mis lágrimas
más dulces las arenas
batidas por las olas

Decídselo. Decidle
que miro y toco
con los pies este júbilo
mientras mi bañador
se va ajustando al día
dorado y a la brisa

Que no pienso
ni dónde ni con quien,
mientras pasan benignas
las nubes a otro mar
y yo me invento
(mujer al fin del norte)
esta nueva cantiga.

CANCIÓN DE NAVIDAD PARA GLORIA FUERTES


Nochebuena, Noche pura
Noche humana ¡que locura!
Por el cielo una cangura
en la cola de un cometa
Vuela Gloria, la poeta

Niño ¿Te gustan a ti
los versos que yo escribí?
El Niño dice que sí
y patalea y se inquieta
Vuela Gloria, la poeta

Canta la estrella fugaz
globos, palabras de paz
y absorto escucha el rapaz
con ojos de pandereta
Vuela Gloria, la poeta.




Son 33 canciones y 10 danzas

























C

miércoles, 24 de mayo de 2017

Ellas, Las Mujeres en la Historia de Pamplona. (I)




En 1998, editado por la Concejalía de la Mujer del Ayuntamiento de Pamplona, salió a la luz la publicación Ellas. Las mujeres en la historia de Pamplona, por encargo del Ayuntamiento de Pamplona. Debe su autoría al equipo de investigación de IPES ELKARTEA, Silvia Fernandez  Viguera, coordinadora, Paco Roda, Ana Díex de Ure y Sonia Pinillos. IPES, siglas del Instituto Para La Economía Social tiene entre sus fines respaldar “ un proyecto basado en la formación y acción en los derechos humanos, la actualidad internacional y los derechos de las mujeres”. Desde su inicio IPES  mantiene su compromiso con las mujeres, posee una nutrida biblioteca de obras escritas por ellas, organiza cursos y charlas sobre feminismos y promociona tertulias y presentaciones de libros de autoras. Actualmente tiene su sede en unas dependencias municipales situadas en la calle Descalzos.

Javier Chorraut, Alcalde de Pamplona, afirmaba en el prólogo que la publicación era un homenaje a todas las mujeres que habían hecho la ciudad tal como es ahora y jugado un papel trascendental en su historia. Concha Fernández de Pinedo, Concejala de Cultura, decía que recuperar el protagonismo de las mujeres que fueron era un compromiso con las mujeres del futuro. Los autores iniciaban el texto con dedicatoria a sus madres
La extensa publicación-300 pg- presta seguimiento a la huella que dejaron las mujeres pamplonesas – y otras nacidas en otros lugares de Navarra- en la historia colectiva. Desde las estelas romanas hasta la incorporación de la mujer al comercio, al negocio del préstamo, la producción fabril, artesana o de servicios; el acceso a la enseñanza; sus aportaciones en el Arte, la Literatura, la Música, la Religión y la Beneficencia. Hace seguimiento de la inclusión en el callejero de la ciudad y en la iconografía monumental.

El trabajo muestra un enfoque que atiende a la sociología de la evolución femenina y a su historia más que a la mera biografía, aunque incluya fichas biográficas no demasiado extensas. La publicación incorpora aparato crítico, bibliografía e índice onomástico, y es producto tanto de la investigación propia como de la consulta de importantes trabajos monográficos o artículos publicados en la “Revista Príncipe de Viana” por diversos autores que se recogen en la bibliografía y las numerosas notas.

Es enfoque histórico. Y es que se puede decir que la Historia propia fue y es tema central en Navarra tanto en la preocupación de estudiosos e investigadores, cuanto argumento de encendidos debates populares. La nómina es extensa: El padre Moret; MºAngeles Mezquiriz, directora que fue del Museo de Navarra, arqueóloga; José María Lacarra y Ángel Martín Duque, medievalistas; Julio Caro Baroja; Caro  José María Jimeno Jurío, etnógrafo; Mario Gaviria, sociólogo; Angel García Sanz Marcotegui, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad Pública de Navarra, Concepción García Gainza, catedrática de Historia del Arte en la UNAV por citar alguno. En una ciudad que tiene tres universidades, abundan los trabajos históricos de escuelas distintas, planteamientos no siempre acordes pero igualmente rigurosos. Entre las actividades relacionadas con la Historia, la Semana de Estudios Medievales de Estella, La Semana Romana de Cascante. Los  Congresos de Historia de Navarra, organizados por SEHN, presenta ponencias que luego son incluidas en la “Revista Príncipe de Viana”. A todos ellos han venido a sumarse los cursos de Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro.

Pese a ello, este estudio trataba de un tema casi inédito ya que no había sido hasta el momento motivo de interés, aunque después hayan aparecido desde fuera y dentro de Navarra algunas biografías notables y el Gobierno de Navarra haya celebrado junto con IPES (2007) un Congreso Internacional de Escritoras actuales, cuyo premio final fue, más que económico o apoyo  a la edición de una antología o ponencias que parece lo pertinente , una cena de hermandad. Se incluyó una bibliografía de las obras en marca páginas y una exposición de cartelería. Hay, entiendo, en Navarra más necesidad de recuperación de lo pretérito de las mujeres y menos de sibilino paternalismo y real apartheid. El paternalismo supone cierta postura de superioridad ridícula hoy, el apartheid, paletería. La discriminación positiva parece, al fin, discriminación. ¿Necesitan las mujeres rescate? Sí en su Historia, no en el presente. Esta obra inicia la recuperación histórica.

Los autores estructura la obra en varios apartados;1) Las mujeres en la antigüedad de Pompaelo. 2) El tiempo medieval de las mujeres. 3) A las puertas de la modernidad, acentuando el control. 4) Las mujeres cambiando el nombre de la Historia. 5) Biografías de mujeres. 6) Las mujeres en el callejero de Pamplona. 7) Mujeres en monumentos. 8) Itinerarios por la ciudad de las mujeres.

1 Las mujeres en la antigüedad de Pompaelo : Ciudad de Pompeyo, a quien debe su nombre, el estudio recoge los vestigios que nos han llegado de sus mujeres: Su existencia se supone en las joyas y aderezos femeninos aparecidas en la zona catedralicia, donde se situaba la ciudad primitiva romana. Se sabe de Sempronia y Postumia Nepotiana desplazadas a Tarraco. Annia Buturra, ya en en siglo III, a 76 km de Pamplona en Gastáin. Dominia Materna y Lucrecia Crista en Larraga , a 45 km que dedican una estela a la diosa indígena Errensa. La excavaciones son numerosoas hoy en Navarra.

2 El tiempo medieval de las mujeres : El estudio aborda todas las clase sociales navarras- que son muchas y con distintas leyes y lenguas. Tras un copioso seguimiento de archivos y estudios, siempre con notas a pie de página, cita a muchas: Aluyra, costurera; Estefanía Peregrin, fundadora de un hospital; Sancha Larraya, hortelana; las terratenientes Elvira del Port, Estrella, Gracia de Echevarría; las fruteras, doña Juliana y María López de Oria; la especiera, Catalina; la vinotera, Lorenza; la tejedora, María Martín; las merceras, Tota, Anevilles, Catalina de Zalba y María de Orbaiceta; la chapitelera Ochanda; las molineras, Amorosa, Navarra de Tolosa y María Lópiz de San Esteban. Parece que las cofradías no fueron habituales en Navarra, pero sí los casamientos familiares con gentes del oficio. Mencionadas en el libro de fuegos como tejedoras Gracia Ferrandiz, Aluyra de Elizondo, Toda de Amalain, Elvira de Imarcoain y Gracia Ochovi. Asalariada era Juana de Buixi, cuyo trabajo era alimentar y cuidar a los dos ciervos que había en el jardín del rey. Era curandera Juana de Irisarri, profesión complicada, ya que fue quemada por bruja en 1330. Martija de Jauregui era ginecóloga. Son conocidas también las seroras y hospitaleras Elvira Pereguín, Johana de Reta; María Pérez de Eguiza. María y Graciana de Ripa. Las mujeres podían tener sus propios bienes así María Renard, María Arceitz, Frandina Crozat, Milia de Beunza. María e Isabel la cantadora fueron juglaresas
. 

Nos han llegado documentados también nombres de mujeres hebreas, desde 1154, cuando el obispo con la aquiescencia del rey permite a los judíos habitar en la Navarrería, aunque en 1276, tras la guerra de la Navarrería, la comunidad fuera arrasada. Es a partir del primer cuarto del siglo XIV cuando la comunidad judía vuelve a instalarse hasta su expulsión definitiva por los reyes Catalina y Juan de Albret en 1498. Las mujeres judías ejercieron actividades varios oficios: Cambistas, Mazalco; comerciantes, Doña Acha, aceitera; Sola y Jamilla, sederas; Esther, colchonera; Reyna, curtidora de pieles ; Dueña Encabe, platera; Soloru, hornera; Olza, Cima, Sobellita, Solata y Dueña Encabe, prestamistas. Nada sabemos de las mujeres musulmanas, o no hay estudios o nada queda, pese a que las dos arquetas de marfil del Museo de Navarra tienen esa procedencia. Los Reyes cristianos navarros fueron fundadores de monasterios y conventos y son frecuentes los nombres ligados a la ello como monjas o prioras: Jordana de San Sebastian; Oropesa; Andreagaill; Estevenía; María y Teresa Martinez; Elipa Elión; Juana de Pamplona; Ana de Ecay, Ana de Egues; Isabel de Belzunce; Rosa Cruzar y otras.

Llegado a este punto la que esto escribe se pregunta si es necesario agotar a mis lectores con una lista interminable de nombres, y duda de si seguir o abandonar. Quizá, pese al aburrimiento, no está de más fijar aquí que las mujeres medievales fueron industriosas, que hicieron casa, por tanto ciudad, arrimando su ascua, todo lo contrario que pasivas mujeres que nada entendían de negocio y cuentas. Quizá la causa de esa actividad se deba a que Pamplona creció en su desarrollo como ciudad por el comercio y por lo cristiana, ya que dos de sus Burgos surgieron como iniciativa del obispo para potenciar el Camino de Santiago y su comercio, trayendo gentes foráneas francas, lo que dio lugar también a distinta legislación entre las gentes. Y cierto protagonismo mercantil a las mujeres que  habitaron en las casas de las calles que se entrecruzaban con los nombres de los oficios ejercidos.


miércoles, 17 de mayo de 2017

ROSA JAÉN: Mujeres en el Umbral de la Historia Asociación de Escritores y Artistas Españoles



Trabajo de creación e investigación de Rosa Jaén Moreno, Mujeres en el Umbral de la Historia, Epístolas a las Mujeres españolas de los siglos X al XVI, apareció en Madrid en 2005, editada por la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, de cuya a asociación forma parte la autora. La centenaria Asociación de Escritores y Artistas Españoles, dirigida actualmente por Juan Van Halen, mantiene colecciones editoriales coordinadas por Emilio Porta, en una de las cuales, “La Fuente Sepultada”, se publica este trabajo. La obra lleva prólogo de Luis Alberto de Cuenca.

Creada en 1871, situada en la calle Leganitos, a un paso de la Plaza de España centro de Madrid, es la Asociación de Escritores y Artistas Españoles una Institución Cultural de solera, que tuvo entre otros prestigiosos presidentes a Canalejas, Castelar, Echegaray, Benlliure, Benavente, el Marqués de Lozoya, Diaz Plaza, José Gerardo Manrique de Lara o José Javier Aleixandre. Cuida y protege los derechos de los artistas y divulga en la sede tertulias artísticas e históricas y recitales literarios.

Rosa Jaén es escritora de poesía y teatro, investigadora y conferenciante, colaboradora de esta asociación, de la Asociación Colegiada de Escritores y otras . El trabajo que hoy traigo aquí, incide en sus principales lineas de investigación, las tres facetas suyas de una dedicación a la mujer en la historia como tema. Investigación y creación para estas Mujeres en el Umbral en una obra configurada a modo de epístolas, a las que presenta y a las que se dirige reuniendo en las cartas todos los datos de las biografías investigados. Son despedidas con prosa poética final y una ofrenda de flores y frutos para cada una de las incluidas.

La obra se estructura en tres apartados

1 Mujeres hispano-árabes : Cartas de la autora para Fátima al Magerit, astrónoma; y cartas también y antologías de Hassana, la poetisa más antigua; Aísa, la ilustrada; Maryan, la peregrina; Qasmuna, la impaciente enamorada; Halfa y Umm, poetisas de Guadalajara; Wallada, la princesa omeya ; Muhya, la sierva; Butayna e I´timad, la princesa desterrada; Nazhum, la insolente; Hafsa, la maestra; Qamar, la nostálgica. Finaliza este apartado con una briosa alocución a las actuales mujeres árabes con el deseo de que cambien las leyes y que un millón de firmas sirvan para que cambien no sólo las leyes sino a los hombres que las hacen.
Este primer apartado tiene cuidada bibliografía y notas a pie de página de autores o especialistas como Emilio García Gómez, Teresa Garulo y MºJesús Rubiera Mata , arabistas.

2 Trabajadoras medievales hispano -judías.. ¿Quienes eran? Quizá una forma de reivindicarlas es recoger los nombres que Jaén aporta: María Fernández e Isabel Cuéllar, regatonas y tenderas; Aldara e Felisa Lozano, campesinas y pastoras; Ana Quesada y Romía, hilanderas y moriscas tejedoras; Gracia Martinez y Vayona, sirvientas leales; Saurina Corbera, artesanas y constructoras; Violante de Navarrete y Bernardina, mancebas y alcahuetas; Elisenda Avenc y Elvira Ferrante, las prometidas; Elvira de Stúñiga y María de Toledo, viudas y tutoras; la juglaresa Gerena; la malcasada Bellayna; Na Pla y Jamila, hebreas sorprendentes. El apartado da pie para la inclusión de coplillas, serranillas, canciones de mujer que parecen corroborar el punto de vista de la autora. Muy interesante investigación, aún breve, de mujeres que ejercieron oficios y las condiciones de vida de las que los ejercían para cuyo conocimiento la autora ha revisado trabajos publicados, aunque también son productos de la investigación propia.

3 Algunas mujeres históricas y voces literarias: Entre las elegidas  Juana de Mendoza; Leonor López de Córdoba; María Sarmiento; Aldonza de Mendoza; Isabel de Villena; Juana la Beltraneja; Isabel I de Castilla; Leonor Centellas y María Manuel; Beatriz Galindo; Juana la Loca; Catalina de Aragón; Sor Teresa de Cartagena; Florencia Pinar; María de Cazalla e Isabel de la Cruz; Luisa de Medrano; Francisca de Nebrija; Isabel de Borja; las poetisas anónimas y una dama del cancionero. Amplio dominio de la genealogía de las casas recogidas. A mi misma me gustó seguir, por ejemplo, la preocupación letrada de las mujeres de la Casa de Mendoza, de Santillana, del Infantado y ver hasta qué punto el cultivo de las letras es, aunque menor, paralelo al de sus ilustres sagas. Independientemente de los datos de las biografías rigurosas, a la que esto escribe le gusta discrepar a veces de los puntos de vista. Por ejemplo ¿Estaba loca Juana?-  Seguro, pero no le venía de fuera, sino de su abuela portuguesa. ¿Era bastarda la Beltraneja? ¿Y qué decir de “mi reina” navarra, Leonor, ambiciosa asesina de su hermana Blanca ? ¿era viril y peluda? ¿murió ella misma envenenada? ¿y el príncipe de Viana?

La Historia deja siempre hilos sueltos en la urdimbre, por eso conocer la biografía de estas mujeres nos ayuda a reeinterpretar su historia, la Historia. Es lo que hace Rosa Jaén Moreno: Reinterpretar a las receptoras de las cartas desde fuera ya del umbral, expuestas a la luz contemporánea.




martes, 9 de mayo de 2017

Poetisas Españolas, de 1976 a 2001

Para 2001 los nombres de mujeres que escribían poesía se había incrementado. Ignoro las supuestas listas de poetas masculinos, pero indudablemente- supongo- estaría a la par, tal era la capacidad de las mujeres para estar presentes en el panorama literario de la edición; otra cosa sería si esa presencia era suficientemente reflejada en los medios, en los concursos literarios, o en la presencia pública con recitales en foros de relevancia. Que las poetas mujeres eran de calidad no ofrecía dudas, tampoco que no era una poesía mimética, sino que cada una de ellas de adhería a distintas tradiciones o las inauguraban. Saber cuantas eran y qué decían, decíamos, fue un esfuerzo continuado por parte de los antólogos, preocupación que ha llegado hasta la actualidad, dado que en 2016 han aparecido antologías de poesía de mujer en prestigiosas editoriales. Lo difícil era ahora saber exactamente quien iba a a quedar, si es que alguna queda, quedamos. Lo mismo que en el panorama masculino hay poetas vivos eternizados – pienso no solo en los vivos como Gamoneda o Brines o esa nueva generación cuya cabeza visible es García Montero- parece que hay entre los nombres de mujer escritoras indudables que pasarán con largueza, caso Mª Victoria Atencia y nombres imprescindibles entre las presentes, como la académica Clara Janés.
La aparición en 2002 de una nueva Antología de Poetisas Españolas, Tomo IV: de 1979 a 2001 en Editoria Torremozas, esta vez integramente hecha por Luz María Jiménez Faro, intenta, a pesar de la dificultad, sistematizar esa presencia. Es la antología hasta el momento más completa y rigurosa de Torremozas, no sólo por la objetividad y la falta de exclusión de ningún grupo literario o voz particular, sino por la cuidada bibliografía y las notas críticas que, aunque sean mínimas, aportan luz a la voz poética de las antologadas . Hay muchos críticos implicados en la valoración y son exhaustivos los nombres de mujer incluidos.
No se me oculta que es un poco denso traer aquí todos los nombres incluidos, pero es mi intento fijar entre todas las entradas de este blog quienes son las mujeres que escriben y son constatadas y recogidas. Esa es la ventaja de las antologías, entendiendo que es la desventaja juzgar con un poema o dos la calidad poética de la autora. Al menos yo necesito que el aliento poético sea más extenso, me siento incapaz de juzgar críticamente una voz por un par de poemas. O jugar con ventaja, si se conoce a las autoras o a su obra. Pero sí es capaz de juzgar si el soporte - la antología- merece el comentario positivo.
Esta Antología Poetisas Españolas, Tomo IV: De 1976 a 2002, merece ser atendida, aunque la recomendación sería como manual, más que como libro de lectura rápida. Jimenez Faro estructura a las poetas en varios apartados

I AS INNOVADORAS : Ana Rosetti y Blanca Andreu.

El TRIÁNGULO DEL ESPLENDOR : Angeles Penas, Juana Castro e Isabel Abad

LA FÉRTIL REALIDAD : Amparo Amorós; Marián Bárcena; Jacque Canales; Carmina Casala; Luisa Castro; Isla Correyero; Rosa Día; María José Flores; Concha García; Olvido García Valdés; Menchu Gutierrez; Almudena Guzmán; Amalia Iglesias; Magdalena Lasala; Esperanza López Parada; Aurora Luque; Chantal Maillard; Ángeles Mora; Esperanza Ortega; María Carmen Pallarés; Isabel Pérez Montalbán; Ángela Reyes; Rosa Remojano; María del Valle Rubio; Soledad Zurera.

TORREMOZAS, UN CAUCE NECESARIO : Rosa Acquaroni; Mercedes Alario; Dolors Alberola; Carmen Albert; María del Mar Alférez; Rosaura Álvarez; Carmen Arcas; Pilar Aroca; Margarita Arroyo, Leonor Barrón: Teresa Berenguer; Carmen Busmayor; Rocío Cantarero; Soledad Cavero; Ana María Drack; María Eloy García; Mercedes Escolano; Mercedes Estíbaliz; Isabel Fernández Cueto; Charo Fuentes; Amparo García Nievas; Carmen Gómez Ojea; Marisol González Felip; Carmen González Marín; María Jesús Hernández; Encarnación Huerta; Sacra Leal; Encarna León; Pilar Marcos; Rosa Martínez Guarinos; Josela Maturana; Soledad Medina; María Luisa Mora; Pepa Nieto; María Novo; Teresa Núnez; María Antonia Ortega; Julia Otxoa; Marta Pérez Nováles; Encarnación Pisonero; María Tecla Portela Carreiro; Belén Reyes; MºVictoria Reyzabal; Ana María Rodríguez; Ana ;María Romero Yebra; María Rosal;Elena Sáinz; Lola Santiago; María Sanz; Blanca Sarasúa; Lola de la Serna; Julie Sopetrán; Tina Suarez Rojas; Elisa Vazquez de Gey; Pilar de Vicente Gella;

LUNAS CRECIENTES: Teresa Agustín; Amalia Bautista; Gloria Bosch; Carmen Borja; Blanca Calpasoro; Laura Campmany; Mercedes Castro; Dulce Chacón; Carmen Díaz Margargarit; Paz Díez Taboada; Herme G. Donis; María Escudero; Paloma Fernández Gomá; Gloría García; Guadalupe Grande; Inés María Guzmán; Beatriz Hernanz; María Huidobro; Rosa Lentini; Pura López Cortés; Andrea Luca; Ana Martín Puigpelat; Inmaculada Mengíbar; Ana Merino; Maria Paz Moreno; Josefa Parra; Verónica Pedemonte; Charo Prados; Ada Salas; Lola Salinas; Eloisa Sanchez Barroso; Elena Santiago; Ángela Vallvey; María Ángeles Vazquez-Baltar; Lola Velasco; Beatriz Villacañas; Lola Wals.

Y lAS MÁS JÓVENES : Gracia Iglesias; Carmen Jodra; Olga Susana Lópes Portela; Elena Medel; Laura Moll.

De todas las poetas citadas hay al menos un poema, de algunas varios. Hay además un anexo de poeta no incluidas con poemas, pero cuya obra se publicó en el periodo reseñado, que no traigo por su extensión, aproximadamente 500 poetas, cuya no inclusión no es por falta de calidad ya que entre ellas se encuentra Carmen Martín Gaite o la granadina María Luz Escribano Pueo, o las navarras Marina Aoiz y Julia Guerra entre otras.
La estructura y juicio de interpretación de Jiménez Faro, obedece tanto al conocimiento de toda la obra de las poetas, ya que es su campo, como de sus propio juicio de valor. Nada que objetar en el primer apartado de innovación, indudablemente lo son, una innovación interesante desde todos los puntos de vista, el preciosismo literario incluyendo la malicia y el humor en el caso de Rossetti, y. el surrealismo visionario de una sorprendente poesía que conmocionó el panorama poético con Blanca Andreu. El resto de los apartados, quizá admita variantes. Lo que es importante es que muchos de los nombres de las poetas incluidas son hoy indispensables en el panorama literario actual. Por todo ello, considero que es una antología que merece ser leída con atención. No defraudará.